Ya hay finalistas para Rectoría; seleccionan a diez aspirantes

El lunes inicia la etapa de entrevistas con la Junta de Gobierno para elegir al sucesor de José Narro

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CIUDAD DE MÉXICO.

La Junta de Gobierno definió ayer la lista de diez finalistas en la sucesión en la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre quienes están Sergio Alcocer, Francisco Bolívar Zapata, Rafael Castañeda, Enrique Graue, Eduardo Lomelí y Rosaura Ruiz.

También están Suemi Rodríguez Romo, Javier de la Fuente, Héctor Hernández Bringas y Juan Pedro Laclette, informaron los equipos de campaña de todos ellos.

Ayer, la Junta de Gobierno llamó a los académicos a quienes entrevistará a partir del lunes próximo en sesiones matutinas y vespertinas.

La lista oficial se publica hoy en la Gaceta UNAM, pero Excélsior confirmó que son diez los académicos que fueron citados para la siguiente etapa del proceso de sucesión en la máxima casa de estudios.

Anoche, la llamada de la Junta de Gobierno, responsable del proceso de sucesión, sólo había llegado a seis de los 16 académicos que se anotaron como aspirantes.

Los turnos

Sergio Alcocer Martínez de Castro, quien tiene los respaldos de los agrupaciones oficiales de la Universidad Nacional, como el sindicato de los académicos y quien dejó la Subsecretaría de Relaciones Exteriores para América del Norte en la Cancillería, será quien abra la pasarela de los aspirantes ante la Junta de Gobierno, el lunes a las 10 de la mañana.

Francisco Bolívar Zapata, quien es uno de los investigadores con el mayor reconocimiento internacional de la UNAM, incluso del país, por sus investigaciones pioneras sobre el genoma humano y quien hasta septiembre fue el asesor en materia de ciencias de la Presidencia de la República, tiene la cita en la Junta de Gobierno también el lunes próximo, pero por la tarde.

El martes está citado el director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Fernando Rafael Castañeda, quien de esta forma coloca a una de las comunidades más activas, líder en la formación de politólogos, especialistas en relaciones exteriores, pero que también tiene un activismo político que va desde la izquierda moderada hasta las posiciones más radicales, en primer plano del poder universitario.

Está también Enrique Graue, director de la Facultad de Medicina, quien estará con la Junta de Gobierno el miércoles por la mañana y después de 16 años de que la UNAM ha sido conducida por médicos —Juan Ramón de la Fuente y José Narro Robles se reeligieron y cada uno estuvo ocho años—, ese gremio volvió a ser incluido en la lista de los académicos que tienen altas posibilidades de convertirse en el jefe nato de la institución.

A ellos se suma el aspirante más joven de todos, Leonardo Lomelí, director de la Facultad de Economía y quien cuenta con respaldos firmes por parte de destacados académicos, pero cuya presencia en la lista fortalece el poder de las áreas de ciencias sociales y económicas, ya que junto con Ciencias Políticas representan a una parte de la población universitaria que ha estado relegada del poder central desde que Jorge Carpizo, jurista, fue el rector de la Universidad.

Lomelí fue llamado a entrevista por la Junta de Gobierno para el jueves.

A ellos se suma Rosaura Ruiz, directora de la Facultad de Ciencias, quien además de contar con respaldos de académicos de diferentes escuelas y facultades, la mayoría identificados con la izquierda, ha sido pionera en la presencia de las mujeres en el círculo de poder universitario.

Es la única mujer que ha formado parte de un equipo de trabajo de la Rectoría y la primera en dirigir esa facultad. Ella se entrevistará con la Junta de Gobierno el viernes.

La UNAM tendrá nuevo rector a mediados de noviembre próximo.

Escasa respuesta

  • A pesar de que se trata del proceso de sucesión con el mayor número de elementos informativos para involucrar a los universitarios, sólo 8.3% de los integrantes de la comunidad de la UNAM participó en la fase de auscultación para orientar la decisión de la Junta de Gobierno en la elección del rector.
  • Fue el sector estudiantil el menos interesado en expresarse.
  • La comunidad universitaria está integrada por 342 mil 542 alumnos; 38 mil 793 académicos, quienes fueron quienes más participaron, así como 26 mil 72 trabajadores.

Un juego de amenazas,  descalificaciones y cartas

Amenazas de renuncias masivas, descalificación por perfiles excesivamente politizados, aplanadoras epistolares contra el adversario y hasta la afirmación de que un rector no tenía idea del concepto académico son parte del juego rudo de la política interna de la UNAM, utilizada principalmente por el Colegio de Directores, para incidir en la decisión de la Junta de Gobierno y anular a quienes no tienen la filia mayoritaria.

Oficialmente, la Junta de Gobierno divulga hoy la lista de los académicos a quienes llamará para entrevista directa, a fin de discutir sus programas de trabajo ya entrar en la recta final del proceso de sucesión de rector, y  todavía no se conocía públicamente que se haya presentado alguna misiva en contra de uno de los aspirantes por parte del Colegio de Directores, que se integra por los directores de las escuelas, facultades, institutos y centros de investigación.

El relato de los viejos académicos de la UNAM da cuenta de episodios de esas cartas. La primera fue documentada plenamente, en la que el grupo de directores pidió a la Junta de Gobierno que no reeligiera al rector Octavio Rivero Serrano.

De hecho, varios días antes de esa carta, académicos de primer nivel hicieron una serie de declaraciones para advertir de la peligrosidad de mantener el mismo rectorado, al que consideraron gris y poco firme en la defensa de la autonomía universitaria

Así, sólo unos días antes de que la Junta definiera la lista de a quienes iba a llamar para entrevista, en diciembre de 1984, 18 de los 21 directores de los institutos y centros de investigación que había entonces entregaron una carta a la Junta de Gobierno, en la que decían que “la UNAM entraría fatalmente en un proceso de degradación intelectual y moral, con consecuencias ciertamente irreversibles”.

Además, afirmaban que  Octavio Rivero “renunció voluntariamente a la autonomía que le fue concedida a la institución” y que se trataba de un médico “carente de un concepto académico”.

Más casos

En diciembre de 1996 la Junta de Gobierno decidió llamar a nueve candidatos y se conoció que la carta enviada por decenas de directores del área de la Investigación Científica en favor de la candidatura de su entonces coordinador, Gerardo Suárez Reynoso, se traspapeló entre siete integrantes de la Junta cercanos a Juan Ramón de la Fuente, entonces secretario de Salud.

Como respuesta, y luego de que la primera votación para elegir al rector diera siete votos por José Miguel Yacamán, 37 directores de institutos enviaron una carta a la Junta para impedir la elección del físico.

La última carta contra un adversario fue en 2003, cuando 45 de 51 directores firmaron el respaldo a la reelección de Juan Ramón de la Fuente, para aplastar las aspiraciones de José Antonio de la Peña.