Rechazan el paro y plantón de la CNTE; 54% no simpatiza con la sección 22 de Oaxaca
76% de la opinión pública reprueba las movilizaciones del magisterio contra la Reforma Educativa en algunos estados de la República, y 49% percibe que el movimiento se ha debilitado
CIUDAD DE MÉXICO.
Ante el llamado de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación a paro nacional y de su anuncio de movilizaciones y plantón indefinido en la capital del país, la opinión pública se manifiesta claramente contraria a estas formas de protesta. La CNTE continúa siendo un movimiento impopular entre la población y se rechaza su demanda para que se revierta la Reforma Educativa, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior.
La amplia mayoría de la población desaprueba la movilización de los maestros de la CNTE y su anuncio tanto de un plantón indefinido en la Ciudad de México como de paro nacional. 76% lo rechaza y sólo una quinta parte está de acuerdo (gráfica 1).
Se cree principalmente que las movilizaciones y el llamado a una huelga general por la CNTE se deben a que esta disidencia magisterial quiere que se dé marcha atrás a la Reforma Educativa (36%), a que rechazan las evaluaciones (18%) y a que no quieren perder sus privilegios (14%) (gráfica 2).
A la población sigue sin agradarle la CNTE y su sector más beligerante, la Sección 22 de Oaxaca; 54% dice que no simpatiza nada con esta organización disidente del sindicato de maestros, a lo que se agrega 28% que simpatiza poco (gráfica 3). Se percibe que su movimiento en contra de la Reforma Educativa se ha debilitado (49%). Ahora únicamente 23% estima que se ha fortalecido (gráfica 4).
La instauración de los exámenes periódicos a los maestros, el aspecto central de las protestas de la CNTE, continúa siendo sólidamente apoyada por la población. 79% apoya que se hagan esas evaluaciones. Apenas 19% no está de acuerdo con este proceso (gráfica 5). Progresivamente se va consolidando la idea de que el otorgamiento de las plazas magisteriales se basa en exámenes o evaluaciones a los profesores. 52% así lo menciona espontáneamente. Cada vez menos personas afirman que se asignan por criterios no meritocráticos, como la venta, herencia o por el uso de influencias (gráfica 6).
Se mantiene estable la creencia de que los cambios son difíciles y que tomará mucho tiempo lograr una educación de calidad en el país (51%). Quienes piensan que la Reforma Educativa no cambiará nada no pasan de 20% (gráfica 8). En cualquier caso, la opinión pública nacional está en contra de que se revierta dicha reforma (62%). Sólo un tercio apoya esta demanda de la disidencia magisterial (gráfica 7).
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