Relegan a mujeres para Rectoría; en este proceso sólo hay 4 académicas

No obstante su talento, compromiso y entrega, las universitarias han sido ignoradas por la Junta de Gobierno, que las excluye continuamente del primer círculo de poder en la UNAM

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CIUDAD DE MÉXICO.

En los 70 años de su historia como el órgano elector del Jefe nato de la UNAM, la Junta de Gobierno ha mostrado a los universitarios que desde su perspectiva, el poder en la institución es un asunto de hombres

Tuvieron que pasar 39 años para que, por primera vez en su historia, la Junta de Gobierno decidiera llamar a una mujer para entrevistarla, porque su perfil era idóneo para ocupar la Rectoría, en sucesión del entonces rector saliente Jorge Carpizo.

La primera académica de la UNAM en tener ese reconocimiento fue la doctora Elizabeth Luna Traill, entonces directora del Instituto de Investigaciones Filológicas, y quien por cierto compitió en el proceso de sucesión que hasta el momento tiene el récord del mayor número de universitarios citados por la Junta, al sumar 13, y del cual surgió el rectorado de José Sarukhán Kermez.

Pero la apertura de la Junta para observar el talento de las mujeres universitarias, su entrega, conocimiento y compromiso con la institución no fue valorado nuevamente durante años, pues la segunda mujer que fue considerada rectorable fue la doctora Juliana González Valenzuela, cuando era directora de la Facultad de Filosofía y Letras.

Era el proceso de sucesión de 1996, ya con el final del segundo rectorado de José Sarukhán, cuando la Junta volvió a citar a una mujer para escuchar su proyecto de trabajo. Ese proceso tiene el segundo lugar, hasta el momento, al haber sido el que mayor número de aspirantes citó para una entrevista con la Junta, al sumar a nueve académicos.

Pasaron 11 años más para que la Junta considerara a otra mujer. Era 2007, año de cambio en la Rectoría, porque concluyó el segundo periodo de elección del rector Juan Ramón de la Fuente cuando Rosaura Ruiz fue incluida en la lista de los ocho aspirantes que fueron considerados para conocer su proyecto de trabajo para la institución, en un tiempo en que esos documentos no eran públicos; sólo eran conocidos por la Junta.

A partir de ese momento, la Junta ya no espació más su mirada hacia el talento de las académicas. Sólo cuatro años después, en 2011, cuando el proceso mostraba una dinámica natural por la reelección del rector José Narro Robles, fue que la Junta de Gobierno abrió el abanico y, por primera vez, entonces en 66 años, decidió incluir a dos mujeres en la lista de cinco académicos llamados; es decir, casi una paridad de género.

En ese año fueron la doctora Ana María Cetto, del Instituto de Física, y la doctora Suemi Rodríguez Romo, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, quienes formaron parte de esa histórica lista.

En este proceso de sucesión existe el número inédito de cuatro mujeres que aspiran a conducir los destinos de la UNAM. En esa lista hay dos mujeres que ya pasaron por la Junta para ser entrevistadas como posibles rectoras: Rosaura Ruiz, directora de la Facultad de Ciencias, y Suemi Rodríguez, exdirectora de la FES Cuautitlán, a quienes se suman una mujer que es la primera en llegar a la dirección de la Facultad de Derecho, María Leoba Castañeda, así como Gloria Villegas Moreno, directora de la Facultad de Filosofía y quien es la aspirante de mayor edad del grupo de los 16 que buscan suceder a José Narro Robles.

Pero el alejamiento de la equidad de género en el primer círculo del poder en la UNAM también incluye a la propia Junta de Gobierno. Tiene 70 años de existencia y sólo cuatro de sus 15 integrantes son mujeres, un número que creció en los últimos años, de manera paulatina, pues hasta hace poco tiempo sólo había una mujer en ese selecto grupo de académicos que tiene el poder de elegir a las autoridades de la Universidad Nacional.

Así, a pesar de que poco más de la mitad de la matrícula de la UNAM la conforman las mujeres y de que su capacidad académica les abre cada vez más puertas en el círculo de poder donde se toman las decisiones, todavía en el primer círculo de poder no existe el trato paritario para las mujeres.

Llamado

Mañana la Junta de Gobierno de la UNAM dará a conocer a quienes preguntará sobre su proyecto de trabajo.

Innovadoras

  • No obstante la falta de paridad, en la UNAM son las mujeres las que conducen los destinos de proyectos académicos a los que apuesta la institución, como las coordinaciones de las carreras innovadoras como Ciencias Genómicas, Ciencias Forenses y Nanociencias; son mujeres quienes se responsabilizan de estos proyectos que son una apuesta institucional y que en el caso de Ciencias Genómicas es uno de los orgullos de la institución, por la calidad tan alta con la cual egresan sus estudiantes.

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