Aumentó ingreso a licenciatura 94%; en bachillerato, 5.5%
La máxima casa de estudios tiene un crecimiento de 34.2% en todos sus niveles

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de septiembre.- Presionada constantemente durante los últimos 48 años para que abra sus aulas a un mayor número de estudiantes, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que entrega el rector José Narro Robles a la nación aumentó en 94% su matrícula de primer ingreso a licenciatura y en 5.5% a bachillerato en los últimos 16 años, además de que se observa que mientras en 1999 el 20.6% de quienes pasaban el examen no se inscribía, ahora eso lo hace sólo el 1.9 por ciento.
La máxima casa de estudios tiene 87 mil 316 alumnos más, es decir, un crecimiento de 34.2% en todos sus niveles, que son propedéutico de Música, Bachillerato, Técnico, Licenciatura y Posgrado.
El mayor crecimiento ocurrió en licenciatura, donde tiene 67 mil 34 estudiantes más que hace 16 años, es decir, 49.9% más.
Las estadísticas oficiales de la UNAM, que ha encabezado durante los últimos ocho años José Narro Robles, muestran que la institución recuperó el prestigio social como una universidad de calidad que tuvo antes de 1999, año de la protesta del Consejo General de Huelga (CGH) que derrumbó las preferencias estudiantiles por ella.
Pero además de recuperar el nivel de demanda histórica, que creció 108.4% en licenciatura y 41.7% en el bachillerato, la UNAM ganó en la mejora del perfil de sus nuevos estudiantes, pues ahora ingresan con resultados aprobatorios en el examen de admisión.
Apertura de espacios
Sujeta a presiones anuales por la demanda de más espacios, la UNAM de José Narro Robles registra una hazaña en la administración escolar de la institución, porque construir nuevas facultades abrió espacios a la formación de carreras innovadoras, con participación de diferentes facultades, para hacerlas carreras multidisciplinarias que aprovechan los espacios existentes o en algunos casos consiguen financiamientos para edificar áreas especiales.
Así, la UNAM, que en dos semanas más abre el proceso de sucesión del nuevo rector, deja ver que la inversión histórica de la población hacia ella le permitió hacer más eficiente su administración escolar para recibir a más estudiantes.
Fue hace 48 años cuando la UNAM vivió por primera vez una presión fuerte para abrir espacios en sus escuelas. El rector era Javier Barros Sierra y debió enfrentar la movilización estudiantil en 1967, organizada dentro de la Facultad de Filosofía y Letras para apoyar a los estudiantes que no habían logrado un espacio en el bachillerato de la institución; crearon la Preparatoria Popular en un edificio que les prestó la institución, en la calle de Liverpool 66, y después en otro edificio ubicado en Tacuba.
En esa ocasión la Universidad Nacional fue el centro de la demanda, porque era la única institución que ofrecía bachillerato y licenciatura en el Distrito Federal y su zona conurbada.
Otro momento de crisis por la presión de los estudiantes rechazados de las aulas de la UNAM fue en 1995, cuando se registró el primer gran aumento de egresados de secundaria y bachillerato, y la crisis que provocaron generó la unificación de criterios de todas, pues ya para ese momento, además de que la UNAM tenía cinco planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), que no existían en 1967, también estaban el Colegio de Bachilleres, el Conalep y otras opciones de educación para el nivel medio superior.
El examen único
De acuerdo con los datos históricos en poder de Excélsior, las autoridades de la UNAM, del Instituto Politécnico Nacional, que también ofrece enseñanza media superior, y de todas las escuelas dependientes de la Secretaría de Educación Pública decidieron aplicar el examen único, que en aquel tiempo se utilizaba en una parte importante de los países europeos.
Desde entonces, la UNAM participa en el examen único, mediante el cual las opciones de estudio se ajustan a la capacidad de atención que tiene cada institución.
En ese nivel la UNAM ha mantenido estable su oferta de ingreso, pero sus estadísticas muestran que en 1999 inscribió a 32 mil 312 nuevos alumnos y para 2014 aumentó ese ingreso a 34 mil 102 adolescentes.
Pero ahí se observa un fenómeno a destacar. Mientras en 1999 se muestra que dos mil 594 jóvenes que hicieron el examen y fueron aceptados a final de cuentas no se inscribieron en los planteles del bachillerato universitario, en 2014 sólo 682 jóvenes que aprobaron el examen decidieron al final ya no inscribirse.
Así, las estadísticas muestran una innegable recuperación de la UNAM frente a la crisis que enfrentó hace 16 años, particularmente a partir de los ocho años que José Narro Robles la ha conducido, aunque todavía es espacio de expresión de los fenómenos sociales que caracterizan a la población mexicana, con jóvenes cuyo perfil socioeconómico y antecedentes escolares inciden en la forma en que se desempeñan en las aulas.
Esfuerzo
El 19 de julio pasado, la UNAM informó que el proceso de primer ingreso a la licenciatura concluyó satisfactoriamente en la etapa de selección para quienes cursarán alguna de sus licenciaturas para el ciclo escolar 2015-2016.
“El esfuerzo realizado es el más importante en la historia de esta casa de estudios y se refleja en la cifra más elevada de alumnos admitidos, que asciende en este ciclo por iniciar a más de 46 mil estudiantes en las modalidades presencial y a distancia", puntualizó la máxima casa de estudios en un comunicado.
El número total de alumnos admitidos a licenciatura en 2007 fue de 37 mil 787, lo que implica que esa cifra se incrementó en más de ocho mil alumnos (22 por ciento), agregó la UNAM.
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