Ahora hay más muertos que en la Revolución, dice mujer de 116 años
María Félix Nava, quien el próximo 20 de julio celebra su cumpleaños, destaca que la violencia registrada entre 1910 y 1920 no se compara con la crueldad que ahora se vive en Jalisco

JALISCO.
Aunque María Félix Nava tuvo una infancia solitaria en las calles, luego de quedar huérfana de padre durante la época carrancista -a su madre nunca la conoció-, sostiene que la violencia durante la Revolución Mexicana no es nada comparada con la crueldad que se vive ahora en las calles de Jalisco y del país
Doña María Félix Nava, quien cumple 117 años el próximo 20 de julio, asegura que a lo largo de su vida lo más pesado que le tocó ver fueron cuerpos mutilados por los grupos delictivos.
Félix Nava, quien nació en Zacatecas, recuerda que su padre anduvo “escondido por dos años” en la época de la Revolución Mexicana.
Era un tiempo muy difícil. Viera que pesado estuvo, pero pesado, pesado. Mataron a mi padre", explica en entrevista con Excélsior.
Destaca que a lo largo de su vida le tocaron diferentes etapas de violencia "primero la Revolución, con Carranza, con Pancho Villa tiempo en el que "escondían a las mujeres cuando llegaban los villistas. Después la guerra de los cristeros, de (el general Perfecto) Castañón". Sin embargo, nada se le compara con la violencia que se está viviendo en Jalisco.
Este mundo ya no es mundo. Está más difícil. Sí trae su cartera en la mano ya no alcanza a llegar a su casa porque se la arrebataron. Y hay más muertos. Aquí en la esquina se perdió un muchacho y no lo han hallado en ningún lado. Allá (hace una seña con la mano derecha) nada más aparecieron dos cabezas. Estaban hechos pedazos (los cuerpos). Y por acá, otro muchacho, nada más lo hallaron (identificaron) porque en un brazo traía (tatuado) el nombre del papá y en el otro el de la mamá. Por eso supieron que era él. ¡Qué tristeza! ¿Qué no tienen corazón? Como un animal están destazando (a las víctimas). ¿Qué no hay amor, qué no hay temor a Dios? No, esto ya no, tenemos que vernos todos como hermanos, como hijos de Dios"
Ah, en la Revolución mataban gente. Pero era cuando el de allá venía y buscaba al de acá, y no se dejaban. Les echaban el cuerno. Antes había fortines en un lado y otro", dice al explicar que en aquella época de la violencia era a causa de "la justicia social".
En contraste, "hoy roban y matan por nada, porque le caes gordo. Nada más si platicas con otro (del bando contrario). ¡Cuánta muchacha no han matado cuando iban a su trabajo y les quitan los centavos, les quitan hasta su vida y hasta las hacen pedazos! No, no, no. Eso es lo más pesado por ver, y lo más duro. Los matan y los destazan, pero todavía no lo hacen birria a uno, póngale que no, pero ya casi lo hacen birria al cristiano, ya mero, y si nos dejamos hasta vivos nos hacen. El destazadero que veo yo, que tristeza ver a su gente así".
Su hija María Concepción, quien la cuida en su vejez, añade "ella dice que la vida de antes era mejor. Que ahora hay más muertos que en la Revolución. Que ahora es peor porque los matan a pedazos y los dejan en bolsas como si fueran animales".
Doña María Nava relata que no fue a la escuela pues no tenía padres que cuidaran de ella, pero sabe tratar a la gente.
No había escuela, pero había gente que nunca le decía a usted una grosería. Antes (se cuidaban) de los animales, un lobo, un perro. Decían los mayores a los niños (al anochecer), ' guárdese para su casa hija'".
A doña María, quien tiene cuatro hijos, dos hombres y dos mujeres, así como 56 bisnietos y 23 tataranietos, le gusta continuar activa, se levanta y desayuna, lava su ropa, barre el patio y pide que le saquen una mesita para vender dulces. Incluso en la tarde le suelen llegar los niños, atraídos no sólo por los dulces, sino por las historias de la Revolución.
Ahí se van los chiquillos ya con la tarea. Ella les cuenta de la Revolución", dice su hija.+
jcp
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