PGR toma muestras de ADN a víctimas de desaparecidos
Realizan tomas para determinar si los más de 38 restos humanos encontrados en las fosas clandestinas corresponden a sus familiares
IGUALA, 19 de noviembre.- Al menos siete Peritos de la Unidad Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Procuraduría General de la República (PGR), tomaron muestras biológicas a unos 70 familiares de desaparecidos, las cuales serán confrontados con la base de datos de la PGR y de los cadáveres hallados en las fosas de este municipio y Cocula.
Este martes, madres, padres, esposos, hermanos, hijos, se dieron cita por segunda ocasión, en las parroquia de San Gerardo María Mayela, en donde personal de la PGR, realizó un muestreo biológico para determinar si los más de 38 restos humanos encontrados en las fosas clandestinas corresponden a sus familiares desaparecidos.
También Agentes del Ministerio Público del Fuero Común, llenaron actas circunstanciadas para la toma de muestras de cada uno de los familiares, y los psicólogos levantaron cuestionarios para la toma de la descripción física y les brindaron atención especializada.
La presidenta de la organización civil Ciencia Forense Ciudadana (CFC), Julia Alonso Carbajal, mencionó que la presencia de la PGR, se debió a que en Iguala encontraron decenas de fosas clandestinas con restos humanos no identificados.
CFC anuncia proceso para otras 500 muestras
La integrante de CFC se deslindó de la PGR y dijo que su organización continuará con el proceso de aplicar 500 pruebas de ADN, en la que también se conformará un banco de datos para determinar el número de desaparecidos en este municipio.
En primera instancia, los familiares, de los desaparecidos, se opusieron a que la PGR, les tomara muestras de sangre por desconfianza, y acusaron a los policías de ser quienes han desaparecido a sus familiares o simplemente no los han ayudado a encontrarlos.
Finalmente, los padres, hermanos, esposas, hijos, sobrinos, pasaron uno a uno a llenar su formulario y a que les fuera tomada la muestra sanguínea y recibir atención psicológica.
En el caso de quienes sí denunciaron, advirtieron que lejos de recibir apoyo de la autoridad y que les informaran del paradero de sus familiares, fueron perseguidos y hostigados.
Yo vengo a que me tomen los datos de ADN y todo, yo no quiero nada de denuncia ni nada. Solo quisiera que encuentren a mi familiar y que sea lo que Dios quiera, pero no quiero exponer más a mi familia ni a nadie. No quiero nada con la PGR, solo quiero dejar en ustedes mis muestras y hasta ahí”, expuso una mujer de aproximadamente 45 años.
Familiares de víctimas
La secundó otra anciana de cabello cano totalmente: “no queremos denuncias, por lo único que venimos aquí es por hacer un llamado de auxilio a ustedes. Confiamos mucho en Dios, él sabe lo que hace y nomás queremos que ustedes nos ayuden”.
Una joven que usaba gorra tratando de cubrir un poco el rostro, alzó la voz:
Nosotros si levantamos denuncia ante el MP, ante Derechos Humanos y nada más nos tuvieron así, nos andaban investigando a nosotros, a qué nos dedicábamos, qué hacíamos, a qué hora llegábamos”.
Aquella joven lloró frente a todos al verse hundida en el dolor y la desesperación. “Íbamos a las oficinas y nos tenían horas sentadas ahí y nunca dieron una respuesta. Por eso nosotros al igual que las señoras no queremos ni confiamos en las autoridades porque las personas que se llevaron a mi hermano fueron los policías”, agregó.
Hay testigos que vieron a los policías se llevaron a mi hermano y otros muchachos en un retén, por eso nosotros no queremos ningún contacto con las autoridades. Por eso vamos a confiar en usted señora”; dijo a gritos a la activista Julia Alonso.
Ofrecen testimonios por desaparecidos
Otra señora de aproximadamente 55 años de edad remató: “yo no quise demandar ni nada de que se llevaron a mi hijo, solamente yo confío en Dios para que aparezcan nomás así, gracias a ustedes que nos están ayudando pero tenemos miedo para ya no confiar en nadie”.
Una mujer sentada al centro de la reunión, mostraba en todo momento la fotografía de un joven de aproximadamente 17 años de edad. Tomó el micrófono en cuanto pudo para suplicar ayuda: “a mí hijo lo obligaron a que se fuera con ellos, por eso yo no quiero nada, solo saber si mi hijo está vivo o muerto, yo lo quiero ver”.
Yo levanté un acta, fui al Ministerio Público, me mandaron a Chilpancingo y no me dieron ninguna respuesta. Yo estuve yendo cada ocho días a Chilpancingo para ver cómo avanzaba la investigación pero yo no vi ninguna respuesta, solo dijeron que el teléfono de mi esposo estaba activado pero nunca lo rastrearon”, explicó otra persona.
Esta misma mujer, aclaró que no quiere denunciar ante la PGR ni que intervenga en el caso de su esposo, por temor a que le hagan algo a su hijo de 18 años y explicó que su esposo desapareció el 29 de abril del año 2012 y que, “pensamos que podría estar en las fosas que apenas encontraron”.
Cabe destacar que la organización de los familiares de desaparecidos de municipios como Iguala, Huitzuco, Tepecoacuilco, Taxco, Teloloapan, Cocula y Apipilulco, surgió tras la desaparición forzada de 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa en Iguala.
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