Líderes de bancada enseñan sus cartas

Ellos son los coordinadores parlamentarios que en el Palacio Legislativo de San Lázaro tendrán el PRI, el PAN, el PRD y Morena, quienes perfilan cómo será el trabajo, el diálogo y las negociaciones

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PRI

César Camacho Quiroz con disposición al diálogo

El priista se caracteriza por ser un hábil y discreto negociador que comenzó su carrera política a los 20 años.

CIUDAD DE MÉXICO, 31 de agosto.- “Quiero transmitirles mi entera disposición al diálogo”. Con un apretón de manos y un abrazo, César Camacho Quiroz, jefe de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, saludó a sus pares del PAN y del PRD, Marko Cortés y Francisco Martínez Neri. “A partir de hoy nos vamos a ver y tratar de manera permanente, y tiene que ser con claridad”, adelantó.

Era el primer encuentro entre el exgobernador del Estado de México y los diputados representantes de los principales partidos de oposición, el pasado 27 de agosto al mediodía, en un territorio singular: un estudio de Televisa. Entrevistados por Adela Micha, por primera vez debatieron sobre los principales desafíos y problemas nacionales.

Camacho nació en el Estado de México en 1959, seis años después que el perredista Martínez Neri, y 19 antes que Cortés. Abogado por la UNAM, es un político meticuloso, hábil  orador y, sobre todo, un negociador discreto y efectivo que sabe cómo y por dónde aproximarse y seducir a sus adversarios hasta meterse en su territorio de a poco, sin impertinencias, como llegan el calor o la humedad.

Contemporáneo del presidente Enrique Peña Nieto, corredor y jugador de ténis, Camacho, de 56 años, ha sido alcalde de Metepec, diputado federal, senador, gobernador, presidente de su partido y ahora tendrá la responsabilidad de conducir a la bancada del PRI en San Lázaro en esta Legislatura, que como ninguna otra está dotada de un auténtico espíritu federalista: ningún líder de bancada nació en la Ciudad de México.

Comenzó a hacer política a los 20 años, en una coordinación operativa en el Movimiento Juvenil Revolucionario del Estado de México, y ocupó distintas posiciones en el priismo estatal, como subsecretario de Divulgación Ideológica, secretario de Acción Social y subdirector de Estudios Políticos del Centro de Estudios, Políticos, Económicos y Sociales.

Es quizá uno de los últimos políticos que forman parte de la escuela en extinción de priistas ideólogos, estudiosos del derecho, la historia, pasado y presente de su partido y del país. Su carrera tomó un camino ascendente cuando a los 31 años ganó las elecciones y asumió como presidente municipal de Metepec, su tierra.

Dos años después fue secretario general del PRI en el Estado de México y secretario general de Gobierno en la administración de Emilio Chuayffet. A los 35 años se convirtió en el gobernador más joven del estado que han encabezado políticos del grupo Atlacomulco, cuya existencia Camacho llamó “una vacilada”.

Serio y prudente, es al mismo tiempo un negociador eficaz y un adversario convincente. En San Lázaro se recuerda cuando en la LX Legislatura la perredista Ruth Zavaleta asumió la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Camacho, presidente de la Comisión de Gobernación, supo acercarse hasta convertirse en una influencia clave en la  diputada que llevaba una de las responsabilidades sustantivas en San Lázaro.

Ahora, tendrá que hacer uso de toda su experiencia política, pues se preveía que dialogara y negociara con conocidos suyos en el PAN y el PRD, como Gustavo Madero y Jesús Zambrano,  vitales en la construcción del Pacto por México que hizo posible las reformas estructurales en la primera parte del sexenio.

Pero se le verá negociando con Marko Cortés y Martínez Neri, pronunciando discursos en latín repletos de aforismos de escritores, políticos e intelectuales, y alzándose sobre la punta de los pies para marcar los momentos climáticos.

PAN

Marko Cortés Mendoza la meta: corregir “errores"

Recuerda que escuchar a Manuel J. Clouthier le marcó la vida; hoy quiere enmendar la plana al gobierno federal.

Tan pronto se registró a las 10:30 del jueves pasado como diputado federal, Marko Cortés, quien nació en Michoacán en 1977, concedió una entrevista y subió a una camioneta que lo llevó a Televisa. En el camino revisó estadísticas comparativas de la economía en los sexenios del PAN y en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

 “Queremos enmendarle la plana y  corregir el rumbo errático de este régimen”, dijo el coordinador de la bancada de Acción Nacional en la Cámara de Diputados.

Electo diputado federal por primera vez a los 25 años y senador tres años más tarde, desde la coordinación parlamentaria del PAN Marko Cortés vive una situación singular: será jefe de Gustavo Madero, exdirigente nacional del albiazul y artífice de las reformas estructurales aprobadas por el Congreso en la anterior Legislatura, y desde esa posición pretende guiar a su partido para proponer iniciativas que corrijan las políticas públicas –de manera marcada la economía– que, argumentan los panistas, no han rendido resultados esperados tras la firma del Pacto por México.

Cortés tiene 37 años. Nació en Zamora, Michoacán, en una familia de clase media. No eran panistas, pero una tarde llegaron a la plaza principal a escuchar a Manuel J. Clouthier, en la campaña presidencial de 1988.

“Yo tendría 11 años. Me impactó haberlo escuchado y enterarme de que estaba muerto un año después”, recuerda Cortés. “Ese hecho marcó mi vida. En mi familia todos decían que el gobierno lo había matado”. Seis años después asistió a un mitin en la campaña de Diego Fernández de Cevallos, una marcha silenciosa en Zamora.

Se mudó a Morelia a los 17 años para estudiar y en 1995 se acercó a la campaña de Felipe Calderón Hinojosa por la gubernatura de Michoacán.

 Después se hizo dirigente estatal de Acción Juvenil y coordinador general de la Secretaría de Acción Juvenil del PAN. A partir de ahí ya no se alejó de la política. Tras ser electo por primera vez diputado federal, se convirtió en senador panista electo por votación.

“Ha sido un camino complicado, recorrido poco a poco, con mucho esfuerzo. Al PAN lo veo con errores y problemas importantes, pero lo veo bien en general”.

Sobre su misión como coordinador del grupo parlamentario de Acción Nacional, Cortés reflexiona que ante la delicada situación que enfrenta el país serán vitales diálogo, disposición y un espíritu de inclusión.

“Lo más difícil de proponer y lograr como jefe de la bancada del PAN será hacer posible la coincidencia. Hay muchas cosas que nos unifican a los panistas y sobre eso será necesario sumar y construir”.

Cree que será complicado construir mayorías con el resto de las fuerzas políticas, y resalta que será importante no sólo presentar iniciativas, sino mostrar voluntad para lograr que las bancadas respalden propuestas de partidos distintos.

“Tenemos en la cabeza enmendarle la plana al gobierno del presidente Peña y corregir errores muy evidentes”, dice Cortés Mendoza.

“La Reforma Fiscal, por ejemplo, que ha hecho un gran daño al país, porque es un estímulo perverso a la no inversión”, agrega el diputado federal.

Sostiene que para avanzar en la corrección de esas políticas públicas será indispensable que la bancada del PRI acepte que el gobierno y su partido cometieron errores y que muestre voluntad por explorar alternativas para resolverlos.

PRD

Francisco Martínez Neri busca que el PRD resurja

Uno de sus objetivos es que desde el Poder Legislativo su partido recupere los principios de la izquierda.

El viernes pasado, un día antes de la instalación de la nueva Legislatura, Francisco Martínez Neri llegó a la Cámara de Diputados alrededor de las siete de la mañana, cuando el Palacio Legislativo de San Lázaro era un desierto y la mayoría de sus colegas quizá aún dormía.

 Zautleco de 62 años, exrector de la Universidad Benito Juárez de Oaxaca, Francisco Martínez Neri no quiere perder un minuto en el complicado desafío de hacer resurgir al PRD desde el Poder Legislativo y restaurar en ese partido político los principios de la izquierda.

“Vivimos bajo el signo de nuevos tiempos y esto deben entenderlo y aceptarlo todos”, advierte Neri, un hombre de rostro color tabaco e ideas claras, cuya elección como coordinador de la bancada del Partido de la Revolución Democrática, por encima de Jesús Zambrano, exdirigente nacional de ese partido, causó sorpresa en la nueva Cámara de Diputados.

Las dos últimas semanas la parte sustantiva de su trabajo se concentró en la definición de la agenda que el PRD impulsará en la nueva Legislatura, un conjunto de asuntos que a su juicio no recibieron la atención necesaria, o no rindieron los resultados esperados en la primera mitad del gobierno peñista.

Propuestas sobre educación, corrupción, seguridad y personas desaparecidas figuran en los temas que su bancada presentará a partir del mañana, en el inicio formal de la LXIII Legislatura.

Martínez Neri se levanta todos los días a las seis de la mañana, desde que era un niño en una familia campesina de ocho hijos originaria de San Andrés Zautla, ubicada al norte de la capital de Oaxaca.

Todos estudiaron una carrera y él, penúltimo de los hermanos, sólo estudió allá la primaria, y como todos viajó al Distrito Federal para continuar con sus estudios.

“Soy 100 por ciento politécnico”, dice el jefe de los diputados perredistas. A la prevocacional número 4 asistía todos los días con 60 centavos en la bolsa, 30 para el viaje de ida y otra parte igual para el regreso, así que comía hasta que volvía a su casa por la tarde. Estudió Contaduría y a los 20 años entró a trabajar a la Secretaría de Hacienda en asuntos de fiscalización, y después regresó a Oaxaca a fundar un despacho contable.

En ese tiempo conoció el mundo de la academia, primero en el Instituto Tecnológico y después en la Universidad Benito Juárez, “que me robó el corazón”. Ahí asumió la dirección de posgrado y después fue nombrado director de la Facultad de Contabilidad, antes de ocupar la rectoría, cargo que también desempeñóó uno de sus hermanos.

Como rector debió enfrentar uno de los periodos más turbulentos en la universidad, en 2006. Después, a invitación del PRD, se hizo diputado local, y al terminar ese encargo, el gobierno de Gabino Cué Monteagudo lo nombró secretario de las Culturas y Artes de Oaxaca.

Sólo una semana antes de la instalación de la Cámara de Diputados, Martínez Neri obtuvo la constancia de mayoría como diputado federal, tras una elección muy cerrada en la que derrotó a su adversario del PRI.

Para Francisco Martínez Neri la situación del país está vinculada a una crisis moral que hace varios años ha envuelto a la clase política.

Uno de sus primeros anuncios es renunciar al seguro de gastos médicos mayores, el cual representa una erogación de alrededor de 180 millones de pesos debido a la cobertura para los 500 diputados federales.

Morena

Rocío Nahle García, aires de contrarreforma

Es ingeniera química, y anuncia que desde su grupo impulsarán cambios en materia petrolera.

 “La gente votó por mí de manera contundente: casi dos a uno”, dice Rocío Nahle, una ingeniera química con especialidad en petroquímica que dirigirá la bancada de Morena en la Cámara de Diputados. “En Coatzacoalcos ya vivimos los efectos de la Reforma Energética y eso se reflejó en la elección. Es altísima la tasa de desempleo. Desde la Cámara de Diputados lanzaremos la contrarreforma”, anuncia.

Nació en Río Grande, Zacatecas, el 14 de abril de 1964. Es la tercera de siete hijos de Arturo Nahle Cavazos, comerciante, y María Elena García, maestra y ama de casa.

Si un coordinador parlamentario solía ser –o lo era hasta antes de esta Legislatura– un político experimentado y con larga trayectoria, Nahle es una técnica que desde un conocimiento profundo en distintos campos de la energía liderará la bancada de Morena, partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.

La diputada federal por el distrito XI de Veracruz estudió Ingeniería Química. Hace 29 años se mudó a Coatzacoalcos y se casó con un veracruzano, con quien procreó dos hijas. Trabajó una década en Pemex como ingeniera de procesos, a cargo de cálculos de potencia, operatividad y flujos, áreas que aportan soporte técnico a todas las plantas petroquímicas. Más tarde, en la misma paraestatal, ocupó cargos de control de calidad y en las áreas financiera y administrativa.

Se acercó a la política en 1994, cuando el gobierno federal anunció que sería privatizada la petroquímica. Un grupo de profesionistas al que ella pertenecía realizó una serie de estudios y se opuso.

“Venimos al Congreso a defender a la empresa y la producción nacional. En distintas Legislaturas, los técnicos de Pemex llegamos a explicar a los diputados que el mayor valor agregado del petróleo es la petroquímica y que si un barril se vende en 100 dólares, uno de petroquímicos como el polietileno puede alcanzar en el mercado un precio de hasta dos mil dólares”, narra Rocío Nahle, de mediana estatura, cabello a los hombros y hablar fluido.

“Me di cuenta de que todo se resumía a decisiones políticas y que el Presidente y los secretarios no tenían conocimientos técnicos del tema. Todo lo deciden detrás de un escritorio, en sectores tan especializados como el petróleo”. En 1999, ante la posibilidad de que Vicente Fox ocupara la Presidencia, el grupo de ingenieros de Coatzacoalcos se afilió al PRD.

En 2006 coordinó la campaña de Andrés Manuel López Orador en Coatzacoalcos y en 2012 fue candidata a diputada federal por las coaliciones de izquierda. “Nos robaron la elección. Hubo más de 72 mil votos en un distrito y el IFE permitió desaseos que nos quitaron la diputación”. En 2015 se postuló bajo las siglas de Morena y venció al candidato del PRI por una diferencia de 15 mil votos.

Nahle dice que su principal misión es incidir en la construcción iniciativas de reformas y políticas públicas, desde una base racional de conocimiento.

Refiere que los 35 diputados que integrarán el grupo de Morena son una fusión de distintas culturas y que tiene clara su tarea legislativa.

“Lo principal es una reforma de austeridad y una verdadera ley anticorrupción. Intentaremos revertir las reformas estructurales y en materia energética vamos a impulsar la transformación en refinados y petroquímicos, en lugar de vender el petróleo, un recurso no renovable”.

“Sabemos que no tenemos una mayoría, pero tendremos una tribuna y vamos a llevar ahí la voz de millones de ciudadanos”, afirma.