Flojos, el nuevo estigma con el que cargan 'ninis'
Expertos coinciden que son diversas razones por las que se encuentran desocupados o en un trabajo que no necesariamente les genera ingresos

CIUDAD DE MÉXICO, 28 de septiembre.- El joven que no estudia ni trabaja carga con el estigma de flojo o mantenido, pues el concepto de nini se ha convertido en una expresión que discrimina a los que por diversas razones no están en las aulas o no cuentan con un empleo formal.
Lo anterior se debe a que la mayoría de mexicanos cree que si no estudian ni trabajan es porque los ninis no quieren hacerlo, es decir, piensan que les gusta la holgazanería.
Esa creencia, según la más reciente Encuesta Nacional de Discriminación, revela que la gente desconoce las situaciones que causan que en México dos de cada 10 jóvenes de 15 a 29 años estén fuera de la escuela y del mercado laboral.
Los datos de la encuesta señalan que 36% de la población mexicana piensa que no estudian ni trabajan, porque no quieren, 19.4% opina que no quieren y no pueden, mientras 18% manifiesta que no pueden hacerlo y sólo 1.5% dice que no trabajan ni estudian, porque son delincuentes.
Ante la percepción que pesa sobre los ninis en México, el coordinador del Seminario de Investigación en Juventud de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Antonio Pérez Islas, apuntó que es una creencia desvirtuada que se ha extendido a lo largo del país, la cual estigmatiza y discrimina, por lo que puede propiciar baja autoestima en esos jóvenes y tengan o sientan rechazo de la sociedad.
El especialista explicó que la palabra nini se ha difundido con tanta rapidez, que ha adoptado un sentido negativo, convirtiéndose en sinónimo de flojo u holgazán, sin tomar en cuenta que enfrentan esa situación por diversas razones, por lo que no se debe generalizar.
Es un sector que necesita atención especial, pero por desgracia se volvió contra ellos. Fue un bumerán contrario, pues ese concepto intentaba decirle a la sociedad que hay un sector de jóvenes que ninguna institución está atendiendo, pero se desvirtuó”, aseveró el sociólogo con especialidad en Políticas Públicas de Juventud, por la Organización de las Naciones Unidas.
Explicó que existen jóvenes que no entraron a ninguna universidad pública y deben esperar un año, porque sus papás no tienen dinero para pagar una institución privada, y en ese lapso buscan empleo, pero no lo consiguen con facilidad o resulta que ese trabajo está muy lejos de sus casas y es más costoso trasladarse y comer fuera de casa que lo que ganan.
Muchos ninis son calificados como flojos, que están en sus casas “rascándose la panza”, pero el académico de la UNAM enfatizó que gran parte participa en tareas del hogar, ayuda a familiares en microempresas o, incluso, labora en empleos de albañilería o en talleres como ayudantes, sin estar registrados legalmente con un empleo.
Decirle nini a un joven con la finalidad de llamarlo holgazán es un asunto que está causando discriminación, porque esa expresión estereotipa a jóvenes y eso los humilla.
“Estamos hablando de más de 20% de jóvenes en esta condición, que no estudia y ni trabaja”, pero llevan un estigma que los discrimina, lamentó la directora de Investigación y Estudios Sobre Juventud, del Imjuve, Mónica Valdez González.
Detalló que el concepto surgió como una alerta para mostrar que las instancias públicas dejan fuera de la escuela y del empleo formal a los jóvenes; sin embargo, “se ha venido deformando el concepto, a tal grado que concebimos que estos más de siete millones de jóvenes no están haciendo nada. Que no son hombres y mujeres de provecho”, subrayó.
En ello coincidió el director general adjunto de Vinculación, Programas Educativos y Divulgación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Daniel Ponce Vázquez, al señalar que la construcción del estereotipo nini es igual a flojo, se forma por visiones sesgadas e ignorancia de la realidad, “porque no hay visión objetiva, se basa en juicios.
Detrás de todo fenómeno discriminatorio tenemos que distinguir que, por un lado, hay incultura, dicen ‘quien no estudia ni trabaja es porque es flojo, porque no quiere’, sin saber que los jóvenes enfrentan una situación adversa de estudios o empleo.”
La encuesta elaborada por Conapred no sólo mostró la estigmatización hacia los ninis, sino que la impresión de que son flojos ha permeado con mayor énfasis en ciudades como Querétaro, donde 55% de la población piensa que si los jóvenes no estudian ni trabajan es porque no quieren, seguida de León, con 48%.
Caso contrario mostraron ciudades como Tijuana, donde 23.4% dice que son ninis porque no pueden estudiar o trabajar.
Los tres especialistas entrevistados por Excélsior coincidieron en que una gran minoría de ninis está así por flojo, porque hay ciclos en el año en el que los jóvenes son desempleados temporales, porque esperan un proceso de admisión para ingresar a una escuela y hay egresados de educación superior que deciden no trabajar hasta que encuentren un empleo que cumpla sus expectativas.
Para Pérez Islas, son los menos los que no quieren trabajar ni estudiar, estimando que de los más de siete millones, apenas 2% es nini por flojo, pero “los ninis son una población muy heterogénea, ligada a ciertos ciclos económicos, por lo que es muy difícil hacer esas generalizaciones”, concluyó.
En tanto, la funcionaria del Imjuve puntualizó que la mayor parte de ninis son mujeres que se encuentran en su casa. “Están cuidando a sus hijos, ayudando a la familia, a los familiares más grandes que están enfermos o cuidándolos, y son jornadas dobles o triples que no están consideradas como trabajo”, por lo que no son flojas.
Insistió en que hay ciclos, por ejemplo, cuando buscan empleo es una condición que ocupa su tiempo y no se le debe tachar de holgazanes, atajó Mónica Valdez.
Qué son los ninis
- El término nini ha fungido como un calificativo social, que carece de una medición.
- Es una traducción de la voz NEET o Neet (Not in Employment Education or Training) utilizado por primera vez en 1999 en un informe de la Social Exclusion Unit, una oficina de apoyo al gabinete del primer ministro de Gran Bretaña.
- El término reemplazó a Status Zer0.
- Los acontecimientos de la primavera árabe y los motines de Londres en agosto del 2011 lo han mostrado como un fenómeno global.
- De acuerdo con un artículo publicado por el INEGI, el término nini no ha sido, como tal, discutido de forma multilateral como otros conceptos estadísticos; no ha figurado como tema de ninguna Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo, que la OIT convoca en Ginebra, Suiza. Tampoco se ha discutido en foros de la Organización de las Naciones Unidas.
Realidad profesional
El desempleo, además de generar informalidad, ha provocado suicidios.
- 79.6 por ciento de suicidios ocurre entre hombres de 15 a 24 años de edad, que carecen de empleo, y en adultos mayores de 45 años, como una salida a sus problemas.
- Estadísticas del Observatorio Laboral de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social indican que el ingreso promedio mensual de los profesionistas ocupados en el país es de 10 mil 359 pesos, cantidad que en 2013 era de diez mil 337 pesos.
- Las áreas con niveles de ingreso mensual por debajo del promedio de los profesionistas ocupados son Ciencias Sociales, Artes y Educación, según el INEGI.
- El reporte sobre Indicadores de Ocupación y Empleo del INEGI mostró que la tasa de desocupación del país fue de 4.5% en noviembre de 2013, su nivel más bajo en casi cinco años; sin embargo, de las personas sin trabajo, 38.4% aseguró tener estudios medio superior y superior.
Los hay por adversidades y por gusto
Para egresados de licenciaturas existen dos clasificaciones de ninis: los que están así porque no encuentran un empleo ligado con su carrera y los que de plano no quieren trabajar.
Jóvenes entrevistados por Excélsior, y que recientemente terminaron sus carreras, coincidieron en que son ninis, porque se encuentran buscando empleo y esa situación los coloca en un grupo de jóvenes en los que pareciera no haber oficio ni beneficio, aunque la gran diferencia, en sus casos, es que están en la búsqueda de un trabajo vinculado con lo que estudiaron y no cualquier empleo que no les dará experiencia profesional de su carrera.
Iván, recién egresado de Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que le ha sido difícil encontrar algún empleo que cubra sus expectativas y en estos momentos es nini por falta de un empleo.
“Muchos les decimos ninis de broma, entre los compañeros, pero también considero que hay una parte a la que no le gusta salir a buscar. Somos ninis, pero estamos aquí, buscando, pero hay personas que no, que se quedan en su casa, también es malo generalizar y es malo decirle ninis a todos, cuando hay unos que no queremos serlo”, afirmó.
La misma opinión tuvo Liliana Vázquez, quien es químico farmacéutico-bióloga, al señalar que hay ninis que se justifican en que no hay empleo, pero otros están así porque no es fácil colocarse en el mercado laboral, porque hay mucha competencia en su carrera.
“Yo siento que hay dos cosas: una, que en cierta parte te justificas en que no encuentras trabajo y el que no hagas las cosas, pero también dentro de eso que te justifiques es porque realmente tampoco lo buscas. A lo mejor en ese proceso de búsqueda aceptas que eres nini, pero no es porque quiera, pero hay otros que son ninis por gusto, porque sus papás les dan todo”, apuntó.
La misma percepción tiene Margarita Aguilar, quien terminó la carrera hace dos años, pero por dedicarse ese tiempo a la tesis de titulación, apenas está buscando empleo.
Desde su punto de vista, hay jóvenes que no tienen trabajo, “pero no es porque no quieran, hay otros que el concepto sí es muy aplicable, porque no quieren buscar un trabajo y tampoco quieren estudiar. Entonces siento que es un nini de varios niveles”.
Claudia, egresada de Relaciones Internacionales, también dividió a los ninis como los que están así porque no encuentran trabajo y los que son flojos.
Por ejemplo, explicó que ella es una nini, porque la mayoría de los empleos que ha solicitado le piden experiencia, entonces “difícilmente puedo encontrar trabajo con facilidad, pero hay una parte que sí lo hace por flojo y otra parte por falta de oportunidades”.
—Lilian Hernández
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