Inquieta a padres de familia compra de útiles

De acuerdo con la más reciente encuesta BGC-Excélsior, 52% de los consultados dijo estar preocupado por los gastos escolares; 61% consideró razonable la cantidad de útiles que les piden a sus hijos en la escuela

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18/08/2014 09:45 Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de agosto.- Frente al retorno a clases de los hijos, enfrentar los gastos escolares preocupa a una mitad de los padres de familia, pero a otra no le apura mucho. Aunque se perciben precios mayores de útiles y libros, no necesariamente se consideran altos. Asimismo, se observa un mayor sentimiento de seguridad en los planteles a los que acudirán los estudiantes, según se registra en la encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior a padres de familia con hijos cursando algún nivel educativo.

Repunta la inquietud de los padres de familia por los gastos escolares, pero no se llega a los niveles que se observaron en años previos a 2012. La necesidad de solventar los gastos escolares apura a unos, pero no angustia a otros: 52% afirma que le preocupa que no le alcance el dinero para los útiles, libros o uniformes contra 45% que sostiene que está tranquilo pues había guardado recursos para ese fin (gráfico 1).

La carga económica de los útiles y libros no se debe a que se piense que la cantidad de útiles se considere excesiva (gráfico 2). La mayoría estima que es razonable (61%). Si bien se piensa que los precios han subido respecto del año previo (69%), por primera vez desde 2009 es más frecuente percibirlos como regulares (52%) que altos o excesivos (41%) (gráfico 3).

Al igual que el año pasado, las vacaciones no fueron particularmente problemáticas para los padres de familia. Casi ninguno expresa urgencia de que sus hijos regresen ya a clases porque están muy inquietos (6%) o porque le generan dificultades por su trabajo (5%). 87% dice que no tiene problemas para que concluyan las vacaciones escolares el 19 de agosto.

Se observa una decreciente preocupación por la inseguridad en las zonas escolares adonde acudirán los estudiantess. Comparado con el sexenio anterior, desde 2013 prevalece un sentimiento más extendido de significativa seguridad dentro de las escuelas (gráfico 4). Igual que el año pasado, dos tercios consideran que el interior de los planteles donde estudian sus hijos es muy o bastante seguro. Los alrededores de las instalaciones escolares se perciben más bien inseguros, pero esta sensación ha retrocedido: pasa de 63% en agosto de 2011 a 53% actualmente.

El regreso a clases se da en un entorno de opiniones muy divididas entre los padres de familia sobre la calidad de la educación (gráfico 5). 30% cree que es buena o muy buena, 34% que es mala o muy mala y 35% que es regular. Las opiniones positivas van retrocediendo paulatinamente pues han descendido 11 puntos de 2007 a la fecha.

Los juicios favorables están sustentados en que se piensa que los profesores enseñan bien y en que los estudiantes salen bien preparados. En cambio, quienes opinan negativamente suelen responsabilizar a los maestros debido a que los sienten poco capacitados, faltistas y sin vocación.

Es variada la satisfacción que los padres de familia externan sobre la educación que reciben sus hijos dependiendo del nivel que se cursa. Las opiniones más positivas se observan en preescolar, en media superior y superior, mientras que se observan puntos de vista más encontrados en primaria y secundaria (gráfico 6).

Los aspectos que los padres consideran prioritarios para elevar la calidad educativa (gráfico 7) se centran en mayor capacitación para los maestros (mencionada por 83%) y luego, a la distancia, mejores planes de estudio (39%), mejores instalaciones (39%) y becas (34%).

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