Excélsior en la Historia: Congreso de Colombia lo nombró Benemérito
La distinción a Benito Juárez, por un supuesto intercambio epistolar con Maximiliano
CIUDAD DE MÉXICO, 2 de mayo.- A principios de 1865, Alejo Morales, un ciudadano colombiano, se sacó de la manga que entre el presidente Benito Juárez —que entonces instaló la República en Chihuahua— y Maximiliano de Habsburgo —despachando como emperador desde la Ciudad de México— habían tenido un intercambio epistolar meses atrás.
Con esa certeza, que incluyó un texto de la supuesta contestación que Juárez dio a una carta que le habría enviado Maximiliano, Alejo Morales emplazó al Congreso de Colombia a aprobar la iniciativa de dos senadores para que Juárez fuera nombrado Benemérito de las Américas.
El 27 de febrero de 1865, Morales envió al Senado de Colombia una carta haciendo ver los méritos que tenía el Presidente mexicano para ser honrado. En su texto, Morales transcribió parte de la supuesta comunicación epistolar de Juárez y Maximiliano.
El 2 de mayo de 1865, hoy hace 150 años, el Congreso de Colombia expidió un decreto por el cual el Presidente en funciones, entonces de 58 años, era objeto de homenaje.
“El Congreso de Colombia, en nombre del pueblo que representa, en vista de la abnegación y de la incontrastable perseverancia que el Sr. Benito Juárez, en calidad de Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, ha desplegado en la defensa de la independencia y libertad de su Patria, declara que dicho ciudadano ha merecido bien de la América, y como homenaje a tales virtudes y ejemplo a la juventud colombiana dispone que el retrato de este eminente hombre de Estado sea conservado en la Biblioteca Nacional con la siguiente inscripción: Benito Juárez, ciudadano mexicano. El Congreso de 1865 le tributa, en nombre del pueblo de Colombia, este homenaje por su constancia en defender la libertad e independencia de México”.
El 15 de junio de 1865, Manuel Murillo, presidente de Colombia, le hizo llegar a Juárez una carta en la cual le dice que tiene el “honor de remitiros, en copia debidamente autorizada, el decreto de 2 de mayo último, expedido por el Congreso de los Estados Unidos de Colombia en vuestro honor.
“Al remitiros este acto legislativo, testimonio del respeto y de la consideración que vuestra conducta ha inspirado al pueblo y al gobierno de Colombia, séame permitido expresaros mi propia admiración por vuestras virtudes y por el ejemplo que habéis dado. Veréis en este decreto una prenda de las simpatías que este pueblo ha mantenido por la causa del vuestro y del fraternal interés con que ha seguido cada uno de vuestros esfuerzos en favor de la dignidad y la autonomía de los Estados Unidos Mexicanos.
Aceptad, señor, los sentimientos de distinguida consideración y respeto con que soy vuestro buen amigo”.
Fechada en Paso del Norte —hoy Ciudad Juárez— el 9 de septiembre de 1865, Benito Juárez le respondió a Murillo. Le hace saber que recibió su carta y el decreto. “Esta honra que el Congreso se ha dignado hacerme la recibo con tanta mayor gratitud, cuanto más creo no merecerla.
Inspirado por sus benévolos sentimientos, el Congreso de Colombia se ha dignado calificar con bondad mi conducta y yo os ruego que tengáis a bien manifestarle la alta expresión de mis respetos y de mi profundo reconocimiento.
En gran manera os agradezco también vuestros propios sentimientos con los que me habéis asegurado, a la vez, la simpatía y el fraternal interés del pueblo y del gobierno de Colombia por la causa de la República Mexicana.
Mi gratitud sea un nuevo motivo para que haga siempre los más sinceros votos por vuestro bien y por la mayor prosperidad del pueblo y del gobierno de los Estados Unidos de Colombia”, escribió Juárez.
En el archivo histórico de Relaciones Exteriores están estos documentos y también la carta que Matías Romero, canciller de México, le envió a William H. Seward, secretario de Estado de Estados Unidos, de fecha 21 de septiembre de 1865, donde le explica cómo se dio el nombramiento y aprovecha para desmentir a Alejo Morales, afirmando que nunca hubo ningún tipo de comunicación entre Juárez y Maximiliano.
Documento
En su primera parte, el Decreto colombiano dice:
“El Congreso de Colombia, en nombre del pueblo que representa, en vista de la abnegación y de la incontrastable perseverancia que el Sr. Benito Juárez, en calidad de Presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, ha desplegado en la defensa de la independencia y libertad de su Patria, declara que dicho ciudadano ha merecido bien de la América”.

