Desastre ambiental en Sonora golpea al comercio

Negocios en las cercanías del río Sonora sufren por la falta de clientes luego del derrame de ácido sulfúrico

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28/08/2014 05:51 Ernesto Méndez/ Enviado
Las labores de las cuadrillas incluyen retiro de rocas, flora y fauna dañadas.

URES, Son., 28 de agosto.— Con un gesto de angustia que trata de disimular, Christian Coker abre los congeladores donde guarda más de mil quesos artesanales que no ha podido vender desde el día en que la mina Buenavista del Cobre derramó 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico sobre el río Sonora.

“Desde que pasó el siniestro no hay ventas, no hay turismo, ni siquiera pasan carros en la carretera. Parecemos un pueblo fantasma”, relató.

Tres semanas después de ocurrida la tragedia ambiental, no se aparece ni un alma en La Vaca Cuadrada, un negocio familiar ubicado sobre la carretera Hermosillo-Ures, uno de los siete municipios que Grupo México dejó sin agua, con la moral en el suelo y el temor de perderlo todo.

“Nadie quiere comprar, nos afecta mucho a nosotros porque ya teníamos nuestras rutas, nuestros clientes que llegaban aquí por los quesos que ahora nadie quiere consumir”, lamentó.

Christian Coker comentó que en un fin de semana normal se vendían en promedio 600 quesos, pero ahora con esta situación únicamente se comercializaron 16 durante el sábado y domingo pasados.

Es el estigma de vivir en los márgenes del río Sonora que ya padecen cientos de productores de queso, jamoncillos y dulces tradicionales como las coyotas, que desde el 6 de agosto vieron como su actividad económica se comenzó a ir al caño, como los 30 mil litros de leche que a diario se tiran por temor a que esté contaminada.

De acuerdo con Luis Sierra Maldonado, presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora, tan sólo en el municipio de Ures dos grandes productores registran pérdidas por más de siete millones de pesos.

“Estamos hablando de tres o cuatro productores importantes de leche en los municipios de la ribera, lo que es más serio todavía son las cuatro o cinco mil cabezas de ganado a lo largo del río, que se ordeñan para elaborar queso artesanal y que dejaron sin sustento a cientos de pequeños productores”, afirmó.

Juan Ángel González, encargado del establo San Pablo señaló que toda la leche y derivados enviados en los últimos días a Hermosillo y Nogales fueron devueltos, porque la gente no quiere arriesgarse a enfermar por la posible presencia de tóxicos en los alimentos.

“Hay productores poquiteros que en los pueblos están tirando la leche, porque la gente no la quiere y entonces deciden no hacer un doble trabajo, hacer los productos y luego tirarlos; mejor de una vez acaban con el problema”, indicó.

El hombre con 24 años de experiencia explicó que no se puede dejar ni un día de ordeñar a las vacas porque les da mastitis, que se manifiesta con fiebre y ubres fibrosas, lo que lleva rápidamente a la muerte al ganado.

Sin visitantes

La crisis se vive también en los cinco balnearios de Ures, en los que se pueden leer letreros: “Cerrado por contaminación del río”.

Tal es el caso del balneario llamado Tahuari, Diversión al Natural, donde las albercas no tienen agua y las palapas lucen vacías cuando es una de las mejores épocas del año para recibir a los turistas.

Ante el oscuro panorama económico, el gobierno de Sonora puso en marcha un incipiente Programa de Empleo Temporal que apoya apenas a 205 personas en un municipio de ocho mil 420 habitantes, con dos pagos semanales de tan sólo 804 pesos, a cambio de que realicen limpieza en espacios públicos, con un horario de seis horas diarias.

Bloquearon carretera

Unos 50 habitantes del río Sonora bloquearon la Carretera Federal 14 que conecta esta capital con la ruta de la Sierra y la del Río, donde quedaron varados centenares de automovilistas, entre ellos varios secretarios del gobierno de Sonora.

Los inconformes exigían el reparto equitativo de apoyos, empleo temporal y agua potable. Llegaron a acuerdos con el secretario de gobierno de Sonora, Roberto Romero López, como apoyos a pequeños productores.

Ayer, alrededor de 500 trabajadores en 25 cuadrillas iniciaron los trabajos de remediación y limpieza del lecho del río Sonora, para retirar excesos y concentración de químicos tóxicos que dejó el derrame de la minera Grupo México.

Fue el miércoles 6 de agosto cuando desde un represo usado en la operación de la mina de Cananea Buenavista del Cobre de Grupo México se derramaron 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico al lecho del río Sonora, que atraviesa seis municipios con 22 mil habitantes, donde la Conagua detectó niveles de metales pesados por encima de la norma permitida para consumo humano, como hierro, plomo, arsénico y cadmio, causantes de Alzheimer, Parkinson, osteoporosis y la enfermedad del Itai-Itai.

Para garantizar la limpieza total del ecosistema y seguridad de los pobladores, el profesor emérito Jaime Varela Salazar, especialista en ingeniería química y metalurgia de la Universidad de Sonora recomendó la aplicación de procesos de biorremediación, los cuales son muy costosos, “pero el dinero no debe ser problema, porque Grupo México produjo alrededor de 15 mil millones de pesos.”

Se trata del proceso que utilice microorganismos, hongos, plantas o enzimas para retornar a su condición un ambiente alterado por contaminantes.

Ayer, el gobierno estatal inició un plan para restablecer la actividad económica.

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