Las ampollas, amenaza que sí mata a migrantes

Dolorosas ampollas infectadas en los pies —que salen por caminar largas horas— son la principal causa de muerte de quienes intentan migrar hacia EU

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01/07/2014 05:48 Daniel Sánchez Dórame/ Corresponsal
Decenas de migrantes son atendidos de ampollas en los pies.

NOGALES, 1 de julio.— Cuando se infectan las dolorosas ampollas en los pies —que salen por caminar largas horas— son una seria amenaza de muerte para los migrantes que se dirigen rumbo a Estados Unidos, atravesando el desierto del Sásabe en Sonora, aseguró el padre Prisciliano Peraza García, director de la Casa del Migrante.

Decenas de niños y adolescentes quedan tirados, abandonados y mueren deshidratados, en el verano, o de hipotermia, en el invierno, o a causa de la infección en las llagas.

A la Casa del Migrante, ubicada en el municipio de Altar, todos los días llegan decenas de indocumentados para recibir atención médica, alimentos, hidratación, servicios sanitarios y un lugar donde dormir, antes de continuar con su trayecto por una de las regiones más áridas e inhóspitas de la frontera, condición climática y geográfica que hace más riesgoso el trayecto, pero que también dificulta la labor de los agentes de migración.

“La ampolla es una de las principales causas de muerte, los niños no van bien preparados con zapatos o calcetines especiales que puedan cambiar cada tres o cuatro horas de camino, es imposible llevar tanto cambio cuando van con lo indispensable y lo que traen puesto, entonces imagínense que después de un tiempo de caminar les salen ampollas que les impiden caminar y los polleros (traficantes de personas) ahí los dejan abandonados, en verano mueren deshidratados y en invierno de hipotermia”, explicó el párroco de la Arquidiócesis de Hermosillo.

Agustín Blanco Loustaunau, director del Sistema DIF Sonora, coincidió que las ampollas son un peligroso enemigo mortal de los migrantes en su tránsito por el desierto, debido a que en la Casa del Niño Migrante detectan a muchos menores con problemas por infección.

“Además de la deshidratación, lesiones en pies de los menores de edad son algunas de las condiciones físicas más graves que encontramos, recordar que pasan días de trasiego por el desierto e intentan ocultar sus huellas utilizando calzado que no es apto para caminar largas horas, como estrategias para no dejar rastro para las autoridades de migración, así que nos llegan con sus extremidades lastimadas e infectadas”, afirmó.

Araña violinista

El padre Prisciliano, quien en nueve años ha atendido a más de 30 mil indocumentados, recordó que otra de las muertes horribles que los menores migrantes encuentran en el desierto de Sonora, es la picadura de la araña violinista.

La Casa del Migrante fue inaugurada en 2001 para atender a la población flotante del municipio de Altar, donde la mayor parte del año son más los indocumentados que se dirigen a Estados Unidos (10 mil a 15 mil por día) que la propia población local (nueve mil habitantes); la economía del lugar depende totalmente de los indocumentados, con decenas de hoteles, casas de huéspedes, servicios de transporte, cocinas económicas y lugares que venden suministros para el viaje por el desierto.

Se vende el “kit del migrante” que incluye gorra para el sol o gorro para el frío; chamarra para protegerse del frío o rayos del sol; una pinza de cejas para sacarse las espinas; varias mudas de calcetines; ropa negra o de camuflaje para pasar inadvertidos ante la migra; y plantillas de zapatos para evitar la formación de ampollas en los pies.

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