Alerta por crisis humanitaria en Centroamérica

Expertos advierten migración forzada. Investigación equipara a miles de desplazados por violencia y pobreza con conflictos armados

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28/06/2014 06:03 José Carreño Figueras
En los últimos años ha habido un aumento inusitado de desplazados, debido al crimen organizado, según consignó el texto de Refugee Survey Quarterly. Foto: Reuters
En los últimos años ha habido un aumento inusitado de desplazados, debido al crimen organizado, según consignó el texto de Refugee Survey Quarterly. Foto: Reuters

CIUDAD DE MÉXICO, 28 de junio.- Los miles de desplazados en Centroamérica colocan a la región “al borde de una catástrofe humanitaria”, advirtieron los investigadores David Cantor y Catherine Jaskowiak en un artículo publicado en la revista especializada Refugee Survey Quarterly

El texto de la publicación trimestral, registrado por la página de análisis InsightCrime, explica que la violencia sostenida y el empeoramiento de la pobreza en El Salvador, Honduras y Guatemala son los principales factores que fuerzan a miles a abandonar sus países y migrar, en gran medida, hacia Estados Unidos, a través de México.

El informe recordó que, según cifras del gobierno de Barack Obama, desde octubre de 2013 llegaron a las fronteras estadunidenses unos 47 mil niños solos, lo que representa un “desproporcionado aumento de 92 por ciento” respecto al mismo periodo del año pasado.

      De acuerdo con el reporte de Cantor y Jaskowiak, publicado en Londres, casi una tercera parte de los desplazados, o sea aproximadamente 130 mil personas, tuvo que moverse dos o más veces.

Esa tasa de desplazamiento se equipara con los niveles vistos durante la guerra civil en El Salvador en los años ochenta, o con los del actual conflicto armado de Colombia.

 

Advierten crisis humanitaria en Centroamérica por desplazados

La región de Centroamérica “se encuentra al borde de una crisis humanitaria”, afirmó la revista trimestral Refugee Survey Quarterly al responsabilizar del problema a “la violencia del crimen organizado”.

El texto de David Cantor y Catherine Jaskowiak afirmó que la acción de los delincuentes “desplaza por la fuerza” a “cientos de miles de personas en México y en los países del Triángulo Norte de El Salvador, Honduras y Guatemala”.

Pero hicieron notar también que el crimen organizado no es un bloque: “Lo cierto es que tres grupos criminales principales empujan a la gente a dejar sus casas: las pandillas callejeras, los cárteles de la droga mexicanos y los transportadores de drogas”.

De acuerdo con su reporte, recogido por la página especializada InsightCrime, las historias de las personas obligadas a huir de sus hogares “son abundantes y son relatadas a lo largo de todos los ámbitos sociales, desde los elegantes cafés de la élite rica hasta las polvorientas pulperías (tiendas de esquina) en los barrios periféricos”.

Mas aún, precisaron, “pocas vidas permanecen al margen de esta epidemia de desplazamiento forzado que afecta a la región”.

El informe recordó que a principios de mes, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se refirió al “enorme aumento de niños sin acompañantes que han emigrado en gran cuantía a Estados Unidos desde los países del Triángulo del Norte”, como una “crisis humanitaria”.

Según cifras estadunidenses, desde octubre de 2013 llegaron a las fronteras de dicho país  unos 47 mi niños solos. Esto representa un “desproporcionado aumento de 92 por ciento” respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con Cecilia Muñoz, directora de política doméstica de la Casa Blanca.

Empeoramiento

Para la misma funcionaria, refleja además “un aumento en la violencia sostenida”, así como un empeoramiento de la pobreza.

Pero el texto de Cantor y Jaskowiak consideró que los niños que huyen de El Salvador, Guatemala y Honduras “representan apenas a un grupo de personas desplazadas por la violencia que padecen estos países del Triángulo del Norte y México, la mayoría de las cuales no tienen otra opción que permanecer en sus ambientes terroríficos”.

Señalaron, por ejemplo, que en México, “donde la violencia es la más visible”, 1.65 millones de personas fueron expulsadas de sus hogares entre 2006 y 2011, que consideraron un equivalente al dos por ciento de la población del país, según los datos que atribuyó a Parametría, un centro de investigación mexicano.

Según la fuente, eso quiere decir que hubo unos 330 mil mexicanos desplazados cada año entre 2006 y 2011. Un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez mostró que sólo en Ciudad Juárez, entre 2007 y 2010 huyeron unas 230 mil personas, y que la mitad de ellas dejó el país refugiándose en Estados Unidos.

En El Salvador, la escala de desplazamiento fue igualmente alta en 2012, el año más reciente del cual se poseen cifras: el 2.1 por ciento de la población fue obligada a moverse como resultado de la violencia, añadieron.

Siempre de acuerdo con el reporte, casi una tercera parte de los desplazados, o sea aproximadamente 130 mil  personas, tuvo que moverse dos o más veces. Esta tasa de desplazamiento se equipara con los niveles vistos durante la guerra civil en El Salvador en los años ochenta, o con los del actual conflicto armado de Colombia, catalogado como una emergencia humanitaria. 

No existen datos para las vecinas Honduras y Guatemala, pero las excesivas tasas de homicidio de estas naciones —la de Honduras es la más alta del mundo, según un informe reciente de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD)— apuntan a un nivel similar de desplazamiento”, consignó el texto del Refugee Survey Quarterly.

La región se encuentra al borde de una catástrofe humanitaria, y los últimos años han sido testigos de lo que parece ser un nivel inusitado de desplazamiento”, puntualizó.

En silencio

La publicación consignó que “los gobiernos de estos países han permanecido prácticamente en silencio” y el problema de los desplazados es visto como un asunto de seguridad.

El tema también es “políticamente sensible”, y por tanto dificulta “establecer conversaciones constructivas” . Por último, la naturaleza y los patrones de esta ola actual de desplazamiento son muy complejos y poco comprendidos.

Pero es incorrecto pensar que el crimen organizado es una sola entidad, subrayó. “Lo cierto es que tres grupos criminales principales empujan a la gente a dejar sus casas: las pandillas callejeras, los cárteles mexicanos y los transportadores de drogas”.

Las pandillas callejeras y los cárteles mexicanos son los responsables de la mayor parte de los desplazamientos. Las pandillas, compuestas en su gran mayoría por Maras, operan en El Salvador y Honduras, y en menor medida en Guatemala.

Los cárteles mexicanos realizan operaciones principalmente en zonas rurales y semirurales de México, y cada vez más en ciudades cercanas y en las zonas rurales del Triángulo del Norte.

Finalmente, los transportistas de drogas desplazan comparativamente pocas personas y principalmente están ubicados en las zonas rurales de Guatemala y Honduras.

 

Demandan no diferenciar nacionalidad de repatriados

Un acuerdo multilateral para que las autoridades migratorias no diferencien entre menores repatriados de origen mexicano y centroamericanos a la hora de encaminarlos a sus hogares, propuso una investigadora del Colegio de Sonora (Colson) con años de experiencia estudiando el fenómeno de los niños que viajan solos hacia Estados Unidos.

Gloria Ciria Valdéz-Gardea, quien es doctora en Antropología Cultural e Investigadora del Centro de Estudios de América del Norte del Colson, ha recorrido los albergues del programa Casa del Menor Migrante que el Sistema DIF Sonora mantiene en las ciudades fronterizas de Nogales, San Luis Río Colorado y Agua Prieta, entrevistando a cerca de 100 menores de edad en espera de ser repatriados.

No debería haber diferenciación si el menor migrante es de Centroamérica o mexicano; yo pienso que debería de existir, precisamente por ser nuestro estado (Sonora) un punto crucial en el fenómeno de la migración internacional, un acuerdo multilateral en relación al seguimiento que se les va a dar a los menores, independientemente de su nacionalidad; aquí no estamos peleando si es de Ecuador, el Salvador, Guatemala u Honduras, Oaxaca, Guerrero o Chiapas: cuando estamos hablando de la niñez y de menores de edad los derechos de la infancia son universales, son los que deberían de regir las políticas públicas”, explicó la investigadora del Colson.

Valdéz-Gardea recordó que desde el año 2006 el Colson inició con investigaciones sistemáticas en torno a los menores migrantes que viajan sin compañía, debido a que el cruce de indocumentados se ha redirigido al estado de Sonora por su condición geográfica a raíz del endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.

La mayoría de los menores vienen desde Centroamérica y vienen acarreando riesgos y violencia acumulativa por estar pasando tantas fronteras, primero la de México con Centroamérica y luego la de México con EU”, indicó.

—Daniel Sánchez Dórame

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