Jesús Reyes Heroles ideó un México plural

Se conmemora hoy el 30 aniversario luctuoso del intelectual priista; en 1977, desde la Secretaría de Gobernación, concretó la Reforma Política que le abrió espacios políticos a los partidos

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CIUDAD DE MÉXICO, 19 de marzo.- Sobre el jardín de Los Pinos, Jesús Reyes Heroles, secretario de Educación Pública, camina junto al presidente Miguel de la Madrid. El veracruzano habla y gesticula, mueve con energía las manos, mientras el Presidente escucha con atención. Su rictus es de cierta preocupación.

El hecho ocurrió minutos antes de las seis de la tarde del 16 de marzo de 1985, cuando Reyes Heroles le confió a su amigo y exalumno que tenía cáncer en el pulmón. Lo vio Heriberto Galindo Quiñones como una escena de película muda, a través de una ventana del salón Carranza en la residencia oficial de Los Pinos, y hoy cuenta los detalles.

Galindo, entonces director del Consejo de Recursos para la Atención de la Juventud (Crea), actualmente diputado federal por Sinaloa, recordó la escena del encuentro privado entre Reyes Heroles y De la Madrid en el preámbulo de la ceremonia de entrega del Premio Nacional de la Juventud 1985.

Ese año el galardón correspondió a Gerardo Laveaga, actual colaborador de Excélsior. Fue la última presentación pública de Reyes Heroles.

Tres días después de la ceremonia en Los Pinos, el 19 de marzo de hoy hace 30 años, murió Jesús Reyes Heroles.

Heriberto Galindo, que trabajó con Reyes Heroles desde 1976, cuando el veracruzano fue secretario de Gobernación, recordó que ese mismo 16 de marzo, Ernesto Álvarez Nolasco, el político más cercano a don Jesús, le comentó lo que Reyes Heroles habló con De la Madrid en el jardín de la casa presidencial.

En aquella conversación, Reyes Heroles le informó a su amigo que su enfermedad era incurable; que había tomado la decisión de ir a Denver, Colorado, a operarse y que a su regreso ya no volvería a la SEP, pues se dedicaría a escribir sus memorias en Acapulco, Cuernavaca o en su rancho de Huichapan, Hidalgo.

De acuerdo con el testimonio de Galindo Quiñones —que prevé participar mañana en una serie de conferencias de corte académico sobre la obra de Reyes Heroles—, De la Madrid le dio ánimos a su maestro y testigo de bodas; le dijo que regresaría bien de Estados Unidos y que podría volver a la SEP.

Dice Galindo que don Jesús ya tenía todo listo para viajar a Estados Unidos. El coronel Alfredo Valdés Rivas, su jefe de ayudantes, se encargó de preparar todo. Después del acto en Los Pinos, Reyes Heroles se despidió del presidente De la Madrid; le insistió que lo relevara, porque los médicos le habían dicho que si se operaba podía vivir entre seis y 12 meses como máximo.

Galindo, como muchos otros analistas, coinciden en que Jesús Reyes Heroles fue un hombre excepcional en la política mexicana.

“A 30 años de la partida de don Jesús, su ideología, sus aportaciones conceptuales, ideológicas, sus aportaciones históricas, filosóficas, políticas, no han sido superadas. De su generación fue uno de los más brillantes, y de entre ellos, el más brillante ideólogo de la etapa institucional de la Revolución Mexicana”, afirma Heriberto Galindo.

La polémica de la Rotonda

El 25 de marzo de 2003, cuando el gobierno de Vicente Fox propuso que los restos de Reyes Heroles fueran a la Rotonda de las Personas Ilustres, Humberto Musacchio, actual articulista de Excélsior, publicó un texto titulado “Reyes Heroles y la razón de Estado”, en el que definió así al expresidente del PRI entre 1972 y 1975:

“Federalista en un Estado ferozmente centralista, liberal en un orden alérgico a la disidencia, pensador en un sistema que ve en la inteligencia crítica, en el mejor de los casos, un mal necesario, Jesús Reyes Heroles parecía —y en muchos sentidos era— un ave rara en el zoológico de la Revolución. Con todo, en sus actos es posible advertir una coherencia extraña en quienes hacen política, sea la oficial o la otra, la de oposición”.

El diputado Galindo Quiñones, presidente de la Comisión de Derechos Humanos en San Lázaro, ponderó la redacción de valiosos textos, que en los últimos 30 años fueron influencia palmaria, manifiesta tanto en el bagaje ideológico del PRI, como en la Reforma Política inicial, como concepto histórico que fraguó en el PRI, haciendo academia, haciendo ideología y haciendo praxis política, y luego lo llevó a la secretaría de Gobernación, con José López Portillo, a quien convenció de esa Reforma Política y de la ley de amnistía, dándole registro a los partidos que estaban proscritos, como el Partido Comunista Mexicano y el Partido Sinarquista, la Unión Sinarquista que derivó en Partido Demócrata Mexicano de González Goyas; el primer presidente del Partido Comunista fue Arnoldo Martínez Verdugo.

Dijo Galindo que recuerda a Martínez Verdugo, a Gilberto Rincón Gallardo, a González Goyas en la Comisión Federal Electoral, en el salón Juárez de Gobernación, cuando se debatía el registro de esos partidos.

También rememora que en ese sitio, Reyes Heroles hizo consultas para la Reforma Política con el mundo académico e intelectual.

En 2003, Miguel Limón Rojas, quien fue secretario de Educación Pública en prácticamente toda la administración de Ernesto Zedillo, también escribió sobre Reyes Heroles y la Reforma Política:

“De las cualidades que se le atribuyen es, a mi juicio, la inteligencia política la que con mayor justicia le corresponde. Es ésta la que le llevó a conceptualizar y conducir la Reforma Política que puso en marcha al frente de la Secretaría de Gobernación…

“Ésta representó un aliento, un impulso de trascendencia para el futuro del país. Un sistema hasta entonces estrecho se modificó a sí mismo para abrir nuevos espacios a organizaciones políticas proscritas, estableció los mecanismos que les permitieran expresar sus propuestas en los foros institucionales y acceder legítimamente al poder. Fue el inicio de un largo proceso de cambios institucionales sin pérdida de estabilidad.

“La Reforma Política —sigue el texto de Limón Rojas— se lanzó sin enunciados que expresaran metas precisas o delimitaran los alcances esperables. Para unos representó motivo de esperanza y para otros, inadmisible amenaza. Las formas que Reyes Heroles puso en juego para instrumentarla fueron de gran valor y originalidad. Sabía que en la manera de proceder podía reflejarse la intención; que en la forma de hacer las cosas era posible proyectar el fondo del proyecto que se pretendía construir. Concebida y promovida desde el Estado, esta Reforma respondía a las exigencias de amplios grupos sociales a los que no satisfacía el sistema de partido dominante con participación muy restringida”.

“Ningún ideólogo lo supera”

Galindo Quiñones aseguró que México le debe mucho a Reyes Heroles; también que su ideología y aportaciones no han sido superadas, que ningún ideólogo ha sido superior a él, de ningún partido político.

El legislador aseguró que quien fuera director de Petróleos Mexicanos entre 1964 y 1970 supo abrevar en los hombres de la Reforma, en los clásicos del derecho y la ciencia política; trajo a México la frescura del nuevo pensamiento político mundial contemporáneo, lo introdujo al discurso político con retruécanos, frases profundas, con contenidos indiscutibles o discutibles, pero contenidos ahí escritos.

Quiso impulsar lo que él llamaba un hombre nuevo y mejor, lo dijo mucho, exigía las ideas junto a la acción, decía que las acciones sin ideas eran inertes, exigía las ideas, la planeación, los principios, los valores, la ética, los escrúpulos, la honradez, el rigor; criticaba el populismo dadivoso y los llamaba contrarrevolucionario cuando no tenía sustento o criticaba al pragmatismo sin ideas.

En 2003, en el marco del 28 aniversario de la muerte de Reyes Heroles y la polémica por impedir que sus restos fueran llevados a la Rotonda de las Personas Ilustres, Miguel Ángel Granados Chapa escribió en su Plaza Pública:

“Aun como intelectual, Reyes Heroles fue un hombre del sistema que, sin embargo, no compartió sus peores características sino, al contrario, las combatió y buscó mellar sus efectos. Su tesis de licenciatura, publicada como libro en Argentina, Tendencias actuales del Estado, fue hace 60 años un breviario de crítica a los sistemas autoritarios, una búsqueda del régimen idóneo que conjugue libertad y justicia. En pos de explicaciones para su tiempo, Reyes Heroles se hizo historiador y penetró en la esencia del liberalismo mexicano, su vocación social y sus ligas con la vertiente progresista de la Revolución Mexicana.

“Dondequiera que sirvió como funcionario público introdujo innovaciones socialmente beneficiosas. Como director de Pemex estableció el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), fuente de conocimiento que reforzara la autonomía técnica de la industria petrolera nacional. Y rescindió los contratos-riesgo, modalidad alemanista que había permitido la vuelta del capital extranjero a la exploración y explotación de los hidrocarburos”.

Galindo Quiñones habló de la necesidad de que en México existan más ideólogos, viejos y jóvenes para alcanzar, como decía Reyes Heroles, la eficacia del entreveramiento generacional, la sabiduría de los viejos con la innovación, el conocimiento y el ímpetu de los jóvenes.

Un hombre comprometido con su tiempo, dice el FCE

El Fondo de Cultura Económica presenta hoy una antología para conmemorar el 30 aniversario luctuoso de Jesús Reyes Heroles, como parte del homenaje al ideólogo, historiador, político y funcionario público por más de tres décadas.

Reyes Heroles, un hombre comprometido con su tiempo y su cambiante circunstancia, describe la historiadora Eugenia Meyer, en la introducción de Jesús Reyes Heroles, hombre de acción, hombre de historia, en la que afirma que, “desde mediados del siglo XX, el veracruzano incidió de manera determinante en el destino de México, pues fue un incansable promotor de reformas que contribuyeron a incrementar la justicia social así como la libertad individual y la laicidad del Estado mexicano”.

La antología es una selección de textos para ilustrar el razonamiento y acciones del político mexicano, e incluye el primer y el último textos del ideólogo: el artículo “Humanismo y revolución” y “Mirabeau o la política”.

El libro, que será presentado en la Unidad de Seminarios Jesús Silva Herzog del Fondo de Cultura Económica, también reúne las voces de Rodolfo Duarte, Prócoro Millán, Jorge Sayeg, Alejandro Sobarzo, Arturo Velázquez, Luis Villoro y Fernando Zertuche, quienes abordan desde distintos ángulos la labor de este pensador e ideólogo, político e historiador, autor entre otras muchas aportaciones de la Reforma Política de 1977 y de la Educativa en la década de los 80.

En la presentación del volumen, Emilio Chuayffet, secretario de Educación Pública, recorre la vida intelectual e institucional del también funcionario.

“Carlos Monsiváis definió a Reyes Heroles como ‘un hombre profundamente inteligente, obsesionado con la importancia de las ideas en la vida de la República, que de hecho careció de interlocutores políticos y que fue muy oído y escasamente entendido; muy admirado y apenas analizado’”, refiere el FCE.

Se prevé que a la presentación acudan, entre otros, Emilio Chuayffet, titular de la SEP; José Carreño Carlón, director del FCE, así como Raudel Ávila, Álvaro Matute y Fernando Escalante Gonzalbo.