En México, 4 millones de actos de corrupción registrados

La articulista María Amparo Casar presenta en el Senado su libro "México: Anatomía de la Corrupción"; gobiernos ni partidos tienen voluntad para abatirla, denuncia

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La articulista en el periódico Excélsior, María Amparo Casar, presenta en el Senado su libro "México: Anatomía de la Corrupción".

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de junio.- La especialista María Amparo Casar pidió al Senado romper con la inercia del “tapaos los unos a los otros y estaremos en paz”, en materia de corrupción, con una efectiva participación del sector público y toda la sociedad, pues no bastan las leyes para combatir el problema, ya que mientras en 1996 hubo 500 notas de corrupción, en 2013 se registraron 29 mil notas en un año.

Ayer, el Senado de la República abrió el proceso de discusión para la construcción de las nuevas leyes en materia de corrupción, derivadas de la reforma constitucional, con una plática en torno del libro Anatomía de la Corrupción, de María Amparo Casar, quien planteó que los actos de corrupción no son únicamente de los servidores públicos, sino también de los ciudadanos.

“La corrupción no solamente la va a acabar el gobierno. Es una cosa de gobierno y sociedad, pero gobierno entendido en el sentido lato, y no vemos, honestamente, ninguna voluntad de parte del gobierno y no vemos ninguna voluntad de parte de las organizaciones políticas por combatirla.

“Adoptaron todos los partidos un lema que nos ha hundido más en el hoyo: tapaos los unos a los otros y estaremos todos en paz. Tenemos que romper esa inercia y tenemos que pasar a la cultura de la denuncia. Faltan muchos pasos por avanzar, pero sí se puede”, criticó la especialista.

Describió que “sí tenemos un problema muy acendrado de conductas corruptas. Si uno pregunta en las encuestas a los mexicanos si él, ella o su familia son corruptos, te dicen que no. Y es más, esto se hace extensivo a los vecinos y compañeros de trabajo. Y entonces, uno se pregunta, ¿qué hacemos con esa cifra del INEGI de cuatro millones de actos de corrupción; quién los comete, si no somos nosotros, los ciudadanos de a pie?

“Lo mismo pasa con las empresas. No dudo que los empresarios se tengan que corromper para conseguir un permiso que debería ser legal, pero cuántos más se escudan para poder tener ganancias millonarias o ganancias en un menor tiempo del que podrían tener los empresarios en otros países”, explicó.

Alza exponencial

Académica en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), María Amparo Casar dialogó ayer con las y los senadores integrantes de las comisiones que crearán las nuevas leyes, en este caso a invitación de la priista Cristina Díaz, quien preside la Comisión de Gobernación.

Casar explicó a los legisladores federales que en México “pasamos en 1996, de tener 500 notas de corrupción, al año 2013, en la última investigación que se hizo, pasamos a 29 mil notas en un año. No se gasta mucho en anticorrupción en México, se gasta bastante poco, pero sí se ha triplicado el presupuesto, y sin embargo la corrupción va en aumento. Entonces, los esfuerzos que se han hecho no han resultado, nos hemos quedado siempre en el paso legislativo.

“Creo que este paso legislativo es el más acabado —la reciente reforma constitucional—, pero si no va acompañado de una reforma administrativa y, sobre todo, de voluntad de todos los partidos políticos (…) hay cosas que se deben de trabajar juntos si se quiere salir de este hoyo”, aseguró.

Como cangrejos

La investigadora dijo a los senadores que como país “no solamente vamos para atrás, como los cangrejos. México está en el lugar 103, es un poco engañoso, porque cuando empezaron a medir la corrupción, en Transparencia Internacional había mucho menos países y ocupábamos el lugar treinta y pico, y desde entonces ya éramos uno de los peores calificados.

“En términos de calificación, en términos reales, prácticamente estamos igualmente calificados. Veinte años de corrupción, desde que ya se habla del fenómeno, México no solamente no ha hecho avances para combatirla, sino que se vuelve incluso, en la percepción de los ciudadanos, una cosa mucho más acusada”, aseguró Casar.