¿Qué pasó con la primera mexicana deportada en la era de Trump?
Guadalupe García antepuso la depresión y tras acceder a un programa en beneficio de migrantes, logró poner su propio negocio en su ciudad natal, Acámbaro, Guanajuato; sus hijos siguen en Arizona
ACÁMBARO, Guanajuato.
Quienes la conocen dicen que es un ejemplo de lucha. Luego de convertirse en la primera mujer deportada en la era del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Guadalupe García ha emprendido un nuevo camino y está dispuesta a ser una exitosa microempresaria.
Para no caer en depresión optó por tener una ocupación y acceder a un programa de migrantes, con el cual, pudo poner su propia tortillería en Acámbaro, Guanajuato, su pueblo natal.
Pues, me siento un poco tranquila porque tengo algo que hacer todos los días, pero sí, no se quita la preocupación de que mis hijos están solos”, afirma Guadalupe García.}
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Poco a poco se ha ido adaptando a su nueva realidad, aunque estar lejos de sus hijos, los cuales, siguen en el estado de Arizona, es algo que no podrá superar.
Yo quisiera que fuera pasajero, pero sí, mi objetivo es regresar con mis hijos y que ellos cumplan su sueño de seguir estudiando y de graduarse allá y poder verlos yo”, comparte Guadalupe García, quien fuera la primera deportada mexicana en la era de Trump.
Ella presume elaborar tortillas 100 por ciento de maíz en su establecimiento al cual decidió llamar “Tortillería Lupitas” en honor a ella y a su mamá.
Al abrir sus puertas a las 8:00 de la mañana, comienzan a llegar los primeros clientes. Muchos saben de la difícil situación de Guadalupe, quien ya es conocida en el pueblo, y tratan de apoyarla.
Vengo hasta acá porque me he dado cuenta que va abriendo y que va empezando, tengo que caminar tres cuadras, pero por apoyo a su negocio yo camino y hago el esfuerzo por apoyarla”, afirmó una de sus clientes.
Su tortillería requirió de una inversión de 235 mil pesos que obtuvo de un financiamiento a cargo del gobierno.
Estaba muy triste por dejar a su familia y la forma en que ella regreso, pero ahorita ya está motivada, está con las ganas de aportar y de apoyar a su familia”, expresó Gerardo Alcántar, alcalde Acámbaro.
Además del crédito, recibió capacitación y ya emplea a una persona.
El objetivo de Lupita es consolidarse como microempresaria, sin quitar el dedo del renglón en su deseo de regresar a los Estados Unidos.
mym
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