Con cantos, porras, vitores reciben al Papa en la Nunciatura

Las lágrimas son notorias entre algunos de los feligreses que se encuentra en el recibimiento de Francisco en la Nunciatura Apostólica; hay motivo, es el último día en que estará en la Ciudad de México

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CIUDAD DE MÉXICO

Se escucha con fuerza ‘El Cielito Lindo’. Las lágrimas son notorias entre algunos de los feligreses que se encuentran en el recibimiento del papa Francisco en la Nunciatura Apostólica. Hay motivo, es el último día en que estará en la Ciudad de México, el último en que dormirá en México.

De la sierra morena, cielito lindo
vienen bajando,un par de ojitos negros,
cielito lindo de contrabando...

Ay, ay ,ay ,ay, canta y no llores;
porque cantando se alegran
cielito lindo los corazones...”

El canto es unísono al ver el FIAT blanco que lo trasladó del AICM a la sede de la Nunciatura Apostólica.

¡El Papa! ¡El Papa! ¡El Papa! ¡El Papa!”, anunció la llegada, la algarabía impregnó el ambiente. La nostalgia se respira entre cada uno de los asistentes.

No había que solicitarle se acercara, la acción fue inmediata al descender del vehículo, un encuentro con los feligreses.

Ahí, varias personas de la tercera edad aguardaban la bendición, el acercamiento con Francisco, quien le saludó y atendió sus peticiones.

Les agradezco la gentileza de esperarme”, señaló el Papa.

¿Cuántas horas están aquí ustedes”, preguntó.

Y la petición de Francisco: Rezar por él y repetir un Ave María.

Que Dios les retribuya ese cariño, que a los enfermos les dé fortaleza, los cure, sepan que Jesús está a su lado por siempre", finalizó.

De ahí, al encuentro con niños y enfermos, a los que les bendijo y a algunos los besó en la frente, mientras integrantes de su comitiva entregaban un presente del Pontífice.

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