Roscosmos acumula fracasos

Expertos dicen que el programa espacial ruso sufre por fuga de cerebros

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Una nave espacial de carga no tripulada rusa Progress M- 13 M con suministros para la Estación Espacial Internacional (ISS ) despega del cosmódromo de Baikonur en Kazajistán , el 30 de octubre de 2010. Foto: AFP

MOSCÚ, 17 de mayo.— La desintegración en la atmósfera del satélite de comunicaciones mexicano Centenario es una falla más en la reciente serie de fracasos del programa espacial ruso, antaño uno de los mayores orgullos de ese país.

El último lanzamiento fallido de un Protón-M ocurrió hace un año, causando también la pérdida de un satélite de telecomunicaciones. Desde entonces, se han realizado seis despegues exitosos.

Fuentes de la industria espacial citadas por la agencia de noticias Interfax dijeron que el accidente podría obligar a la suspensión de los próximos lanzamientos de cohetes Protón-M, entre ellos el que despegaría en junio, con un satélite británico.

En un incidente por separado, Roscosmos informó que ayer por la madrugada una nave espacial Progress, actualmente acoplada a la Estación Espacial Internacional, no logró encender su motor, por lo que no pudo ajustar la órbita de toda la estación espacial. La agencia investiga por qué sucedió esto y aclaró que la tripulación de la base orbital no está en peligro por el incidente.

El Programa Espacial Ruso ha sufrido varios lanzamientos fallidos en los últimos años. Los expertos espaciales dicen que el programa se ha visto afectado por una fuga de cerebros y por la continua erosión de los estándares de ingeniería y de calidad.

El pasado 28 de abril, otro fallo provocó la destrucción de otra nave de carga Progress, en su segundo accidente en 35 años, que llevaba alimentos y oxígeno para los inquilinos de la plataforma orbital.

Esa misión habría sido de dos mil 600 millones de rublos (51 millones de dólares).

Por ese motivo, Roscosmos se vio obligado a aplazar durante dos meses el envío de la próxima nave tripulada Soyuz, el único eslabón para los astronautas entre la Tierra y la Estación.

Al igual que en el caso del satélite mexicano, el fallo estuvo en la tercera fase del cohete portador, lo que provocó que la Progress se situara en una órbita errónea.

El presidente del comité de Industria de la Duma o Cámara de Diputados, Serguéi Sobko, insistió en que el problema es la falta de cuadros entre los 30 y 50 años, ya que, debido a los problemas financieros, muchos emigraron al exterior tras la caída de la URSS.

De esta forma, la plantilla de la industria aeroespacial rusa estaría integrada estos días por veteranos expertos de la escuela soviética e inexpertos especialistas formados en Rusia, en lo que va del siglo.

Parece que la cosmonáutica rusa se desintegra a la velocidad de la luz. En el sector espacial no sólo no se desarrolla nada nuevo (...), sino que deja de funcionar la tecnología soviética que tenía una validez más que comprobada”, comentó Yuri Karash, experto de la Academia Rusa de Cosmonáutica, a la agencia Interfax.

El gobierno había lanzado una purga e introducido hace tres años una reforma a gran escala del sector para evitar nuevos fallos, que representan un costo de miles de millones de dólares para una economía rusa que entró este año en recesión.

En julio de 2013, un cohete Protón que transportaba tres satélites de navegación con un costo cercano a los 200 millones de dólares, se estrelló poco después de despegar del cosmódromo ruso de Baikonur.

Sólo unas pocas horas antes del accidente del Protón del sábado, otra nave de transporte, una Progress M-26M acoplada a la Estación Espacial Internacional, no pudo arrancar sus motores y corregir la órbita de la Estación, según informaron los medios rusos.

Las vidas de los tripulantes no están en peligro, añadieron los expertos de Rsocosmos.

Fragmentos del Centenario caen en Siberia

El lanzamiento se había realizado a las 5:47 GMT desde el cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajistán.

Fragmentos del cohete, que contenía varias toneladas de combustible tóxico, cayeron en la región de Chita, en Siberia, aunque la mayor parte se desintegró en la atmósfera, informaron fuentes de la agencia espacial.

El tercer piso del Protón-M y la etapa superior cayeron desde una altura de 160 kilómetros, esto debería bastar para que todos los fragmentos se quemaran en la atmósfera”, agregó otra fuente a la agencia de noticias TASS.

Cabe hacer mención que los cohetes Protón, de fabricación rusa, hicieron sus primeras pruebas de vuelo en la década de 1960.

El cohete Protón fue diseñado originalmente como un misil balístico intercontinental, capaz de transportar una cabeza nuclear hasta Estados Unidos. Pero nunca se desplegó como arma nuclear.

La industria espacial rusa, que fue pionera en la exploración del cosmos con el envío del primer satélite y el primer hombre en órbita, se ha visto afectada por una serie de accidentes que han empañado su reputación.

- Con información de Reuters