Retrato hablado: Carlos Manuel Sada Solana, la apuesta por la diplomacia

El Presidente propuso al cónsul en Los Ángeles como embajador en EU, en un contexto en que Donald Trump ha puesto de cabeza la relación bilateral

thumb
Ilustración: Daniel Rey

CIUDAD DE MÉXICO.

Carlos Manuel Sada Solana no pertenece al Servicio Exterior Mexicano (SEM), y aunque no es diplomático de carrera, en opinión de algunos “ha sido, quizás, uno de los mejores cónsules de México en las últimas dos décadas”.

Ha estado al frente de cuatro consulados en Estados Unidos y de uno en Canadá. Los más recientes fueron Nueva York y Los Ángeles. También fue ministro de la embajada de México en Washington, cargo en el que tuvo la consigna de mediar asuntos con el Congreso estadunidense.

El pasado martes, el presidente Enrique Peña Nieto lo nombró nuevo embajador ante Estados Unidos, encomienda que pasó a consideración del Senado, que tiene que ratificarlo. Se espera que esta vez no haya tantos “peros” entre los senadores, como sucedió hace siete meses con Miguel Basáñez, embajador saliente. Algunos panistas, como el senador Javier Lozano, ya externaron su beneplácito por Sada Solana.

Sin embargo, su perfil para el puesto no termina por convencer a miembros del Servicio Exterior. Señalan que su papel en la embajada  (2007-2011) es el único contacto diplomático que ha tenido, el cual es muy diferente a la tarea consular.

“No tiene una experiencia diplomática política sólida. Tiene una experiencia consular, que es la relación con la diáspora México; ellos están felices y él ha afinado muy buena relación con ellos, con las comunidades en Chicago, Los Ángeles, Nueva York... Pero ése no es el quehacer de un embajador; ahora es una función diplomática ante el gobierno. Carlos sólo ha tenido ese breve periodo en la embajada, que le asignó el embajador Sarukhán en su momento”, comentó a Excélsior un destacado diplomático que pidió el anonimato.

Ruta intelectual

Carlos Sada es originario de Oaxaca, nacido en 1952. Es ingeniero industrial por la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México; tiene estudios de posgrado en la Universidad de Newcastle, Gran Bretaña, y en la Universidad de Delft, así como en el Instituto de Administración Pública de La Haya, ambos en Holanda.

Inició su vida política cuando fue nombrado por el gobernador priista Heladio Ramírez secretario de Desarrollo Social y Económico de su estado natal (1986-1989).

Luego fue llamado por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari a servir a México desde el exterior como cónsul general en Toronto, Canadá (1989-1992).

Sada Solana renunció al cargo  y regresó en 1992 a Oaxaca, para ser postulado por el PRI como presidente municipal de esa localidad (de enero de 1993 a diciembre de 1995).

A la fecha, cuando le preguntan, el todavía cónsul en Los Ángeles no desaprovecha las cámaras y micrófonos para promover la cultura oaxaqueña y su gastronomía. Su platillo favorito, confiesa, es el mole “coloradito”, una de las siete variedades en su tierra; también los chapulines.

“Oaxaca, ¿qué le puedo decir?, ahorita estamos en Guelaguetza. Cuando fui alcalde de mi tierra me tocó presidirla. Déjeme decirle, ya que me provoca, que los reyes de España, el Presidente en turno, estuvo Rigobeta Menchú viendo la Guelaguetza: es una fiesta muy importante a escala mundial.

“Esta manifestación cultural, como muchas otras en nuestra República, son únicas. Tenemos que difundir, promover la cultura. Ya supe que aquí (en Los Ángeles) se hace una muy buena Guelaguetza, ya estoy invitado. Guelaguetza quiere decir ‘ofrenda’, ‘obsequio’, y eso es justo lo que se hace en Oaxaca. Esa cultura es lo que debemos difundir al mundo; decir, esto es lo que somos, de aquí es donde venimos y esto es lo que estamos aportando al mundo, entre muchas otras cosas”, comentó en una entrevista de julio de 2013, cuando inició como cónsul en Los Ángeles.

Cuando terminó su periodo como alcalde de Oaxaca viajó otra vez al norte a cumplir su primera misión consular en Estados Unidos, asignada ahora por el otrora mandatario Ernesto Zedillo. Llegó como cónsul general en San Antonio (1995-2000).

Aun con la alternancia partidista en la Presidencia, y cumpliendo un sexenio el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Sada Solano se mantuvo en el servicio exterior. Ocupó la titularidad del Consulado General de México en Chicago (2000-2007). Luego fue enviado como ministro de la Embajada de México en Washington (2007-2011).

El presidente Felipe Calderón decidió ocupar la experiencia de Carlos Sada para que la aplicara al frente del Consulado General en Nueva York (2011-2013). Desde abril de 2013 y a la fecha, funge como cónsul general de México en Los Ángeles.

“Recuerdo una anécdota de Carlos Sada. Él estaba muy nervioso porque el presidente Peña Nieto haría una visita a Los Ángeles; le tocó organizar un evento en el que estuvieron cientos de mexicanos. Cuando el acto inició y tocó la presentación del cónsul Sada, los aplausos fueron tantos que, cuando le tocó su turno de hablar, el Presidente dijo: ‘Ya me di cuenta quién es Carlos Sada. Que se cuiden los políticos cuando él regrese a México’. Lo dijo en referencia al cariño que le tiene la gente, y la excelente labor que ha hecho. Ahí, yo pienso, le echó el ojo el Presidente”, compartió Rafael Fernández de Castro, académico y amigo de Sada.

El también jefe del Departamento Académico de Estudios Internacionales del ITAM opina que la señal que el gobierno federal manda por dicho nombramiento es que la labor consular de México en Estados Unidos es muy importante.

“Tiene casi dos décadas de ser cónsul. La tarea consular es muy importante en la relación bilateral porque, efectivamente, los 50 consulados mexicanos en ese país son el brazo armado de nuestra diplomacia hacia Estados Unidos”, señaló.

—Pero Carlos Sada no es miembro del Servicio Exterior...

—Es otra cosa muy importante: no es del Servicio Exterior, pero tiene muchísima experiencia, se ha ganado la buena voluntad, el cariño y la admiración de todo el Servicio Exterior Mexicano. No es del Servicio y lo están mandando a la embajada más importante; eso habla muy bien de él. Lo mandan en un momento muy complicado,

en un momento en que hay que actuar rápidamente, y lo importante es que Sada no va a tener que pasar por la curva de aprendizaje.

“Va a llegar a ejecutar, a operar, porque, efectivamente, la relación bilateral está en un momento muy difícil: Donald Trump la ha puesto de cabeza, y nunca había habido una elección en Estados Unidos que nos golpeara tanto a México como a los mexicanos”, señaló.

“La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) apunta que Sada Solana tiene una amplia experiencia en el trabajo consular y en la protección de los derechos de los mexicanos en Norteamérica, así como en la defensa de los intereses de México en el exterior.

“En todas sus responsabilidades, Sada se ha distinguido por su profesionalismo, su cercanía con las comunidades de mexicanos en el exterior, la promoción de los intereses de México y el fortalecimiento de las relaciones de nuestro país con el exterior”, destacó.

X