Retrato hablado: Claudia Ruiz Massieu, la política corre por sus venas

Asegura que desde niña le interesó el servicio público, inspirada por las charlas que su padre —a quien acompañaba en sus campañas— sostenía con importantes personajes que visitaban su casa

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CIUDAD DE MÉXICO.

La noche del 26 de agosto pasado, el Presidente de México le marcó por teléfono a Claudia Ruiz Massieu Salinas para informarle que al siguiente día anunciaría cambios en su gabinete, y que ella estaba en la lista.

Enrique Peña Nieto le pidió dejar su agenda como titular de la Secretaría de Turismo (Sectur) y, sin guardar el pasaporte, comenzar a escribir una nueva como encargada de la política exterior mexicana.

“Un día antes del anuncio de los cambios en el gabinete recibí la invitación de parte del Presidente de seguirlo acompañando en este proceso de transformación para continuar proyectando de manera integral a México a partir de todos sus atributos; consolidar la figura de un actor internacional de gran responsabilidad global y  proteger a los mexicanos y sus intereses en el exterior”, declaró a Excélsior.

Al momento de contestar a este cuestionario Ruiz Massieu se encontraba en Nueva York, participando en el 70 periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas; su primera presentación ante los líderes del mundo como canciller de México.

Por sus dos apellidos muchos identifican sus raíces: hija del abogado y político José Francisco Ruiz Massieu y sobrina del expresidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), aunque pocos conocen sus aficiones.  

“Me gusta leer novela, historia, biografías; me gusta correr; me gusta la comida, cocinar y estar mucho con mis hijos, mi familia, mis amigos. Soy muy gregaria”, se describe.

También es conocida por su trayectoria profesional y su militancia desde 1992 en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Asume que desde su infancia siempre le interesó el servicio público y, en tono de broma, que, “desde antes de nacer”, la política.

—¿Quién o quiénes fueron su inspiración para seguir este camino?

—Mi papá, mi tío Carlos, mi abuelo, mi mamá y mis abuelas, que no se dedicaron a esto, pero que siempre me inculcaron el valor de trabajar y se dedicaron a contribuir al mejoramiento de México a partir de la docencia y el periodismo.

En esos mismos años de su infancia, sostiene que a los ocho años conoció “la realidad de México” a través de lecturas políticas, periódicos, conversaciones con su padre y de acompañarlo en sus campañas.

Sostiene haber sido “testigo desde entonces de la pobreza, la falta de seguridades y garantías en México, por eso no pude ser indiferente”.

En un trabajo publicado en este diario hace seis años, cuando Ruiz Massieu estaba por asumir su segunda diputación federal, la ahora canciller narró que antes del asesinato de su padre en 1994, cada vez que llegaba de la escuela era común encontrar en su casa a personajes políticos del momento.

“Este mundo para mí se convirtió en lo más familiar. Recuerdo llegar y saludar a gente del PAN, del PRD, del PRI, a Diego Fernández de Cevallos. Mi casa siempre estuvo abierta para todos ellos gracias a la filosofía de pluralidad que manejaba mi padre”, comentó.

Simplificó que todo empezó así, porque creció en un ambiente donde se desayunaba, comía y se cenaba política.  

También reconoció que sus apellidos le ayudaron al principio, porque “en política es así”, aunque sus compañeros fueron sus principales críticos. Entonces tuvo que ganarse su respeto mediante su trabajo.

“Así que no me preocupo por mis apellidos, sólo por trabajar”, aseveró.

Originaria de la Ciudad de México, el pasado 10 de julio cumplió 43 años. Es egresada de la Universidad Iberoamericana campus Santa Fe, donde para obtener la licenciatura en Derecho, en 1997, basó su tesis en el trabajo de su padre y la tituló “Pensamientos y propuestas jurídicas de José Francisco Ruiz Massieu”.

“Para mí es de inestimable valor lo que he aprendido al adentrarme en el pensamiento constitucional de José Francisco Ruiz Massieu, y con el firme deseo de que el presente trabajo sea digno de la persona a quien está dedicado y contribuya a que otros investigadores analicen, conozcan y difundan la obra jurídica y política de un político y jurista ejemplar”, escribió al término de la introducción del texto.

Luego realizó la maestría en Políticas Públicas Comparadas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y actualmente es candidata a doctora en Derecho Público y Filosofía Jurídica, Universidad Autónoma de Madrid, España.

En su perfil profesional destaca haber ocupado una diputación federal en dos ocasiones (durante la LXI y LIX Legislaturas); también el cargo como coordinadora de la Planeación, Desarrollo e Innovación Institucional en la Procuraduría General de la República (PGR).

“En la PGR apoyé a Eduardo Medina Mora en su proyecto de profesionalizar a la institución, generar filtros de selección, capacitar más al personal y actualizarlo. Eso fue algo que por sus resultados me dejó satisfecha y, bueno, a lo que le faltó una patadita de mosca fue otorgar más autonomía a los peritos para darles más recursos”, comentó entonces.

Hasta el momento, el reto más importante que ha pasado la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a unos días de asumir la responsabilidad fue responder a la crisis en la política bilateral de Egipto y México tras el ataque en ese país contra 14 turistas mexicanos.

Se tuvo que trasladar al país del norte de África debido a que ocho de los connacionales fallecieron y seis fueron hospitalizados por un ataque aéreo presumiblemente perpetrado por las fuerzas del orden público; firmó tres notas diplomáticas al respecto, de un caso que a la fecha espera respuestas.

—¿A futuro, aceptaría dirigir una tercera secretaría de Estado?

—Estoy concentrada en mi nueva encomienda, con total entrega y compromiso para honrar la confianza que ha depositado el Presidente en mí—, contestó a la última pregunta.