Aeronave bajo sospecha; la nave de la discordia

Un helicóptero destinado a la lucha antinarco en el gobierno de Calderón estuvo en tierra 36 meses; autoridades rusas indagaron si llevaba motores robados

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09/06/2014 05:41 Claudia Solera

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de junio.- Ésta es la historia de un helicóptero militar de la Marina mexicana que sería reparado en Rusia y devuelto máximo en 14 meses. Todo iba viento en popa hasta que la Procuraduría Militar General de la Federación Rusa lo incautó. ¿La razón? Determinó que los motores del artefacto habían sido robados de una unidad militar de la ex Unión Soviética.

Mientras el helicóptero mexicano era desarmado en un hangar de San Petersburgo para verificar las series de sus piezas y comenzar su reparación, los mecánicos descubrieron que dos de los motores (708788410007 y 7087883000396) que acababan de desmontar tenían los números idénticos a unas piezas que pertenecían al Ministerio de Defensa ruso y habían sido robados con todo y formularios de la Unidad Militar 22038, entre el año 2000 y octubre de 2001.

Con el fin de ocultar ese hurto, en el almacén habían sido colocados motores de la misma marca, con placas de inscripción ficticias”, afirmaron peritos de La Procuraduría Militar General de la Federación de Rusia.

El helicóptero, que sería herramienta clave en la estrategia federal antinarcotráfico en México, estaba inmóvil, porque las autoridades rusas tenían dos de sus motores sujetos a una averiguación previa.

Así que por cada hora que el helicóptero MI-17V era requerido por la Secretaría de Marina y se encontraba a más de 11 mil 500 kilómetros por ser parte de un enredo legal, se perdían 900 dólares, lo que en promedio cuesta la hora vuelo.

Y por más que se insistió en que sus motores fueran devueltos a la brevedad a México, el Segundo Jefe de la Dirección Militar Investigadora de la Procuraduría Militar rusa negó la petición el 11 de septiembre de 2009. Argumentó que se impediría a los órganos investigadores tener pistas sobre el delito y encontrar a los culpables.

La historia comenzó el 31 de mayo de 2007, cuando la Marina contrató a la única exportadora estatal de armas rusas, Rosoboronexport, para reparar este helicóptero matrícula  AMHT 214 y otras dos naves MI-17V

El costo acordado por la reparación de los tres helicópteros MI-17V de fabricación rusa, fue de tres millones 600 mil dólares, según el contrato SCIA/005-2007.

El helicóptero mexicano, acusado por sus supuestas piezas robadas a la milicia rusa, viajó hasta San Petersburgo para recibir a un fuselaje nuevo, reductores, bloques principales y todos los sistemas y componentes.

Antes de que la Marina entregara el artefacto a Rosoboronexport, pagó 50 por ciento del costo de la reparación. Novecientos mil dólares para la compra de refacciones y otros 900 mil como anticipo.

Un año después de que la matrícula del helicóptero quedó grabada en el contrato para su reparación, la empresa militar rusa alertó a la Marina que, circunstancias de fuerza mayor, impedían devolverlo reparado en la fecha pactada, es decir, el 15 de mayo de 2009.

Que este helicóptero estuviera incautado en Rusia, significaba prescindir de un artefacto adquirido en casi nueve millones de dólares, que además es uno de los modelos más usados en el mundo para operaciones militares.

Si este helicóptero MI-17 es tan exclusivo se debe a su largo alcance; puede transportar a tropas de hasta 24 elementos; tiene la capacidad de transportar cohetes, misiles guiados antiataques y puede usar tanques de combustible externos; además, es apto para ser blindado.

Colombia es el país de América Latina que más ha adquirido este modelo MI-17, por demostrar su versatilidad en acciones antidrogas.

Y aunque al final de las investigaciones periciales, Rusia se retractó y hasta devolvió 36 meses después los motores –que alegaba eran de su milicia– a México con su documentación notariada y apostillada en idioma ruso y su traducción al español, en la cual se acreditó que la legítima propiedad correspondía a la Semar, las consecuencias fueron graves.

“Incidió directamente en los programas y actividades de la Secretaría de Marina, por no contar con ellos como disponibles para cumplir con los fines que le encomienda el Estado”, afirmó la Semar.

Los daños ocasionados a la Marina por la entrega extemporánea de los helicópteros por parte de la empresa militar Rosoboronexport, fue calculada en cinco millones 789 mil pesos, según el expediente: R-029/2010 del Órgano Interno de Control de la Semar en poder de Excélsior.

Rosoboronexport perdió a uno de los tres países en América Latina que más ganancias le representaban, junto con Colombia y Venezuela, porque la empresa militar quedó vetada en México por tres años y tres meses para establecer contratos con cualquier dependencia del gobierno.

Este helicóptero que Rusia acusó de tener motores robados hoy es parte de la veintena que conforma la flotilla de MI-17 para el combate contra el narcotráfico.

(La empresa Rosoboronexport se hizo acreedora de una) inhabilitación por el plazo de tres años y tres meses para participar en procedimientos de contratación o celebrar contratos regulados por la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.” Informe naval del órgano interno de control de la Semar

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