'Yo no lo maté', asegura presunto asesino de periodista en Tabasco

Rolando Manubes alega que él no asesinó a Moisés Dagdug, sino que fue el sujeto a quien le apodan “El Barbas"

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TABASCO.

Rolando Manubes de la Cruz, el presunto asesino del empresario radiofónico y ex diputado federal del PRD, Moisés Dagdug Lutzow, en su primera declaración se dijo inocente y responsabilizó del crimen a otra persona.

Detenido en la Ciudad de México el pasado fin de semana en un operativo conjunto entre la Policía Federal y la Fiscalía de Tabasco, Manubes de la Cruz compareció en el juzgado sexto penal, pero aunque se acogió al artículo 20 constitucional y negó responder a las preguntas del fiscal, aseguró que él no cometió el homicidio el pasado 20 de febrero en el fraccionamiento La Ceiba de Villahermosa.

Yo no lo maté, fue el “Néstor”, a quien apodan 'El Barbas' ", sostuvo Manubes de la Cruz.

Aunque Manubes admitió haber convivido el pasado 20 de febrero con Moisés Dagdug y la otra persona en la casa del dueño de la radiodifusora XEVX, explica que esa madrugada bebieron whisky y ron, y aseguró que no era la primera vez que convivían con Dagdug Lutzow y que tampoco era la primera vez que visitaban su casa, con anterioridad había estado con compañeros del casino Taj Mahal, un centro de apuestas de Villahermosa, donde conocieron a Dagdug, ya que era asiduo visitante a ese lugar.

También aceptó haber intercambiado mensajes telefónicos entre él y la víctima, con quien tenía una relación de amistad cercana.

Narró que el día de los hechos, casi al amanecer, empezó una discusión por cuestiones personales entre Dagdug y “El Barbas”, pero refiere que Dagdug le dijo: "Cálmate, eso lo hablamos después", pero que el sujeto visiblemente molesto le reprochó "te lo dije".

Fue entonces que observó que “El Barbas” sacó un cuchillo y lo clavó en la espalda a Dagdug, mientras él, -afirma se encontraba a una distancia de dos metros aproximadamente-, le pedía que lo dejara, pero “El Barbas” no se detuvo y le dio varias puñaladas más hasta matarlo.

Agrega que Moisés Dagdug gritaba y suplicaba que no lo matara, pero que a su atacante poco le importó y siguió agrediéndolo hasta quitarle la vida.

lfm