Vencen a la Adversidad; programa de la Sedesol
Tras la muerte de sus madres, Brianda Astrid y Blanca Margarita lograron concluir sus estudios en odontología gracias al Seguro de Vida para Jefas de Familia

CIUDAD DE MÉXICO.
La muerte de sus madres vino a complicar las difíciles condiciones de vida que de por sí ya enfrentaban Brianda Astrid Marín Moreno, en Chiapas, y Blanca Margarita Barrancos Arceo, en Campeche, pero no fue un impedimento para que ambas concluyeran, de casualidad y por separado, la carrera de odontología.
Tal vez para Astrid ha sido un poco más complicado, como la mayor de cinco hijos, pues a la muerte de María del Carmen Moreno Cancino, su madre, junto con sus estudios también se tuvo que hacer cargo del cuidado de sus cuatro hermanos.
Hay otro factor común en la vida de estas dos jóvenes odontólogas, que ambas ignoraban: sus madres, antes de morir, se inscribieron en el Seguro de Vida para Jefas de Familia, con lo que garantizaron la entrega de una pensión para sus hijos en caso de fallecer, lo que les permitió seguir adelante, solas, superando las adversidades.
“Mi mamá era una luchona, una verdadera jefa de familia, todos dependíamos de ella; trabajaba mucho, buscaba negocios, era comerciante, vendía regalitos y nos sacaba adelante a todos.
“Yo no sabía, la verdad, que estaba inscrita en el seguro, y pensé dejar la escuela en ese momento, por el dolor y porque la situación económica se volvió más difícil y mis hermanos también estaban estudiando”, comentó Astrid Marín.
La joven odontóloga concluyó sus estudios en agosto del año pasado, luego de que su madre falleció dos años antes, a consecuencia de una insuficiencia respiratoria.
Tras la muerte de la jefa de familia, Brianda Astrid fue informada que comenzaría a recibir el apoyo de la pensión por el seguro al que se había afiliado su mamá, y que había comenzado a operar el 28 de febrero de ese 2013, lo que le permitió seguir estudiando y mantenerse al cuidado de sus hermanos.
“Ahora estoy haciendo mi servicio social en el Centro de Salud Pascasio Gamboa, en Tuxtla, pero, sobre todo, cuidando a mis hermanos y motivándolos para que salgan adelante, que sean alguien en la vida, porque si yo lo logré, ellos también lo pueden lograr”, comentó Astrid.
En Campeche, Margarita del Carmen Arceo Castillo trabajaba en una cocina económica y como empleada doméstica para sacar adelante los estudios de Blanca Margarita, hasta que ocurrió la tragedia de la pérdida, en septiembre de 2013, por un problema abdominal.
“Vivíamos en una casa que es de mi tía y nos la presta todavía, no teníamos casa propia, sólo tenemos una tele, sin cable; mi tía le daba la oportunidad de trabajar en su casa haciendo la limpieza y la comida, para que ella me ayudara con mi escuela.
“Cuando decidí estudiar odontología, mi mamá no quería porque era una carrera cara, y empezó a vender comida, yo también me metí a trabajar en un restaurante como ayudante de cocina, para tener un recurso extra”, recordó Blanca Margarita.
Con esos recursos, las dos mujeres iban sorteando la situación de tener un techo y cubrir los gastos escolares de Blanca, hasta que ocurrió la muerte de su madre.
La pasante de odontología comentó que en medio de esa situación intentaron obtener diversos tipos de ayuda con programas de asistencia de Campeche, los que perdieron en un cambio de administración, pero no supo el momento en que su madre se inscribió en el Seguro de Vida para Jefas de Familia.
“Mi mamá le buscaba para obtener ayuda. Se inscribió en uno que se llamaba Oportunidades, pero llegó un nuevo gobernador y se lo quitaron.
“Así fue que me hablaron cuando falleció mi mamá, y me dijeron que tenían una hoja de esas hojas firmadas. Ella sólo me decía que tenía un papel, pero cuando falleció yo no sabía, la verdad, yo no lo creía”, comentó Blanca Margarita.
En el caso de Astrid, el Seguro de Vida para Jefas de Familia sigue entregando la pensión para sus cuatro hermanos, quienes tienen menos de 23 años y siguen estudiando, ella ya no es beneficiaria por tener 25 años, pero la Secretaría de Desarrollo Social busca inscribirlos en otros programas para recibir otros apoyos.
Blanca Margarita Barrancos pide seguir recibiendo la ayuda del seguro para poder concluir con el trámite de titulación, que tiene un costo de entre mil 500 y dos mil pesos, pero las reglas de operación indican que el recurso se entrega para cubrir gastos de estudio, no trámites escolares.
Apoyo
- El programa Seguro de Vida para Jefas de Familia es esquema de aseguramiento de madres jefas de familia de 12 a 68 años de edad, que se encuentren en condición de vulnerabilidad.
- El apoyo consiste en una transferencia mensual de hasta mil 850 pesos a cada uno de los hijos de la afiliada fallecida, de hasta 23 años, y que se encuentren cursando estudios en el sistema educativo nacional.
- Para afiliarse al programa se requiere ser mexicana y ser jefa de familia, es decir, ser la principal proveedora económica del sustento familiar.
- Además, las mujeres que se quieran afiliar al programa deben presentar al menos una carencia social, como tener un ingreso inferior a dos mil 500 pesos al mes; no contar con la primaria terminada; no contar con ningún servicio de salud; carecer de servicios básicos en su vivienda como agua entubada o energía eléctrica, entre otras.
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