Buscan acabar analfabetismo para 2018

Alfredo Llorente, titular del INEA, confía en que 2.2 millones de mayores de 15 años sepan leer y escribir, y con ello cumplir el parámetro internacional

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18/08/2014 05:45 Lilian Hernández
Alfredo Llorente dijo que la educación para adultos había dejado de ser una prioridad. Foto: Eduardo Jiménez

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de agosto.- Los recursos no alcanzan, a los adultos no les interesa regresar a la escuela y los voluntarios aún son insuficientes; sin embargo, el gobierno federal confía en que 2.2 millones de mexicanos mayores de 15 años habrán aprendido a leer y escribir para 2018.

Esa cifra representa 3.4 veces el número de adultos que dejaron de ser analfabetas en los últimos seis años, ya que anualmente 110 mil personas mayores de 15 años, en promedio, aprendían los números y letras.

Hoy la meta establecida es que dentro de cuatro años el analfabetismo en México baje de 6.9% que existe actualmente a 3.4%, aseguró el director general del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), Alfredo Llorente Martínez.

“La gran diferencia numérica es que el INEA ha estado alfabetizando por un año alrededor de 100 mil a 110 mil personas”, debido a que “no había voluntad política”, porque los gobiernos anteriores dejaron en el olvido la educación para los adultos, a pesar de que los 32 millones de mexicanos en rezago educativo representan casi el mismo número de alumnos en el sistema educativo del país.

La próxima semana, el presidente Enrique Peña Nieto pondrá en marcha la Campaña Nacional de Alfabetización y Abatimiento del Rezago Educativo, con la que su administración se comprometerá a que el número de adultos analfabetas baje a 2.8 millones, en lugar de los cinco millones que actualmente hay en el territorio nacional, especialmente en comunidades indígenas y marginadas.

De lograr esa disminución, México quedaría libre de analfabetismo en términos internacionales, ya que el estándar de las organizaciones internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), establecen que menos de 4% de población que no sabe leer y escribir libera al país del analfabetismo.

En entrevista con Excélsior, Llorente Martínez consideró que esta campaña será histórica, ya que desde hace 70 años no se había emprendido una jornada de esa envergadura, como la que destacó al presidente Manuel Ávila Camacho en 1944, con la Ley de Emergencia para Abatir el Analfabetismo en México.

“Ahora habrá una gran convocatoria social que va a implicar la movilización de más de un millón de mexicanos que serán alfabetizadores, asesores de educación de primaria o secundaria, promotores, aplicadores de exámenes y que desarrollarán distintas tareas”, detalló el director general del INEA.

Consideró, además, que en las siete décadas anteriores la educación para los adultos dejó de ser una prioridad para los gobiernos, de modo que con el paso de los años se fue quedando como un programa inercial que poco impacto generaba en cada sexenio, pues además de recibir un presupuesto insuficiente no había voluntad política en los tres órdenes de gobierno para abatir esa carencia, que incluso evitó sacar de la pobreza a quienes viven en zonas marginadas.

“El país, durante varias décadas no ha concebido como prioritaria la educación de los adultos. Hacía falta voluntad política de parte de las autoridades de mayor nivel y hacía falta estrategia para colocar el tema de la educación de adultos en la agenda nacional y que no siguiera como parte de un conjunto de temas que no tienen la atención prioritaria”, aseveró.

El funcionario admitió que la meta no será fácil, porque los recursos económicos son pocos y los adultos de áreas rurales son renuentes a cursar la educación básica, ya que aún el machismo se los impide, pero lo importante es que habrá una movilización nacional. Por ejemplo, “los líderes comunitarios de Conafe (Consejo Nacional de Fomento Educativo) se están convirtiendo en alfabetizadores y asesores de educación primaria y secundaria. Por la mañana atienden a los niños y por la tarde lo hacen con sus papás o parientes más grandes, mientras que los becarios de educación media superior de Oportunidades también serán alfabetizadores” y las universidades avalarán el servicio social a quienes participen en esa campaña.

Aunque el INEA sólo recibió este año 0.8% del presupuesto educativo, el director del instituto señaló que a pesar de que “es insuficiente”, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet, está haciendo gestiones para que haya una partida extra y de ese modo “haya un esfuerzo histórico en la alfabetización de adultos”.

UNESCO, OCDE y OEI vigilarán cumplimiento de campaña

El director del INEA comentó que el cumplimiento de las metas de la campaña nacional estarán vigiladas por organismos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), “quienes estarán evaluando qué tanto se están cumpliendo las metas en número y en calidad”.

Entre 2014 y 2015 el INEA pretende alfabetizar a alrededor de 360 mil personas mayores de 15 años y de ahí, año con año, hasta 2018, buscarán incrementar la cifra hasta cumplirse los 2.2 millones de adultos que aprendieron a leer y escribir.

El INEA revela que en México la falta de acceso a la educación se debe a múltiples factores.

  • Siete de cada 10 analfabetas residen en nueve estados: Veracruz, Chiapas, Estado de México, Oaxaca, Puebla, Guerrero, Guanajuato, Michoacán y Jalisco.
  • Uno de los problemas a los que se enfrentan los alfabetizadores es la renuencia de los hombres en zonas rurales, pues aún impera el machismo.
  • En la agenda nacional el tema de educación para los adultos no figuraba.

 

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