En todos los partidos políticos hay corrupción: Federico Reyes Heroles

La lucha contra el flagelo en México nació enmascarada, afirma el politólogo, quien considera que sí existe un componente cultural para este fenómeno social

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29/08/2014 05:44 Andrés Becerril
Federico Reyes Heroles, presidente de Transparencia Mexicana, aseguró que en el pasado se pensaba que con la alternancia se terminaría la corrupción en México, pues se creía que el mal se acabaría si el PRI salía de Los Pinos.

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de agosto.- Federico Reyes Heroles, presidente del Consejo Rector de Transparencia Mexicana (el capítulo mexicano de Transparency International), sostuvo que hace 14 años en México la lucha a la corrupción “nació enmascarada”. Con la primera alternancia política, afirmó, se pensaba iban a llegar los buenos y salían los malos, y el discurso se desvió y se fue al cerro.

Argumentó que precisamente porque había una convicción casi ontológica de que si eran del PRI, los priistas eran corruptos y los del PAN o los del PRD no iban a tener esos problemas. “Nos costó mucho trabajo tratar de convencer de que esto no era real y de que cuando hay condiciones propicias para la corrupción se iba a presentar en cualquiera de los partidos políticos, y así ha resultado”.

De hecho, dijo, en la Encuesta Nacional de Corrupción y Buen Gobierno que hemos hecho, si uno ve los alineamientos de las entidades mejor calificadas y las peores calificadas, no hay ningún orden partidario, es decir, ha habido entidades muy limpias, como Colima, en manos de un priista y entidades, como Baja California Sur en manos de un perredista, que sale en primer lugar, o Querétaro de un panista.

Señaló que lo mismo ocurre cuando nos vamos a las partes bajas, es decir no hay coherencia partidaria en esto, hay, eso sí, una condición socioeconómica que facilita la corrupción, y en las últimas semanas, meses y años hemos visto un desfile de funcionarios de todos los niveles y de todos los partidos, lo cual por fortuna nos ha llevado a que exista un consenso de que el problema es bastante más grave que la pureza original o la impureza original; estamos entrando en un terreno más realista del ataque a la corrupción.

En entrevista, el politólogo afirmó que, con toda razón, a la ciudadanía “le irrita” y “la subleva” que casos de corrupción cometidos por servidores públicos que fueron comprobados debidamente no sean castigados con rapidez.

El gran problema de México no sólo es en cuestiones de corrupción sino en cuestiones de delincuencia, es la impunidad. Cuando tú sabes que corres más riesgos al instalar un negocio formal, sacar licencias, que si cometes un delito porque el grado de impunidad en algunas entidades es de 97 por ciento, entonces quiere decir que de 100 actos delictivos, tres tienen consecuencias jurídicas; el incentivo ahí está, es muy atractivo.

“El problema no es elevar las penas, es disminuir la impunidad; que sepas que hay consecuencias jurídicas, las que sean, si asaltas en una tienda de conveniencia, te tienen que agarrar porque estás filmado. Qué le cuesta a la autoridad, claro que le cuesta a la autoridad, pero eso hace que el Estado de derecho se vaya consolidando y que tu empieces a respetar las normas, porque sabes que si violas la norma va a tener consecuencias, que esas no las vas a poder evitar.”

“Se requiere independencia”

Federico Reyes Heroles señaló que en el momento que tengamos fiscalías independientes en las entidades de la República, hay que admitirlo, ahí viene la Fiscalía General de la República, hasta 2017, 2018, será la primera ocasión que rompamos con esta triste tradición de los procuradores, por qué los procuradores, porque de alguna manera son servidores públicos que dependen del Ejecutivo, por eso no podemos esperar de ellos una total independencia frente a los casos.

El también editorialista de Excélsior señaló que aun cuando al Ejecutivo federal se le tiene bastante vigilado, los que están “fuera de control” en el tema de hechos deshonestos son los gobiernos estatales; porque cuando en promedio 80% de los recursos que reciben las entidades provienen de la Federación, cualquiera podría meter su nariz para saber dónde queda el dinero, pero aún no es así.

El titular de Transparencia Mexicana consideró que son varias las causas que provocan la corrupción. “No creo que exista una cuestión genética, es bastante más complicado”. Desechó la idea popular de que los mexicanos, como los plátanos, todos son chuecos.

Dijo que la corrupción tiene que ver sobre todo con asuntos de tipo socioeconómico, “me refiero a la movilidad, cuando se da la migración del campo a la ciudad se generan fenómenos de demanda excesiva, ante una oferta baja, en lo que sea, en terrenos, agua potable, en líneas telefónicas y electricidad. Esto hace que exista un desfase y la racionalidad de muchas familias es incidir en la corrupción”.

Otra causa, argumentó, sin duda son las normas absurdas. Si uno pierde el tiempo, en cualquier trámite, la opción racional es irse por el otro lado, pagar una mordida, un coyote. Por ejemplo, la línea de los pasaportes, que no debería tener corrupción y de hecho ha disminuido, qué ocurre, que si al papá se le olvido sacarle el pasaporte para ir a Estados Unidos, de pronto se encuentra con que ya tiene el boleto pagado, son niveles socioeconómicos altos, y dice ‘doy una mordida para conseguirle el pasaporte porque ya nos vamos mañana’. Ahí qué se puede hacer, legaliza esto.

“Perdón, pero si al señor se le olvidó sacar el pasaporte, que pague una multa, que pague una cuota de fast track como la pagamos quienes nos subimos al segundo piso, por ejemplo; usted está dispuesto a pagar el doble o el triple por su pasaporte, pero eso va a parar al erario y le quitamos el efecto regresivo que tiene la mordida, porque en realidad la mordida va a dar a un bolsillo privado.”

Reyes Heroles aceptó que en el fenómeno de la corrupción también existe un componente cultural.

“Lo cultural, por supuesto sí existe. Sé que es políticamente incorrecto decirlo —se refiere a la posición del presidente Enrique Peña Nieto de que él si cree que ‘hay un tema cultural, lamentablemente, que ha provocado corrupción en todos los ámbitos…–, pero claro que existe. Nosotros lo hemos medido mucho en Transparencia Mexicana y en otras encuestas también. Hay comportamientos que son más apegados a la legalidad de origen.

“Pongo un ejemplo, cuando nos pusimos a estudiar la Ley de Acceso a la Información, hace 15 años, de pronto apareció un dato que pensé erróneo, la mayoría de los países tienen leyes de acceso a la información de los últimos 40 años, no más, sin embargo me brincaba Suecia. Ahí la ley era de 1776, o sea, mientras los estadunidenses estaban sacando su constitución, los suecos ya estaban pensando en la ley de acceso, es decir que los ciudadanos tuvieran acceso a la información.

“Tiene que ver con la participación social, y esto es cultural, en parte, pero también tiene que ver con el nivel educativo, porque en aquellas sociedades donde el nivel educativo es más alto, la sociedad es más demandante, más exigente, es lo que nos está ocurriendo, por fortuna, aquí en México. En una sociedad donde todavía existen estratos, ya no digamos analfabetas, pero de bajo nivel educativo, a la gente le resulta demasiado complejo tratar de meter las narices en la administración de la escuela o del hospital, es un asunto que requiere tiempo, que requiere conocimiento y una vocación ciudadana, y esa ciudadanía surge en las ciudades, entonces tenemos que ver que la migración campo-ciudad es lo que facilita que exista una ciudadanía más participativa, que exige más a sus gobiernos.

“En una población dispersa como la que tenía México, ya no digamos a principios del siglo XX, sino a mediados del siglo XX, es muy difícil que la sociedad se organice para demandar este tipo de servicios públicos. Entonces hay de todo un poco”, detalla.

Reyes Heroles es de los que piensa que la falta de educación cívica en las escuelas incide en el fenómeno cultural de la corrupción. Da ejemplos. En la encuesta mundial de valores hay un reactivo que mide el respeto interpersonal.

“Se trata de que un individuo asuma que tú tienes los mismos derechos que yo y que por lo tanto si llegamos a una hilera y tu estas enfrente de mí, tú tienes derecho frente a mí de antelación, primero en tiempo, primero en derechos, es un viejísimo, antiquísimo principio jurídico”, ejemplifica.

“Cuando el respeto interpersonal es bajo, cuando el otro no ha asumido que tiene los mismos derechos que el que está enfrente, entonces hay problemas de corrupción”, dijo.

Índices en educación

Transparencia Internacional analizó en 2013, mediante el Informe Global de la Corrupción, la incidencia de este flagelo en la educación:

  • De acuerdo con el Barómetro Global de la Corrupción 2013, de los mexicanos encuestados 17% reportó haber pagado un soborno en los últimos 12 meses. Dijeron haberlo hecho para acceder o facilitar un trámite en el sector educativo.
  • Muestra de lo anterior es que, con base en datos del Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno, tres de cada cien veces que un hogar mexicano intentó obtener una ficha de inscripción a una escuela oficial tuvo que pagar un soborno o intentar pagar un soborno para acceder al plantel.
  • La transparencia, la rendición de cuentas y la integridad son elementos fundamentales de una educación de calidad, concluye Transparencia Mexicana.  “El involucramiento de la comunidad educativa a través de mecanismos de participación social resulta clave no sólo para una utilización óptima de los recursos asignados sino también para el monitoreo del desempeño académico de quienes la integran.”

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