Yoga para infantes

Esta práctica ayuda a los más pequeños con herramientas para estar en contacto con sus emociones

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CIUDAD DE MÉXICO.

Los niños, sin importar la edad, también sufren de estrés. La escuela, actividades extracurriculares, interacciones sociales y las expectativas de los adultos pueden generar situaciones de ansiedad.

Así como los adultos, los más pequeños pueden beneficiarse de la yoga. Por medio de actividades divertidas, posiciones y ejercicios de respiración pueden aprender a calmarse, mejorar su concentración y ser más productivos.

“Es darle las herramientas a los niños para que estén más en contacto con sus emociones”, comenta Xymena Salado, maestra de yoga en el Colegio Ciudad de México.

La meditación y el ejercicio les da herramientas físicas y mentales, que aprendidas desde jóvenes, pueden traer un cambio positivo en el futuro.

Actualmente Salado Trejo da clases a niños de entre dos años y medio a siete.

“Quise compartir los beneficios de la yoga desde niños, pues no tienen que esperar a hasta ser adultos. No es igual para los pequeños, aunque los conceptos básicos son los mismos”, asegura.

Aunque la yoga se desarrolló en la India hace más de cuatro mil años y se popularizó en Occidente en el siglo XIX, la yoga para niños es una práctica reciente principalmente en Estados Unidos y países europeos.

Las clases se estructuran en tres grandes bloques: los mantras (repetición de una sílaba que con vibraciones sonoras que se recita para calmar la mente), las asanas (las posturas) y la meditación o relajación.

“Se usa el juego, juegan a hacer yoga. En la clase se promueve el respeto por uno mismo, por los demás y por  el entorno. Se busca estimular todos los sentidos en un ambiente no competitivo con un equilibrio entre la espontaneidad y estructura”, agrega.

Reconoce que son los mismos niños los que dictan cómo se realizará una clase, dependiendo de su humor, energía.

“Muchas veces tenemos que trabajar con la espontaneidad y la clase se tiene que adaptar. Hay veces que uno llega con un plan de clase y los niños no tienen la actitud y hay que dejar que las cosas fluyan”, comenta.

 

EN LA ESCUELA

De acuerdo con Xymena Salado la yoga está relacionada a las emociones y ahí puede aprender cómo canalizarlas de manera positiva.

“Los niños, en muchos casos, no entienden sus sentimientos”, recuerda y agrega que es en estos casos en los que puede ayudar a los profesores en la escuela.

“Hay que entender el por qué están haciendo ciertas cosas y si desde pequeños les enseñamos cómo expresarse de manera positiva, puede influir en su vida”, afirma la maestra de yoga.

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