Dos hombres y tres mujeres en la final para la CNDH
El dictamen que hoy votarán los senadores establece que el actual presidente, Raúl Plascencia, no será reelecto

CIUDAD DE MÉXICO, 13 de noviembre.- Mauricio Farah, Luis Raúl González Pérez y Sara Irene Herrerías se convirtieron ayer en los tres candidatos a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) con el mayor número de respaldos entre los grupos parlamentarios del Senado para integrar la terna oficial que será la base para que hoy el pleno del Senado elija al sucesor de Raúl Plascencia Villanueva.
Aunque ayer el PRI excluyó a Sara Irene Herrerías de su terna oficial e inscribió a la diputada federal priista Miriam Cárdenas, las preferencias mayoritarias de los grupos parlamentario están oficialmente con Farah, González Pérez y Herrerías, al grado que, por la mañana, el presidente del Senado, Luis Miguel Barbosa, adelantó que la terna sobre la cual votará el pleno este jueves la integrarán estos tres especialistas.
Y es que el PRD presentó una terna igual a la del PAN; Mauricio Farah, Raúl González Pérez y Sara Irene Herrerías; el PRI quitó a Herrerías y puso a Miriam Cárdenas, el Partido Verde sólo candidateó a Farah y González Pérez; el PT respaldó a Farah, quitó a Raúl González, pero incluyó a Herrerías, en tanto que Mónica Arriola, única legisladora de Nueva Alianza, propuso a Farah, González Pérez y Patricia Olamendi.
Así, el nombre de Mauricio Farah Gebara es el que aparece en todas las ternas propuestas, pues lo incluyeron PRI, PAN, PRD, PVEM, PT y Mónica Arriola; en el segundo lugar está Luis Raúl González Pérez, incluido en las ternas del PRI, PAN, PRD, PVEM y Mónica Arriola, mientras que Sara Irene Herrerías está propuesta por PAN, PRD y PT.
El resto, integrado por Carlos Pérez Vázquez, Patricia Olamendi, Luis Armando González, Miguel Nava y Raymundo Gil Rendón sólo están en la propuesta del Partido del Trabajo; es decir, sólo tienen una mención.
De acuerdo con la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Angélica de la Peña, el método para elegir esta mañana a la terna oficial será la de someter todos los nombres a votación y los tres con el mayor número de sufragios serán los que pasen al pleno.
Además, la carencia de un acuerdo para la mujer que habrá de integrar la terna oficial muestra que la puja de los votos en comisiones estará cerrada, porque el PRI, junto con su aliado el Partido Verde, suman 14 votos en las comisiones unidas de Derechos Humanos y Justicia, mientras que la alianza PRD, PAN y PT en apoyo de Sara Irene Herrerías tiene 15 votos; Mónica Arriola es la única que está con Patricia Olamendi, de ahí la confianza de que Sara Irene ocupará el lugar vacante en la terna.
El poco margen de diferencia que existe entre Mauricio Farah y Luis Raúl González Pérez generó que ayer se intensificara al máximo el cabildeo en el Senado, tanto por parte de los propios aspirantes, como entre los senadores.
Hay un grupo de panistas que no está de acuerdo con Raúl González Pérez, porque hace cinco años, cuando perdió ante Raúl Plascencia, dijo que defendía la vida, pero sin evitar que las mujeres ejerzan su derecho a abortar y ahora fue ambiguo en ese tema, pues se limitó a decir que se trata de un tema con aristas jurídicas, filosóficas, médicas y científicas, pero no fijó una posición clara.
Sin embargo, cuenta con 27 votos de los panistas, que la noche del martes buscaron a los perredistas para que puedan votar juntos por el abogado general de la UNAM.
Pero también existe un grupo en el PRD, que se ha sumado a los calderonistas en el PAN, para cerrarle el paso a Mauricio Farah, porque lo consideran muy cercano al priismo.
Este escenario provocó que ayer ambos aspirantes se reunieran en privado con diversos senadores para esclarecer sus posiciones frente a los temas que causan dudas.
En tanto, el dictamen que hoy aprueban las comisiones unidas del Senado establece en su primer punto que “con fundamento en lo dispuesto por el párrafo séptimo, Apartado B del artículo 120 de la Constitución, y de conformidad con lo establecido en los artículos 9, 10 y 11 de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Senado de la República determina la no reelección del C. Raúl Plascencia Villanueva como presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para el periodo 2014-2019”.
“Refrendamos nuestro compromiso y nuestra voluntad para contribuir a la edificación de una Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que sea capaz de contribuir a atender la crisis de derechos humanos por la que atraviesa el país”, se lee en el proyecto.
Los desafíos
Diversas instituciones han señalado la crisis de derechos humanos en México:
- La situación de los derechos humanos en México es “crítica” y crímenes como la desaparición de 43 estudiantes en Iguala, Guerrero, confirman la profundidad de esa crisis, alertó la semana pasada la organización Human Rights Watch (HRW).
- “La regla en México es la impunidad y el caso Iguala es de gravedad extrema, pero es un síntoma de una crisis profunda que arrastra México en materia de derechos humanos”, denunció José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW.
- También la semana pasada, los intelectuales y activistas que integran el Consejo Ciudadano para la Implementación de la Reforma Constitucional en materia de Derechos Humanos, expresaron su “enorme preocupación ante la situación por la que atraviesa nuestro país”.
- Señalaron la necesidad de que tanto los gobiernos federal como estatales, “instrumenten a la brevedad las medidas necesarias con el objeto de hacerle frente” a la condición que enfrenta el país en materia de garantías.
Mauricio Farah Gebara. “Justicia tardía no es justicia”
Desde la perspectiva de Mauricio Farah Gebara, “la justicia tardía no es justicia”; por eso, asumió el compromiso de que “las quejas serán resueltas en un plazo máximo de un año, salvo casos excepcionales y plenamente justificadas. Me comprometo a que la CNDH establecerá criterios y protocolos claros, eliminen la discrecionalidad en su actuación y den solidez institucional a su desempeño”.
Ubicado en el primer lugar de las preferencias de los legisladores federales, al ser incluido en todas las ternas propuestas por los cinco grupos parlamentarios del Senado y Mónica Arriola, única de Nueva Alianza, Mauricio Farah, secretario general de la Cámara de Diputados, considera que la CNDH es una institución de Estado que debe conducirse con responsabilidad y ejercer su autonomía a plenitud.
De acuerdo con la exposición que tuvo ante los senadores, “México necesita un defensor del pueblo de tiempo completo. Para que su responsabilidad no quede sujeta a vaivenes políticos y tenga autonomía plena, el presidente de la CNDH debe serlo por un solo periodo. En consecuencia, de resultar favorecido en este proceso, la primera propuesta que presentaré a su consideración será la de eliminar la posibilidad de la reelección. Estoy convencido que ello también fortalecerá la autonomía”, señala.
Su plan de trabajo plante tres ejes rectores. Uno, “modernizar a la CNDH desde el punto de vista sustantivo y administrativo. En segundo lugar, fortalecer las redes con las organizaciones sociales e instituciones. En tercer lugar, transparentar su gestión y rendición de cuentas”.
Adelanta que “en relación con las instituciones gubernamentales, ni confrontación sistemática ni subordinación conveniente, sino comunicación, capacidad de diálogo y construcción de políticas públicas a favor de los derechos humanos. Eso sí, siempre con firmeza y plena autonomía para prevenir y enfrentar los actos arbitrarios de la autoridad”.
Y con el Poder Legislativo, “mantendré un diálogo constante, a fin de impulsar conjuntamente un marco jurídico que esté en sintonía con la reforma constitucional de 2011. Propongo hacer de la CNDH un ejemplo de transparencia y rendición de cuentas”.
Luis Raúl González. Independencia, pero sin lejanía
Discípulo de Jorge Carpizo, presidente fundador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez considera que la institución “requiere regresar a los principios básicos bajo los cuales surgió y trabajó la CNDH. Si se recupera la vocación mística y esencia que la justificó, habremos dado pasos concretos para mejorar nuestro futuro”.
Añade, en su exposición ante los senadores, que “el ombudsman debe ser independiente del gobierno, de los partidos políticos y organizaciones políticas y sociales; lo cual no implica que esté desvinculado o lejano a las autoridades y a la sociedad.
“La independencia que se busca es de criterio y acción; debe ser de nueva cuenta un instrumento en que los mexicanos podamos confiar para combatir la arbitrariedad, la impunidad y la injusticia. Tengo la certeza de que el ombudsman debe ser proactivo y no sólo reactivo; actuar con energía y convicción, como el guardián de los derechos humanos en México, propiciando la participación de la sociedad y levantando su voz cuando advierta violaciones graves a estos derechos”, dice.
Ubicado en el segundo lugar en las preferencias de los senadores para conducir a la CNDH a partir del próximo domingo y hasta el 15 de noviembre de 2019, el abogado general de la UNAM aparece en cinco de las seis propuestas de ternas entregadas ayer por los cinco grupos parlamentarios del Senado y Mónica Arriola, única de Nueva Alianza.
“Es preciso rediseñar la actividad de la CNDH con miras a la creación del Estado humanista del siglo XXI, lo cual implica realizar una revisión y replanteamiento de su estructura y métodos de actuación, de la forma y términos como se ejerce su autonomía y facultades, así como sus políticas de atención a las quejas y de sus criterios en la integración de expedientes.
“Se debe replantear a la institución, partiendo de reconocer la alta responsabilidad que tiene, de que se trata de una instancia de servicio y de atención centrada en particular en las víctimas, a efecto de generar una estructura y modelo operativo que permitan el ejercicio oportuno, eficaz y transparente de sus atribuciones”, explica.
Sara Irene Herrerías. Apoya la justicia restaurativa
Responsable de la extinta Procuraduría Social de Atención a Víctimas del Delito, Sara Irene Herrerías, plantea que la Comisión Nacional de derechos Humanos no debe verse como una enemiga de las instituciones, sino como una aliada que les ayude a cumplir con sus obligaciones de respeto a las garantías fundamentales.
Única mujer que logró el respaldo de tres de los cinco grupos parlamentarios del Senado, con lo cual se coloca con posibilidades reales para estar en la terna definitiva de la cual surgirá hoy el nuevo titular de la CNDH, Sara Irene Herrerías dice además que está “convencida de que la mediación y la justicia restaurativa son el camino para lograr una cultura de paz. Además ya logramos que este proyecto sea política pública, porque se va a multiplicar en cuatro estados: Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Distrito Federal”.
De acuerdo con la exposición de su proyecto de trabajo ante los senadores, plantea que “las instituciones públicas no deben ver a la CNDH como un enemigo que las fiscaliza, sino como un aliado que las ayuda a cumplir sus funciones en el marco del respeto a los derechos humanos y también se debe participar para un mejor desarrollo social, a través del ejercicio de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales”.
Añade que “la educación en derechos humanos debe tender a reconstruir esta cultura de paz que aluda al compartir, al ver al otro y encontrarse con el otro; que fomente que autoridades y ciudadanía nos movamos de lugar, haciéndonos responsables de nuestra vida, de nuestra ciudad y de nuestro país”.
Dice que “el seguimiento de las quejas y las recomendaciones debe tender a encontrar soluciones, cumplir con la atribución de emitir recomendaciones cuando haya violaciones a derechos humanos, pero hay que encontrar las causas de cada hecho violatorio de derechos humanos, para cumplir con el principio de no repetición.
“No sólo encontrar responsables y buscar su castigo. Hay que combatir esas causas del hecho violatorio. Este país necesita reconstruir su tejido social para llegar a la paz que todos anhelamos”, añade.
El sexto
- Desde su creación, en 1990, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha tenido cinco presidentes:
- Jorge Carpizo. Del 6 de junio de 1990 al 4 de enero de 1993.
- Jorge Madrazo. Del 14 de enero de 1993 al 26 de noviembre de 1996 (con un periodo de licencia de junio a diciembre de 1994).
- Mireille Roccatti. Del 8 de enero de 1997 al 13 de noviembre de 1999.
- José Luis Soberanes Fernández. Del 16 de noviembre de 1999 al 15 de noviembre de 2009.
- Raúl Plascencia Villanueva. Del 16 de noviembre de 2009 a la fecha.
- Entre las atribuciones de la CNDH están las siguientes:
- Recibir quejas de presuntas violaciones a derechos humanos.
- Conocer e investigar a petición de parte, o de oficio, presuntas violaciones de derechos humanos.
- Formular recomendaciones públicas no vinculatorias y denuncias y quejas ante las autoridades respectivas.
- Conocer y decidir en última instancia las inconformidades que se presenten respecto de las recomendaciones y acuerdos de los organismos de derechos humanos de las entidades federativas.
- Conocer y decidir en última instancia las inconformidades por omisiones en que incurran los organismos de derechos humanos.
- Procurar la conciliación entre los quejosos y las autoridades señaladas como responsables, así como la inmediata solución de un conflicto.
Demandan efectividad y honradez
Desde la perspectiva de los senadores del PRI, PAN y PRD, el nuevo titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) debe ser alguien que garantice la independencia, la efectividad, la imparcialidad y el uso escrupuloso de los recursos públicos.
En entrevistas por separado, Arely Gómez, Adriana Dávila y Angélica de la Peña, responsables de la negociación por parte de estos tres partidos, coinciden en que la CNDH tiene ahora, a diferencia de hace cinco años, diversas responsabilidades que deben ser cumplidas a cabalidad.
Para la priista Arely Gómez el nuevo ombudsman debe ser “un hombre íntegro, con grandes conocimientos, austero, con un buen manejo de los recursos para dimensionar lo que es la CNDH, utilizando menos recursos para más cosas.
“Necesitamos que sea una persona equilibrada, autónoma e independiente, pero sobre todo un centrada; que pueda tomar sus determinaciones con la cabeza fría. Necesitamos a alguien proactivo. A alguien que trate de solucionar los conflictos en el interior del país, para que no lleguen a instancias internacionales”, precisó.
“El país requiere un ombudsman muy sólido, muy fuerte, tenemos temas que no sólo son de México, son temas globalizados, donde sí requerimos desde el primer día atender todos estos temas, sobre todo ya también con la reforma constitucional del artículo primero y el tema de los tratados internacionales. México cambió y hay que darle mucha atención a los derechos humanos”, agregó.
Adelantó que, una vez concluido este proceso, “de inmediato empezaremos a trabajar una reforma. En primer término, el grupo parlamentario lleva la no reelección del ombudsman, también estaremos nosotros por ampliar las facultades del Consejo Consultivo para que tenga una mayor participación en las decisiones y sobre todo valorar muy bien el trabajo de las visitadurías o relatorías”.
Adriana Dávila, también responsable de esta negociación, por parte del PAN, explicó que para su fuerza política también es fundamental que el nuevo ombudsman tenga independencia del Ejecutivo federal; que ejerza la autonomía y que tenga un acercamiento constante con las organizaciones sociales que defienden los derechos humanos; la CNDH debe ser una verdadera defensoría de los derechos de las víctimas y su titular debe hacer una revisión de la estructura y la forma de trabajo, para corregir lo que debe corregirse.
Refrendó que los panistas apuestan por cambios legales que permitan a la CNDH tener un papel mucho más eficiente en la defensa de los derechos humanos.
Angélica de la Peña, responsable de la negociación por parte del PRD, recordó que el nuevo ombudsman debe garantizar que la Comisión será independiente, efectivo, imparcial y cercano a las organizaciones sociales, así como transparente y escrupuloso en el manejo de las finanzas; de igual forma, dijo que los perredistas también van por cambios legales para fortalecer la CNDH.
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