Tortuga caguama tendrá su propia área de refugio
La propuesta de ambientalistas, avalada por la Semarnat, comprende un polígono frente a costas de Comondú y Mulegé, en BCS
CIUDAD DE MÉXICO, 24 de enero.- A partir del próximo mes de febrero será una realidad la propuesta presentada por grupos ambientalistas de crear un área de refugio para la tortuga amarilla o caguama (Caretta caretta) en el Golfo de Ulloa, Baja California Sur, donde en los últimos tres años murieron al menos tres mil 500 ejemplares, ahogados en redes de pesca.
El acuerdo que publicará la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en el Diario Oficial de la Federación (DOF) contempla el establecimiento de un polígono de protección de poco más de mil 989 hectáreas, localizado frente a las costas de los municipios de Comondú y Mulegé.
3 mil 500 ejemplares de tortuga caguama murieron en el Golfo de Ulloa.
El área de refugio, que podría ser delimitada por boyas, tiene 20 vértices desde Punta Abreojos hasta Punta San Lázaro, donde la Caretta caretta, originaria de Japón, migra hasta alcanzar su madurez sexual, en un periodo de entre 25 y 30 años, antes de regresar a las playas donde nacieron, a más de 10 mil kilómetros de distancia, para reproducirse y anidar.
El estudio técnico justificativo que dio origen a esta declaratoria y que toma como base la Ley General de Vida Silvestre, reconoce abiertamente que hay una alta incidencia de interacción entre las artes de pesca y la tortuga amarilla en el Golfo de Ulloa, zona de gran productividad y biodiversidad, donde existe concentración de langostilla, principal alimento de esta especie en peligro de extinción.
25 años es lo que tarda la tortuga amarilla en alcanzar su madurez sexual.“Esta productividad hace coincidir a los pescadores ribereños en las áreas de alimentación de tortugas, en especial en una zona conocida como Bajo 23. Ambas actividades ocurren en el verano de cada año, y coinciden con varamientos progresivos de tortugas y otras especies en los 43 kilómetros de Playa San Lázaro”, establece el documento de 34 cuartillas.
La Semarnat advierte que actualmente el nivel de amenaza para la Caretta caretta en el Golfo de Ulloa es alto y de seguir la pesca incidental como hasta ahora podría desaparecer la tortuga caguama.
“Se considera que puede tardar entre 21 y 100 años en que la población se recupere en su totalidad”, estimó.
Redes fuera del agua
En febrero, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) pondrá a consulta pública un Programa de Protección del Área de Refugio de la Tortuga Amarilla, que incluye suspender de mayo a agosto el uso de redes agalleras y cimbras en el Golfo de Ulloa, que es cuando hay mayor concentración de ejemplares en la zona.
300 naves pesqueras operan en la región de BCS, pero sólo hay 140 permisos.En entrevista con Excélsior, Luis Fueyo Mac Donald, titular de la Conanp, adelantó que junto con esta restricción temporal se establecerá un esquema de apoyos para los pescadores, que se verán afectados en su actividad, ya que sólo podrán trabajar con trampas.
“La muerte de tortugas se está dando, desde la mitad de mayo hasta fines de agosto, y hay horarios específicos donde la mortandad es más alta, entonces teniendo esta información vamos a minimizar las interacciones”, destacó.
85 por ciento es el avance del programa de protección del área de refugio del quelonio.Fueyo Mac Donald agregó que el programa de protección del Área de Refugio de la Tortuga Amarilla, que lleva un avance de 85%, también contempla la operación de cuatro lanchas rápidas y aviones no tripulados, conocidos como drones, para apoyar las labores de vigilancia del personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca).
“La idea es hacer un esquema mixto, mantener el trabajo coordinado entre las autoridades responsables de Pesca y de Medio Ambiente e incorporar un componente de participación ciudadana; por un lado los pescadores y por el otro las organizaciones de la sociedad civil”, detalló.
El maestro en Ciencias señaló que a la par de estas acciones la Conapesca realiza un reordenamiento en la flota pesquera de la región, donde hay 140 permisos, pero operan cerca de 300 embarcaciones.
145 ejemplares de vaquita marina murieron en 2012, cuando creció la pesca de totoaba.Ante la posibilidad de que Estados Unidos decida aplicar un embargo pesquero contra México por la alta mortandad de tortugas caguama, el titular de la Conanp afirmó que nuestro país combatiría la decisión por los canales bilaterales, ya que “nuestras medidas de conservación no sólo son equivalentes sino que son más amplias que las que ellos mismos han implementado”.
El proceso de certificación, que lleva dos años, se podría definir en los próximos días, una vez que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica entregue un nuevo reporte al Congreso de Estados Unidos sobre los países que realizan actividades de pesca “con captura incidental de recursos vivos marinos protegidos”.
“Si acaso hay alguna afectación económica habiendo adoptado medidas de conservación, por supuesto que el gobierno mexicano va a defender su punto de vista, de que estamos actuando de manera efectiva por un compromiso nacional de hacer compatible una actividad pesquera con la conservación de especies en peligro de extinción”, manifestó.
Amplían protección para 97 vaquitas marinas
En lo que parece ser la última oportunidad que tiene México de salvar a la vaquita marina de la extinción, la Semarnat lanzará en las próximas semanas una ambiciosa campaña para proteger a los 97 ejemplares que quedan de la especie y comenzar un largo camino para recuperar a la población de esa especie.
De entrada, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ampliará el Área de Refugio de la Vaquita Marina creada por decreto el 8 de septiembre de 2005, que pasará de mil 263 km cuadrados a poco más de 11 mil, lo que significa que crecerá nueve veces.
Para el 1 de marzo, la Semarnat, junto con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, tienen prevista la publicación en el Diario Oficial de la Federación del acuerdo por el que se suspende la pesca mediante el uso de redes enmalle, cimbras y palangres en el Alto Golfo de California, con el pago de una indemnización de 540 mdp anuales a pescadores e integrantes de la cadena productiva por las pérdidas en la captura de camarón y escama.
Por cielo, mar y tierra, la Profepa, Secretaría de Marina y Conapesca pondrán en marcha un operativo permanente de inspección y vigilancia con el apoyo de ocho lanchas rápidas y tres aviones no tripulados.
Los drones, que tendrán un costo aproximado de 30 mdp, podrán recorrer una distancia de cien kilómetros a 15 mil pies de altura, con 12 horas de autonomía.
En cuanto al futuro de la especie endémica (exclusiva) del Alto Golfo de California, el titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Luis Fueyo Mac Donald, aseguró que son suficientes las 25 vaquitas marinas que hay en edad reproductiva para alcanzar en 20 años una población estable de cinco mil ejemplares.
Reconoció que el crimen organizado puso en jaque a la vaquita marina, a partir de finales de 2012, cuando se incrementó la captura ilegal de pez totoaba, lo que provocó la muerte de al menos 145 vaquitas marinas que quedaron atrapadas en las redes.
Recordó que desde 2008 se implementó un programa de sustitución de artes de pesca en la región, pero todo se vino abajo cuando comenzó la gran demanda de vejiga natatoria o buche de totoaba en China, que puede alcanzar un precio de siete mil dólares el kilogramo en el mercado negro.
“El riesgo estaba medido, íbamos a perder 10 o 15 ejemplares, pero a partir de ahí ya llegábamos a una tasa de mortandad cero, pero de repente a finales de 2012, entre octubre y noviembre, se desencadenó la pesca ilegal de totoaba, y eso nos rompió el esquema, porque nos llenaron de redes por todos lados”, comentó.
Fueyo Mac Donald agregó que a pesar de ser una especie catalogada como en peligro de extinción, la totoaba, también especie endémica, podría ser reclasificada en breve debido a que después de 43 años de veda, la población se encuentra recuperada.
Precisó que tendría que buscarse un esquema de aprovechamiento sustentable y pesca con anzuelo, lo que ayudaría a quitar presión a la vaquita marina.
“Es posible, la legislación lo permite, y entonces entraríamos en un escenario de regulación para el pez totoaba, que no vuelva otra vez a colapsarse, pero primero tenemos que eliminar la pesca ilegal para que el modelo legal pueda prevalecer y se tenga perfectamente identificada a la gente, las artes de pesca y el número de ejemplares que se van a sacar”, afirmó.
En entrevista con Excélsior, el titular de la Conanp reconoció que el tema de la vaquita marina le quita al sueño al gobierno de México, que tiene el firme compromiso de que este sexenio pase a la historia como el periodo en el que se frenó la tendencia de deterioro de la especie e inició su proceso de recuperación.
— Ernesto Méndez



