Partidos se resisten a la paridad: directora de Participación Social y Política del Inmujeres
Hombres están posicionados en los mejores distritos para una curul; señala que Acción Nacional es el que más postula a mujeres en lugares en que la elección “está perdida”
CIUDAD DE MÉXICO, 13 de abril.- Los partidos siguen resistiéndose a la paridad, es decir, al avance político de las mujeres, afirma Paula Soto Maldonado, directora de Participación Social y Política del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).
Recuerda que con la Reforma Electoral se modificó el artículo 41 de la Constitución para incorporar el concepto de paridad y la obligación de los partidos políticos para postular en paridad, 50% y 50% a mujeres y hombres, en candidaturas a los Congresos federal y locales.
Derivadas de esta transformación, se formularon dos leyes secundarias, la de partidos políticos y la de procesos electorales, mismas que constituyen el marco regulatorio de la paridad. “Ahí se establece que no se enviará exclusivamente a uno de los sexos a los distritos perdedores. El problema es el término exclusivamente, y eso hay que modificarlo, porque haciendo un análisis de las listas de candidatos podemos advertir que si bien los partidos no enviaron exclusivamente a las mujeres a los distritos perdedores. Pero sí mayoritariamente”.
Señala que “al partido que más trabajo le cuesta cumplir con la paridad es a Acción Nacional” en el sentido de distribuir de manera paritaria las candidaturas en distritos donde es ganador, los competidos y los perdedores.
Y ejemplifica: el PAN está postulando en los distritos ganadores o con mayores posibilidades 60% de hombres contra 40% de mujeres y en los distritos perdedores está postulando 60% de mujeres ante 40% de hombres.
En todos los partidos se está cumpliendo, resume Soto Maldonado, pero es generalizado el hecho de que son los varones quienes se encuentran posicionados en los mejores distritos.
Adelanta que esta primera puesta en marcha de la obligación de postular a candidatas para la mitad de los cargos de elección popular será materia de análisis de la institución federal, a fin de garantizar el cabal cumplimiento de la ley.
Exdiputada local del PAN, especializada en políticas de equidad, la funcionaria federal señala que los partidos tuvieron un año para prepararse y buscar los mejores perfiles entre la militancia que, en todos los casos, es mayoritariamente femenina.
“De manera que cuando escuchábamos que en los partidos los hombres se decían preocupados porque no había mujeres qué postular, recurrirían a un argumento que cae por su propio peso a la luz de sus padrones.
“Hemos visto lamentablemente varias resistencias de los partidos políticos para cumplir a cabalidad con el propósito de la paridad”, alerta la también consultora en materia de comunicación política y estrategias electorales.
Cita un caso ocurrido en Baja California, donde “hay un partido político al que le hicieron reponer las dos candidaturas que estaban encabezadas por hombres para que fueran encabezadas por mujeres para cumplir con la paridad en las presidencias municipales.
“Lo que sucedió con este partido político es que a los dos hombres se les hizo muy fácil hacer la sustitución con el nombre de sus esposas. Y esta situación, que se ha presentado en varios partidos, es un insulto para las mujeres de los partidos, que no están siendo tomadas en cuenta, porque el mensaje de ese comportamiento es muy triste, porque revela que se consideran dueños y señores de los espacios públicos de representación, cuando, en los hechos, quienes sostienen las campañas y la vida partidista son las mujeres”, cuestiona.
Congresistas
Las primeras mujeres que llegaron a un Congreso estatal y al Congreso de la Unión:
- Elvira Carrillo Puerto: En 1923 llegó al Congreso del estado de Yucatán esta luchadora social y feminista.
- Aurora Jiménez de Palacios: Fue electa como diputada federal el 4 de julio de 1954. En ese entonces Baja California únicamente tenía derecho a elegir un diputado porque todavía no era declarado como un estado de la República. Murió en un avionazo unos años después de terminar su encargo.
Pioneras dicen que no hay vuelta atrás
El entusiasmo resulta inocultable para las pioneras en la lucha por la igualdad. Atentas al cumplimiento de la paridad como un derecho ahora constitucional, las impulsoras de la sentencia que obligó a los partidos políticos a respetar la cuota de género de 40% de presencia femenina en las candidaturas, celebran y comparten una certeza: en la equidad para disputar los cargos de elección popular ya no hay vuelta atrás.
Así lo consideran Clara Scherer, Silvia Hernández y María Elena Chapa, protagonistas desde hace más de tres décadas del movimiento feminista y activas representantes de México en las conferencias internacionales que convocó la ONU en esta materia.
Consultadas por Excélsior, las tres coinciden en que pese a la resistencia observada en las dirigencias partidistas, las fuerzas políticas han cumplido con esta nueva obligación.
“Creo que no lo han hecho con mucho gusto, pero no han tenido mayor manera de escaparse de cumplir con este mandato. (...) No están muy contentos con esta disposición. No hay de otra y, bueno, ni modo, cumplieron”, comenta Scherer.
Asegura que las mujeres en los estados se han movilizado muy bien porque han entendido que el que hecho de que esté inscrita la paridad en la Constitución lo convierte en un derecho para todas. Y por lo tanto han reclamado que el principio se aplique para el caso de las alcaldías, lo cual se consiguió ya para Guerrero, Querétaro, Nuevo León, Morelos, Baja California Sur y Durango.
Presidenta del Instituto Estatal de las Mujeres en Nuevo León, la exdiputada del PRI María Elena Chapa habla de los alcances de esta denominada paridad horizontal: “¿De qué hablamos: de que si en Guerrero hay 81 municipios, la mitad son para candidaturas femeninas y mitad masculinas, tratándose de las alcaldías”.
Señala que aún quedan pendientes los juicios presentados para que esto se aplique además en Sonora, Oaxaca, Chiapas, Nayarit: “Y ya no hay regreso. Esto ya no se para, porque hay un ánimo legítimo de las mujeres a participar y con éste se está dando un fenómeno nuevo: la disposición a judicializar los procesos como vía para que se garantice la paridad. Las mujeres están aprendiendo a impulsar esos juicios y hoy al menos en 10 entidades hay procesos en marcha”, señala la política regia.
Frente a este panorama, la exsenadora del PRI y exsecretaria de Turismo, Silvia Hernández resume: “Entre las Juanitas, y la lista de candidaturas para el año 2015 tenemos dos mundos distintos. Juanitas fue un fenómeno de fraude a la ley, una forma de buscarle la vuelta a la obligación formal de cumplir con una cuota y un extremo que produjo, entre otras cosas, las condiciones para que hubiera un ambiente que favoreciera la idea de una cuota tan alta como el 40-60, que estaba ya en el Cofipe, y que no se había cumplido.
“No sé con qué tanto gusto o con cuánta resistencia. Sé que mucha resistencia. Gusto... creo que poquito. Pero al final ahí está la paridad. Es un hecho en las candidaturas federales y hasta donde tenemos información también lo es para las candidaturas a Congresos locales”, expone la política queretana.
Y ante la movilización que a nivel estatal se realiza para garantizar la paridad horizontal, Silvia Hernández considera que experimentaremos un salto histórico entre “el penoso porcentaje que tuvimos hace tres años” de 7% de alcaldesas en el país y la cifra histórica que, confía, habrá de darse en junio.
Sentencia 12-06-24
Scherer reivindica la importancia que en el logro de la paridad tuvo la sentencia 12-06-24 del 30 de noviembre del 2011 cuando el IFE (hoy INE) tuvo la obligación de pedir a todos los partidos que cumplieran con la cuota.
“Esta misma sentencia está vigente, ya no para cuota, que era una medida de acción afirmativa, sino para un derecho constitucional ya consagrado, que es la paridad.
“Y las mujeres se están moviendo. Tanto en NL como en BC, en Morelos, entre otras entidades, han pedido la paridad en los municipios. Esto hará posible que se incremente de una manera sustantiva el número de mujeres presidentas municipales. No podemos hablar de los resultados finales de la contienda, no somos adivinas, pero creo que sí será una elección trascendente para las mujeres”, confía.
Integrante de la primera instancia gubernamental que en el sexenio de Ernesto Zedillo se creó para representar a México ante la ONU, Clara Scherer es autora del libro Contigo aprendí, en el cual se presentan diversas experiencias de mujeres que, pese a las condiciones adversas, ganaron elecciones gracias a la aplicación de las cuotas.
Scherer no está de acuerdo en descalificar la presencia de candidatas por su parentesco con varones conocidos en los partidos: “Señalar peyorativamente que ya pusieron a la esposa es una nueva manera de descalificar a las mujeres, es pretender que como se trata de la esposa es una sometida. Y eso no es verdad. Pueden dar la sorpresa”.
Para Scherer, la bandera de las mujeres ha sido la igualdad “y ésta nos conviene a todos”.
Alertan que llegará menos de la mitad
Tienen más posibilidad de ser candidatas en distritos con menos de 30% de votos asegurados.
En constraste con el optimismo de las feministas, el análisis académico alerta que al final las urnas arrojarán una presencia femenina en el Congreso por debajo de 50%.
Estudioso del tema, Javier Aparicio Castillo, director de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), alerta que sigue habiendo más mujeres candidatas en los distritos electoralmente débiles para los partidos que las postulan, una tendencia que se había presentado en años anteriores.
Explica que en los distritos donde los partidos tienen menos de 30% de votos es donde las mujeres tienen más probabilidad de ser candidatas; en aquéllos donde hay más de 40% de votos, distritos fuertes y seguros, ahí predominan los hombres.
“Esto ocurre en las tres principales fuerzas del país. Mientras más fuerte es el partido en un distrito resulta menos probable que haya una candidata mujer. Ahora sí tenemos un número récord de candidatas pero siguen estando mal posicionadas. Y el que peor lo hace es el PAN, segundo lugar, el PRD, y el que tiene menos sesgo es el PRI, porque sus candidatas están en mejores distritos”, describe.
Cuenta que en los procesos electorales anteriores, dos tercios de las participantes estaban en esos distritos. Ahora será una proporción menor.
“Soy moderadamente optimista: creo que el Congreso de 2015 tendrá más diputadas que en 2012. Pero que van a llegar entre 90 y 115 o 120 en el mejor de los casos. No creo que lleguemos a tener 150 diputadas de mayoría relativa”, plantea.
En 2012 llegó 30% de candidatas por esa vía, es decir, 90 diputadas de mayoría relativa.
“La vía plurinominal es más fácil de pronosticar: ahí sí van a llegar 100 diputadas. O en el peor de los casos 98”, calcula.
“Claro que hay avances, aunque sigue habiendo un sesgo porque hay un número de más mujeres que hombres en los distritos débiles. Pero ya no son dos tercios. En todo caso hablaríamos de un 55 o hasta 60%. Esto habla de que a lo mejor los partidos se están tomando en serio el esfuerzo por reclutar candidatas experimentadas y viables”, explica.
“Ponían el pretexto de no tener candidatas. Pero no se trata de llenar el Estadio Azteca. Sólo de proponer 150 aspirantes y cuando un partido de presencia nacional te diga que no puede encontrar ese número de cuadros, habrá que preguntarse cómo las estaban buscando”, cuestiona.
Destaca que lo inédito está ahora en el avance más importante: por primera vez vamos a tener 50% de candidatas por ambos principios, mayoría relativa y proporcional.
La otra novedad que subraya es que por primera vez no hay excepciones. En el pasado, cuando había un 30 o un 40% de cuota, los partidos explotaron “una válvula de escape”: establecer elecciones internas.
Enfatiza que una tercera novedad es que los candidatos suplentes tienen que ser del mismo género.
“Con estas novedades, lo más probable es que tengamos un número récord de mujeres que llegarán a la Cámara”, prevé.
Pero con el sustento de la experiencia, plantea la duda: “¿Si tenemos la mitad de candidatas, habrá la mitad de legisladoras? Lo más probable es que no. Porque una cosa es estar en la boleta y otra cosa es ganar”.
Detalla que en 2012 hubo 40% de candidatas de mayoría relativa pero sólo 30% de los diputados fueron mujeres. En 2009, hubo 31% de mujeres en las boletas y únicamente llegó 17% a la Cámara.
“Viendo esa tendencia, advertimos que el porcentaje de éxito será menor al de candidatas”, alerta.
De acuerdo con los estudios realizados por Aparicio Castillo, la cuota de candidaturas no se traduce automáticamente en triunfos.
“Puede ser que los votantes penalicen a las mujeres en las urnas porque tengan un prejuicio hacia ellas, en comparación con los candidatos. Otra razón es que los líderes de los partidos castiguen a sus candidatas al postularlas en distritos débiles. Una tercera variable de la cual sólo tenemos evidencia cualitativa (testimonios) es que puede ser que los partidos apoyen más a los candidatos que a las candidatas.
“Y la otra posibilidad es que exista poca experiencia en las mujeres con referencia a los hombres. Y eso se explica porque durante muchos años la política ha sido una cancha de hombres, ellos ya fueron diputados locales, funcionarios de un gobernador, integrante de un comité estatal de un partido...”, enumera.
“No nos han regalado nada”
“En México la paridad de género se construyó a madrazos. No nos han regalado nada”, resume la responsable de la Secretaría de Promoción Política de las Mujeres en el PAN, la exsenadora Blanca Judith Díaz Delgado.
En entrevista, reconoce que hubo resistencias sobre todo en el ámbito estatal, donde las dinámicas locales “están más rudas” y en ocasiones rebasan a las dinámicas partidistas en el ámbito nacional.
Destaca que en el caso del panismo se logró proyectar a militantes.
“Porque se trata de eso y no sólo de que lleguen otras mujeres emergentes, a quienes no descalificamos, pero quisiéramos que las candidaturas se queden en manos de aquellas que sostienen al partido y no sólo con las esposas y las hijas, esos perfiles que entran en emergencia para cubrir los espacios.
Reconoce: “Hay que decir además que todas las mujeres en los distintos partidos somos nombradas por varones. Porque las cabezas de los equipos políticos a nivel nacional son hombres. Casi no tenemos mujeres que sean líderes de esos equipos dirigentes. Y hay que decirlo con todas sus letras”.
La política regia asegura que si bien tal situación igualmente se presenta en el PRD como en el PRI, es un tema del que no se habla: “Yo prefiero verbalizar los problemas. Pero habría que saber por qué no hablamos claramente de esto”, cuestiona la también exdiputada local y federal.
Señala que, en la construcción de los acuerdos políticos, las mujeres están fuera: “Es cosa de revisar quiénes estuvieron esta semana en la reunión de líderes parlamentarios de las dos Cámaras. No había mujeres. Para mí, como para todas las mujeres de los partidos políticos mexicanos, socializar el tema y conseguir que los hombres tomen conciencia no es un tema sencillo”, describe.
Se trata, afirma, de una resistencia cultural.
“Por el machismo y el sistema patriarcal que se ha metido hasta los huesos. Y también están en los partidos”, admite.
Reseña que en el PAN la lista se cumplió y se canalizaron recursos a dos proyectos de capacitación: la escuela de mujeres líderes y la escuela de mujeres estrategas. La primera para quienes deseaban participar en candidaturas y la segunda centrada en el impulso a las campañas.
“Donde más resistencia hubo es en el tema de las alcaldías. A muchos no les cae el veinte de que la paridad debe darse también ahí y dijeron paridad sí en diputaciones. Y pensaron ‘ya les dimos mucho’. No se visualizó que el tema podría llegar a permear ahí donde es mayor el embudo y donde las mujeres pueden ser más visibles en el quehacer político. Consecuentemente ahora estamos atendiendo resoluciones del Tribunal que obligan a los partidos a la paridad en las candidaturas a los ayuntamientos, como ya sucedió en Baja California Sur, Guerrero, Querétaro”, festeja.
Del futuro, plantea: “En el PAN tenemos muy claro que no hay marcha atrás. Ahora, desde el Poder Legislativo, habrá que cerrar las brechas que persisten en el Poder Judicial, incluido un Tribunal Federal Electoral, donde se apoya a las mujeres, pero donde sólo tenemos una magistrada o en el INE, con una consejera”.
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