Ven nexo guerrilla-crimen en Guerrero
Especialistas afirman que los vínculos de los grupos insurrectos tienen décadas en la entidad; asimismo señalan que a las autoridades estatales les llama la atención el surgimiento de un nue-vo grupo delincuencial conocido como Guerrillas Negras
IGUALA, 9 de mayo.— El termómetro alcanza los 39 grados en la plaza central de este municipio guerrerense. El sol cae a plomo y obliga a los lugareños a buscar sombra bajo los árboles y a ingerir la ansiada agua de coco. Como hace décadas, el mediodía es la hora indicada para llegar a sentarse en el parque central de esta ciudad.
En la plaza ubicada frente al palacio municipal, desde donde despachaba José Luis Abarca —hoy preso en El Altiplano—, los niños corren a saludar a los integrantes de la Gendarmería que patrullan en sus unidades todo el ayuntamiento; los adultos miran con recelo a los uniformados.
Desde el pasado 26 de septiembre, cuando desaparecieron aquí los 43 normalistas de Ayotzinapa, priva la tensión y la desconfianza.
Y no es para menos. Una veintena de grupos criminales se disputan el territorio guerrerense, entre ellos algunos de corte insurgente.
Guerreros Unidos, Templarios, Familia Michoacana, Los Rojos, Los Pelones, Cártel Independiente de Acapulco, La Barredora, La Resistencia, El Vengador del Pueblo, Ejército Libertador del Pueblo, Nuevo Cártel de la Sierra, Comando Negro, Luzbel del Monte, Nueva Alianza de Guerrero, La Tejona, Los Calentanos, Pueblo Pacifista Unido, La Empresa, y el Cártel Jalisco Nueva Generación componen el coctel explosivo en Guerrero, de acuerdo con información de la Fiscalía General del estado.
Uno de ellos ha llamado la atención de autoridades federales y estatales. Se trata de Grupos Autónomos Armados —Guerrillas Negras— que el pasado 14 de noviembre amenazó con perpetrar acciones de sabotaje y homicidios de militares y policías, en lo que definieron como “venganza” contra el Estado por la desaparición de normalistas de Ayotzinapa, entre otros.
Complicidad
De acuerdo con Jorge Fernández Menéndez, experto en temas de seguridad y colaborador de Excélsior, y René Jiménez Ornelas, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la dualidad entre grupos subversivos y del crimen organizado siempre ha estado presente en la entidad.
Para Fernández Menéndez, desde hace muchos años en Guerrero grupos armados se fraccionaron, lo que dio origen al Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), Ejército Popular Revolucionario (EPR), las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP) y, más recientemente, los Grupos Autónomos Armados (Guerrillas Negras).
La mayoría de estos grupos tienen conexiones en los estados de Guerrero, Oaxaca, México y el Distrito Federal, detalló Fernández Menéndez, para quien el perfil de estos grupos fluctúa entre la guerrilla y grupos delincuenciales.
Señaló que en la actualidad estos grupos subversivos, autodenominados guerrilleros, tienen fuertes vínculos con el crimen organizado e incluso con la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), que se cuelgan de algunos hechos relevantes, como la muerte de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, para sus propios objetivos.
“Las relaciones existen. Si vemos lo ocurrido en Iguala, es un enfrentamiento entre Los Rojos y Guerreros Unidos. Por supuesto que la enorme mayoría de los chavos que fueron secuestrados y asesinados no tenía nada que ver con Los Rojos; sin embargo, hay denuncias de los mismos Guerreros Unidos que señalan la intromisión de Los Rojos en la Normal Rural”.
Caso colombiano
René Jiménez Ornelas, también coordinador de la Unidad de Análisis sobre Violencia Social del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM resaltó que la dupla guerrilla-crimen organizado es un peligro constante en Guerrero.
“Existe el peligro de que, como lo vimos en Colombia, muchos de esos grupos guerrilleros, cuando metieron a los paramilitares, se fueron asociando (con el crimen organizado) al grado de que los grupos guerrilleros se convirtieron, con el tiempo, en transportadores de droga. Sí hay ese peligro”.
El investigador de la UNAM refirió que, de acuerdo con las cifras dadas a conocer por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en 56 de los 81 municipios que integran la entidad se localiza el mayor número de sembradíos de amapola, de donde se saca la goma de opio que, al procesarla, se convierte en heroína.
Ideología o crimen organizado
La normal de Ayotzinapa ha sido estigmatizada por sus actividades extraescolares.
- 1960/70
Guerrilleros
Al ser egresados de esta normal rural Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, se ha señalado a la escuela como un semillero de guerrilleros.
- DIC/2011
Desalojo
Al desalojar un bloqueo normalista a la Autopista del Sol, el enfrentamiento con la policía estatal causó tres muertes (dos normalistas).
- SEPT/2014
Noche de furia
Los normalistas fueron atacados por policías y el crimen, por orden del alcalde José Luis Abarca, dejando seis muertos y 43 desaparecidos.
- ENE/2015
Señalados
Murillo Karam, entonces procurador, dijo que los jóvenes fueron confundidos con Los Rojos, rivales de los Guerreros Unidos.
Acusan mano negra en policías comunitarias
La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y el Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) han entrado en una disputa por el control de la seguridad en diversas comunidades, lo que ha costado la vida de algunos integrantes de las mismas.

En la carretera federal que va de Chilpancingo, capital de Guerrero, al puerto de Acapulco, policías comunitarios instalan retenes. Foto: Karina Tejada
El pasado 31 de marzo, en el poblado de San Juan del Reparo, municipio de Juan R. Escudero (mejor conocido como Tierra Colorada) se protagonizó un enfrentamiento entre ambas organizaciones por el control de un corredor que une a Chilpancingo con Acapulco.
Crescencio Ramírez López, coordinador del FUSDEG en Tierra Colorada, acusó directamente a Bruno Plácido Valerio, líder de la UPOEG, de quererse apoderar de algunas comunidades.
La UPOEG rompió el acuerdo porque su presencia era sólo la zona de la Costa Chica y no El Valle de la zona Centro, que le tocaría al FUSDEG.
De este modo, la disputa se da principalmente en la zona de la Costa Chica, la Montaña, donde casualmente hay poblados donde se dedican a la siembra de maíz bola (amapola) de donde extraen la heroína para su venta en Estados Unidos y Europa.

Bruno Plácido, líder de la UPOEG, en entrevista con Excélsior, resaltó que en los últimos meses han surgido grupos en algunos municipios que, con la bandera de la inseguridad, vienen a confrontar con la policía comunitaria de la UPOEG.
“En los últimos meses ha surgido un grupo con la justificación de la inseguridad, pero no es otra cosa que solamente están saliendo por su propia cuenta, cuando aquí son las gentes de las comunidades las que las tiene que nombrar”.
Sin dar nombres, señaló que hay una mano negra que está detrás de la creación de las nuevas policías comunitarias, como la FUSDEG, con la finalidad de apoyar algunos intereses del crimen organizado.
40 años de tráfico de enervantes
En los archivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), desde hace décadas se tiene registro del cultivo y tráfico de enervantes por grupos subversivos.
Un informe “secreto”, fechado el 2 de julio de 1974 y firmado por el general de brigada Alberto Sánchez López (171577), detalla las actividades ilícitas de la guerrilla en Guerrero.
En este documento se señala que la guerrilla de Lucio Cabañas Barrientos generó los recursos necesarios para la compra de armas y municiones de contrabando, con el propósito de realizar incursiones contra efectivos del Ejército Mexicano o corporaciones policiacas en los años 70.
Según el informe, la guerrilla usaba tres tipos de lugares para establecer sus campamentos: el primero eran los hatos (especie de enramada) para protegerse del sol en las jornadas de siembra.
Luego, los campamentos, ubicados a 150 metros de caminos o corredores naturales, desde donde se vigilaba del movimiento de las tropas o los policías. El tercero eran cuevas, para almacenar víveres.
Raúl Flores, enviado
Plagios al estilo Lucio Cabañas
En su último informe, la Fiscalía Especializada para la Investigación y Combate al Delito del Secuestro de la Fiscalía de Guerrero (FEICDS) destaca una disminución en este delito en la entidad, con 30 averiguaciones previas iniciadas en lo que va del año, 18 consignaciones, 44 detenidos, 32 personas liberadas y cuatro bandas desarticuladas.
Algo que ha llamado la atención de autoridades locales es que el secuestro es uno de los delitos igualmente cometidos por el crimen organizado, la delincuencia común e, incluso, por grupos subversivos que se han ubicado en la entidad, como el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), Ejército Popular Revolucionario (EPR) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP).
Para Luis Alberto Aparicio Gómez, titular de la FEICDS, la privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro de políticos, presidentes y expresidentes municipales en la Montaña y Costa Chica es perpetrada por grupos de la guerrilla.
“Hemos detectado algunos casos de guerrilla, por parte de los grupos subversivos, y sí, se están atendiendo; obviamente ellos secuestran a presidentes municipales, personajes de la política”.
Con este ilícito, los grupos subversivos buscan recursos para la compra de víveres, armamento y tener efectivo para realizar otras actividades.
Raúl Flores, enviado
Informe detalla modus operandi
El primer secuestro realizado por grupos subversivos ocurrió el 30 de mayo de 1974, con la privación ilegal de la libertad de Rubén Figueroa Figueroa, de acuerdo con un informe de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) catalogado como “secreto” y fechado el 2 de julio de 1974. El documento está firmado por el general de brigada Alberto Sánchez López (171577).
En este informe, entregado al entonces presidente Luis Echeverría Álvarez, se da a conocer la asociación y liderazgo de los maestros Lucio Cabañas Barrientos, Genaro Vázquez Rojas y el político Rubén Figueroa Figueroa en la Asociación Cívica Guerrerense, la cual se dividió por cuestiones políticas.
El documento, de diez hojas y dividido en incisos, da a conocer el modo de operar de la guerrilla en operaciones armadas; consistió en enviar a un elemento previamente identificado para reunirse con una Comisión de Lucha en algún punto de la Sierra. Ahí se encontraba con otro integrante con armas suficientes para abastecer a la Comisión que se convertiría en una Brigada de Lucha que era trasladada para el ataque contra el Ejército o Fuerzas policiacas.
Raúl Flores, enviado
Padres de Ayotzinapa piden avances en la investigación
Padres, familiares y amigos de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala se manifestaron frente a la entrada principal de la Procuraduría General de la República (PGR), donde gritaron consignas contra el gobierno federal y sus instituciones.
Al unísono exigieron transparencia total en las investigaciones; además solicitaron evidencias reales en toda la investigación.
Antes de entrar en comisión, la cual fue atendida en primera instancia por Tomás Cerón de Lucio, titular de la Agencia de Investigación Criminal, a quien se le sumó la titular de la dependencia, Arely Gómez, los manifestantes exigieron evidencias concretas en el caso, ante la detención de Francisco Salgado Valladares, exsubdirector de Operaciones de la Policía Municipal de Iguala,
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