Banorte ve este año crecimiento de 3.6%

Anticipa mejora en mercado interno. La previsión del banco está por arriba del conceso del mercado

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Marcos Ramírez Miguel, Director General de Grupo Financiero Banorte-Ixe. Foto: Karina Tejada/Archivo

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de febrero.- Aún con la caída en los precios del petróleo y el recorte al gasto federal anunciado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) la semana pasada, la economía del país está en condiciones de crecer por lo menos 3.6 por ciento, señaló Marcos Ramírez Miguel, director general de Grupo Financiero Banorte-Ixe.

Entrevistado en el marco de la tercera edición de su Magno Evento Hipotecario, el directivo precisó que este pronóstico, si bien es superior al de otras instituciones financieras, no refleja un deseo sino que está basado en pilares sólidos que le permiten expresar una expectativa realista sobre el desempeño de la economía mexicana.

Este es el año que debemos de crecer 3.6 por ciento, por lo menos, y los próximos años ya tendríamos que tener un crecimiento, después de las reformas estructurales del país, en niveles de 4 por ciento”.

Estas expectativas ya contemplan el impacto del recorte en el gasto público federal y la caída en los precios del petróleo, precisó.

A favor

Detalló que si bien el Grupo Financiero Banorte refleja un optimismo con respecto a otros pronósticos para el Producto Interno bruto (PIB), lo cierto es que existen tres factores que a pesar del complejo entorno internacional favorecen una expectativa positiva para la economía mexicana.

El primero de ellos es el fortalecimiento de la demanda externa, debido a la recuperación económica en Estados Unidos y a las expectativas positivas que se tienen sobre el crecimiento del PIB en ese país. Adicionalmente, este año ya no se tienen las presiones por la implementación de la Reforma Fiscal, es decir que los efectos de las modificaciones hacendarias ya fueron absorbidas desde 2014.

Asimismo, el gasto federal que se ejerció el año pasado, comenzará a verse reflejado en la economía real en el transcurso de 2015, impactando favorablemente en el crecimiento del PIB de México.

Perspectiva

Además, nuestro pronóstico de crecimiento viene acompañado de una expectativa de inflación baja, en donde pensamos que ésta se va a mantener muy cercana al objetivo del Banco de México (Banxico) de tres por ciento para este año”.

Las expectativas del grupo financiero, destacó, son conformadas por la demanda en la compra de bonos mexicanos, a pesar del retador entorno global.

El buen comportamiento de las compra de bonos mexicanos  por parte de inversionistas extranjeros parece confirmar dicho optimismo. Hoy por hoy ellos son dueños del 63 por ciento de los Cetes y el 58 por ciento de los Bonos M y cada semana han roto récord en la demanda de estos instrumentos”.

Cabe destacar que, a pesar de que los pronósticos son optimistas, refieren un recorte de 40 puntos base en la expectativa del grupo financiero, que inicialmente había fijado su pronóstico para el crecimiento de la economía en cuatro por ciento.

Este ajuste a la baja obedece al recorte en el gasto anunciado por la Secretaría de Hacienda de 124 mil 300 millones de pesos y a la expectativa de que el crecimiento inercial de la economía mexicana para 2015 tenga un menor dinamismo que el esperado, con base en las últimas cifras reveladas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

De acuerdo con cifras del departamento de análisis de Grupo Financiero Banorte, el crecimiento inercial de la economía esperado era de 1.7 por ciento, cifra que tuvo que ajustarse a la baja hasta 1.4 por ciento.

Asimismo, la incidencia del gasto público disminuyó 0.3 puntos porcentuales, para ubicarse en 0.7 por ciento, debido al recorte en el gasto público federal, implementado como medida preventiva para mantener la estabilidad macroeconómica.

Dichos ajustes a la baja se compensan con la expectativa de que la demanda externa contribuirá con 1.2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB, debido al mayor dinamismo Esperado para la economía de estados Unidos y la significativa depreciación del peso.

Lo anterior, fija la expectativa de crecimiento para el PIB en 3.6 por ciento, cifra superior al consenso en los mercados, que va de 3.29 por ciento a 3.5 por ciento.

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