Videgaray en comparecencia propone castigar subejercicio
Al secretario de Hacienda le recordaron sus días de legislador durante su exposición en San Lázaro

CIUDAD DE MÉXICO, 11 de septiembre.- La tensión inicial a cargo de los diputados del PAN, insistentes en recordarle sus días de legislador inconforme por el “crecimiento mediocre” de entonces, terminó por diluirse cuando el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, se tomó la confianza de aconsejar al pleno crear castigos para los gobernadores.
Y es que el funcionario señaló que son ellos quienes siguen sin soltar el dinero que desde la Cámara se asignó para los municipios.
“Esto es algo absolutamente indebido y creo que aquí tenemos una profunda coincidencia”, expuso el visitante.
Y fue al grano con su recomendación de ponerle remedio a lo que se conoce como subejercicio presupuestal.
“Creo que la Cámara de Diputados tiene una oportunidad y tal vez una obligación —si se me permite— para establecer penalidades explícitas en el ámbito de sus facultades en el decreto de presupuesto para cuando existan estos retrasos”, sugirió.
Videgaray Caso aseguró que los recursos fueron entregados por Hacienda en marzo y en agosto. Y para entusiasmar a los diputados en la idea de las sanciones, prometió hacer su parte.
“La Secretaría de Hacienda ejercerá sus facultades de comprobación hasta las últimas consecuencias, con independencia del partido del que emana el gobierno estatal de que se trate”, ofreció, ya encarrilado, en los detalles de lo que parecía ser un nuevo encargo para una Cámara que en octubre deberá tener listo el paquete económico 2015.
El tránsito del secretario regañado a uno que deja tarea ocurrió en una sesión en la que si bien hubo voces que reprobaron al gobierno por el manejo de los números y la falta de beneficios concretos de las reformas, nadie recurrió a los gritos ni a las mantas y mucho menos a los desplantes en tribuna que caracterizaron las comparecencias cuando él era diputado del PRI.
Y es que hasta los más estridentes guardaron las formas. Así, la diputada blanquiazul Margarita Licea parafraseó con alto volumen el lema presidencial. “No mover a México hacia el endeudamiento; no mover a México hacia los estallidos sociales”, arengó. Pero mientras sus compañeros la aplaudían, ella se fusionó en un abrazo con el secretario.
Lo mismo pasó con el decano de la Cámara, Adolfo Orive, quien desde el análisis económico hizo pedazos el desempeño gubernamental en este terreno. Pero nunca perdió el trato de vuelos diplomáticos hacia un Videgaray que, conciliador, admitió la ausencia de una estrategia industrial y anunció que este septiembre le enviarán de Los Pinos una reforma a la Ley de Planeación.
En sus consejos de cómo mejorar el decreto presupuestal del próximo año, Videgaray abrió la puerta para que los diputados le hagan ajustes al modelo que en los dos últimos años les ha permitido repartir en sus municipios y delegaciones un promedio de 10 millones de pesos de los fondos de cultura, infraestructura deportiva y pavimentación.
Y es que el perredista Jhonatan Jardines Fraire se quejó: “¿A dónde se destinaron estos recursos sin ejecutar que ya estaban etiquetados por todos y cada uno de nuestros diputados y diputadas?”
El titular de Hacienda atribuyó el retraso a los alcaldes que, contó, presentaron apenas en julio y agosto los proyectos correspondientes al fondo de los moches permitidos.
Y después de recordar que ese dinero que los legisladores etiquetaron para cubrir sus compromisos de campaña suma 2 mil 500 millones de pesos, Videgaray ofreció afinar el mecanismo.
“¿Lo podemos hacer mejor? Por supuesto que sí, y estamos a las órdenes para que —como se hizo el año pasado— si así lo disponen ustedes se establezcan nuevas reglas para un avance mucho más ágil de los recursos que ustedes mismos etiquetan …”, prometió.
Para entonces ya habían transcurrido cinco de las seis horas y media que duró la comparecencia, seguida sin escalas técnicas por el jefe de la bancada del PRI, un Manlio Fabio Beltrones que permaneció siempre en su curul, instrucción que previamente giró a los suyos y que incluyó a los del Verde Ecologista y Nueva Alianza.
El ala femenina tricolor soltó aplausos y bravos al despedir al secretario, quien en el primer tramo del encuentro se dijo honrado de que los panistas rememoraran sus faenas parlamentarias.
Se refería a Marcelo Torres Cofiño, vicecoordinador de los azules, quien consideró un acto de incongruencia el que ahora haga todo lo contrario que ofreció como legislador en septiembre de 2010. Y citó su compromiso de entonces de que el PRI no apoyaría alzas de impuestos ni nuevos. “Señor secretario, con todo respeto, qué pronto se olvidó”, impugnó el panista.
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