Gendarmería refuerza operativo en Michoacán contra La Tuta
Inauguran una nueva etapa del operativo para combatir el crimen organizado en la zona de Tierra Caliente; llegan 300 elementos a La Ruana, Michoacán

BUENAVISTA TOMATLÁN, Mich., 10 de septiembre.— En Michoacán el gobierno federal inauguró una nueva etapa del operativo para combatir el crimen organizado y reforzar la búsqueda de Servando Gómez Martínez, el líder templario apodado La Tuta: la Comisión Nacional de Seguridad desplegó 300 miembros de la Gendarmería Nacional, en Felipe Carrillo Puerto, La Ruana, justo donde el 24 de febrero surgieron los grupos de autodefensa.
El mayor número de elementos de la nueva policía de élite están en La Ruana, donde Hipólito Mora Chávez coadyuva con elementos de la Fuerza Rural a su mando y desde un tejabán ubicado frente a la Asociación Ganadera supervisa las operaciones que parecen tener como otro de sus objetivos, resguardar el poblado amenazado por la huestes de Luis Antonio Torres González, alias El Americano, otro de los comandantes de la fuerza rural.
“Estamos muy contentos con la presencia de la Gendarmería y junto con el pueblo los vamos a apoyar en todas sus acciones contra los criminales, sea quien sea”, comentó Hipólito Mora, esta vez vestido de civil, “porque sólo tiene un uniforme” de la Fuerza Rural que comanda.
Los gendarmes nacionales llegaron en vehículos todo terreno y en camionetas pick-up también de doble tracción; son la novedad en un poblado acostumbrado a los operativos militares y policiales desde hace 12 años, pero curiosos por la nueva policía de élite, sello de la administración de Enrique Peña Nieto.
“Nos sentimos más seguros desde que hay comunitarios aquí en La Ruana y ahora con la presencia de más gobierno estamos contentos”, dijo a Excélsior Floriano Quintero, campesino entrevistado cuando a bordo de su camioneta y en compañía de su esposa atravesaba el puesto de control instalado en las afueras de La Ruana.
Otros labriegos coinciden en la necesidad de que las fuerzas federales no se vayan “hasta que ya no haya un solo templario o criminal de cualquier origen en toda la Tierra Caliente; que los soldados sigan presentes desde Cuatro Caminos hasta Tepalcatepec, para que los secuestradores y matones no vayan a regresar para vengarse de quienes los corrimos”, comentó César, un muchacho de 19 años que dejó un momento de atender la carnicería de su padre para conocer a los gendarmes, “quiero ver qué armas traen y veo que son puros elementos altos y delgados”, agregó.
Michoacán es el noveno estado a donde el gobierno federal envía la Gendarmería Nacional, corporación creada para contener los delitos de alto impacto; ya hay agentes de la nueva corporación de la Comisión Nacional de Seguridad desplegados en el Estado de México, Chiapas, Tamaulipas, Morelos, Oaxaca, Guanajuato, Jalisco y Baja California.
Llegan a Michoacán cuando crece el rumor de que Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, máximo líder del cártel autodenominado Los Caballeros Templarios, ya está muy cerca de ser atrapado; ayer circularon versiones de su presunta captura en los límites de Michoacán y Colima, pero las autoridades federales negaron tal dicho.
Excélsior pudo confirmar que en distintos puntos de la Tierra Caliente hay caravanas de camionetas y vehículos tipo SUV con hombres armados en busca de quien se ha convertido en el principal objetivo: Servando Gómez Martínez, a quien también se le conoce como El profe, por su formación de profesor normalista.
En tanto, en Morelia, el diputado local del PAN, Sergio Benítez Suárez, dijo luego del arribo de la Gendarmería Nacional al municipio de Buenavista en Tierra Caliente que debe extenderse a otras regiones del estado de Michoacán.
Aseveró que esperan que la presencia de este cuerpo policial no sólo sea temporal.
“Todos los esfuerzos que vengan a abonar para generar mejores condiciones de seguridad para los michoacanos son bienvenidos. El tema de la Gendarmería tiene que ver con el tema de garantizar también la seguridad y las actividades productivas, estaremos esperando que no solamente fuera una acción temporal, que estuviera atendiendo el municipio de Buenavista, sino que realmente se atendiera a todos los sectores productivos de la entidad”, expuso.
Recordó que existen otras demarcaciones tales como Uruapan, Ario de Rosales, Tacámbaro, Los Reyes y Zamora que requieren de mejores condiciones para desarrollar sus actividades productivas.
Crecen las grietas entre Hipólito y El Americano
La presencia de la Gendarmería en la zona de Tierra Caliente evidencia la división entre líderes locales.
Con la llegada de la Gendarmería Nacional a Michoacán, también quedó evidente que la Fuerza Rural de Buenavista está divida en dos frentes como lo estuvieron en su momento los grupos de autodefensa: un bando está al mando de Hipólito Mora Chávez y el otro comandado por Luis Antonio Torres, alias El Americano.
El grupo fiel a El Americano, integrado por más de 100 hombres y mujeres armados con rifles de alto poder, patrulla todo el municipio, excepto Felipe Carrillo Puerto, La Ruana, donde la seguridad está a cargo de los policías comandados por el fundador de los grupos civiles armados, ahora reforzados por los gendarmes de México.
Los medios de comunicación son bien recibidos en el bando de Hipólito, no hay restricciones para grabar en video o fotografiar rostros y vehículos; no así entre los policías y paramilitares de quien también se hace llamar Simón el Americano, que por “instrucciones del jefe (Luis Antonio Torres) no pueden filmar ni notar fotos”.
“No hay permiso para tomar fotos porque si lo hacen va a venir el pueblo a quitarles la cámaras y nosotros no respondemos”, dijo a reporteros un hombre joven, quien porta el uniforme azul con las insignias de la Fuerza Rural; otro más maduro se acerca para acusar a “todos los comunicadores” de estar a favor de Hipólito Mora, “le van a ir a decir a Hipólito qué estamos haciendo y por eso no los dejamos que estén aquí, mejor váyanse porque además últimamente nos han tirado mucho”, dijo.
Las huestes de El Americano vigilan el acceso oriente de Buenavista y circulan por toda la zona urbana en más de 50 vehículos, la mayoría de estos de modelo reciente y distintos a los utilizados por la Fuerza Rural; recorren carreteras y caminos como antes lo hacían los grupos de autodefensa.
Hipólito Mora reconoce las diferencias existentes con Luis Antonio y cauto en sus declaraciones, pide al gobierno federal depurar la Fuerza Rural, “debemos reconocer que hay personas que se sumaron a las autodefensas con la ideas de beneficiarse en lo personal y no para beneficio de la comunidad”.
Mora Chávez sostiene que falta mucho para terminar con el conflicto de inseguridad.
EL EDITOR RECOMIENDA



