Mienten sobre el 'lunch' de sus hijos

Un estudio reveló que padres de familia siguen enviando a sus hijos a la escuela con alimentos chatarra, a pesar de que saben que no son nutritivos

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04/05/2014 04:32 Lilian Hernández
Los padres de familia prefieren dar dinero a sus hijos para que compren golosinas y refrescos en el colegio a prepararles refrigerios en los que incluyan frutas, verduras y agua simple, como recomiendan nutriólogos. Fotos: Ernesto Ramírez y David Solís/Archivo

CIUDAD DE MÉXICO, 4 de mayo.- Los mexicanos carecen de educación nutricional, pero lo más lamentable es que los padres de familia, sabiendo qué alimentos no deben ser parte del lunch escolar de sus hijos, los siguen incluyendo.

Un estudio del Centro de Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) preguntó a los papás qué incluyen en el almuerzo escolar de sus hijos y descubrió que algunos omiten los alimentos que realmente les dan para la escuela.

57 por ciento de los padres dijo que daba a sus hijos fruta, pero sólo 24% lo hacía.

El director general de Vigilancia de la Nutrición del INSP, Salvador Villalpando Hernández, explicó que al hacer una encuesta entre papás y verificar los refrigerios de los niños, detectaron que no coincidían.

Ejemplo de ello es que 56 por ciento dijo que les dan frutas y verduras, pero en las loncheras sólo 25.7 por ciento llevaba algunos de esos alimentos, es decir, que poco más de la mitad de los papás mintió.

En entrevista con Excélsior, señaló que mientras 39.6 por ciento de los papás dice que sus hijos llevan agua simple, en realidad sólo 26 por ciento la tenía como parte de su lunch escolar, el resto eran refrescos o aguas endulzadas.

Lo que dicen los padres y lo que se encuentra en la lonchera de los alumnos a través de un ejercicio de observación mostró que difieren”, advirtió el director del Centro de Vigilancia de la Nutrición del instituto.

Luego de tres años de que se han aplicado los lineamientos para el expendio de alimentos y bebidas en las escuelas de educación básica, el médico del INSP lamentó que por parte de los papás aún existe una pobre educación nutricional, porque lejos de que mintieron en la encuesta, lo más grave es que sigan poniendo refrescos o pastelitos en los lunches.

25 por ciento de los padres incluye algo de fruta o verdura en el lunch de sus hijos.

Ese tipo de acciones ocasionan que los niños tampoco vayan formándose una educación nutricional, ya que sus papás siguen fomentado la comida chatarra.

De 6 a 10 años comen lo mismo que los adultos y hay que agregar que los niños en la escuela comen una cantidad enorme de comida, alrededor de 30 por ciento de la cantidad de los alimentos del día”, alertó.

Lo peor, añadió, es que ese tercio de las calorías que necesitan al día se lo comen en el transcurso hacia la escuela, en la escuela y saliendo de ésta.

Ello contribuye a que la obesidad infantil siga creciendo en el país, pues México ocupa el primer lugar mundial en este problema, que no sólo está presente en niños de primaria y secundaria, sino también en preescolar.

Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT) indican que uno de cada tres adolescentes de entre 12 y 19 años presenta sobrepeso y obesidad.

Para los escolares, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad ascendió un promedio de 26 por ciento para ambos sexos, lo cual representa más de 4.1 millones de escolares conviviendo con ese problema.

El especialista del INSP comentó que a pesar de que se ha empezado a generar cierta concientización sobre el problema que representa la obesidad y el sobrepeso, es muy baja, y eso se ve reflejado en los lunches escolares.

“Es muy difícil que la gente cambie la comida. Lo que debemos hacer es limitar la cantidad. Si nosotros en lugar de comer todas las tortillas y todo el pan se reduce a consumir dos tortillas o medio bolillo estamos bastante bien”, enfatizó.

Y si los papás empezaran a modificar con esos pequeños hábitos su alimentación, también lo harían en la dieta de sus hijos, pensando en darles refrigerios que son nutritivos y que además influirán en su desempeño académico y físico.

Urge alfabetización nutricional

Villalpando Hernández afirmó que la raíz del problema y de que los papás no hagan refrigerios sanos radica en que los mexicanos tienen poca noción de lo que es la nutrición y se necesita educación en la dieta para saber qué debemos comer.

No me refiero a dar un curso intensivo de nutrición, sino a que sepan los elementos básicos, es decir, una alfabetización nutricional”, subrayó.

Si los papás tuvieran esa alfabetización sabrían qué es un carbohidrato, una vitamina B u otro nutriente que necesitan sus hijos y cuáles debe aportarles en el lunch.

Aunado a saber lo que aporta cada alimento, la alfabetización nutricional implica saber escoger en precios lo que hay disponible en determinada temporada, pero de eso es lo que justamente carecemos los mexicanos.

“La ignorancia sobre nutrición es enorme, todos opinan y dicen, pero no saben”, lamentó el experto de Salud Pública.

Tras la publicación de los lineamientos que establecieron los alimentos que estaban prohibidos vender dentro de las escuelas, los especialistas del INSP detectaron que ha habido un ligero cambio, porque se introdujeron frutas y verduras, pero “es muy poquito, lo demás siguen siendo refrescos y chatarra”, apuntó el médico Villalpando.

La cantidad de refrescos dentro de las primarias y secundarias es “impresionante”, porque las mismas refresqueras han presionado y convencido a directores de las escuelas a que los vendan mediante estrategias de organizar y patrocinar juegos, sobre todo de futbol, y con eso “muestran” que son empresas socialmente responsables porque cumplen una función social.

Lo cierto, señaló, es que lo hacen por obtener el beneficio de la venta, que no impidan su consumo y no haya conciencia sobre el daño que ocasiona, de modo que los niños consumen una gran cantidad de refresco en la escuela, además de tortas, tacos, dulces y pastelillos.

Un buen refrigerio

Recomendaciones de la SEP para preparar refrigerios escolares.

  • Identificar las verduras y frutas de temporada en el calendario.
  • Organizar el menú de la semana tomando en cuenta el Plato del Bien Comer.
  • Combinar los alimentos de manera correcta para satisfacer el apetito de tus hijos.
  • Revisar la guía de alimentos autorizados en la página del INSP en la sección alimentos.
Bebederos en escuelas.

De acuerdo con el estudio del Centro de Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública, sólo en 42% de las escuelas primarias existen bebederos; en las secundarias la cifra baja a 37%.

En cuanto a garrafones de agua en el salón de clases, 32% de las primarias lo tiene y 9% de las secundarias.

Sana nutrición causa una “guerra de las pizzas”

La resistencia de los padres de familia a mantener hábitos alimenticios saludables entre sus hijos ha sido causa de enfrentamientos con autoridades de escuelas.

La directora de la primaria del DF Margarita Maza de Juárez, Lilian Granados, tuvo que enfrentar a los papás para impedir que el Día del Niño de 2013 festejaran a los alumnos con pizza.

Ante la negativa de aceptar que les llevaran ese alimento, la directora recibió manifestaciones de molestia por parte de algunos papás que insistieron en que en vez de comidas preparadas sin mucha grasa pudieran llevarles pizza.

La directora se negó, diciéndoles que debía ser congruente con lo que se ha fomentado en la escuela y con lo que dictan los lineamientos para el expendio de alimentos y bebidas en las escuelas.

El reclamo de algunos papás fue inmediato, porque no entendían  que para esa celebración se les negara darles como regalo esa famosa preparación de origen italiano y que tanto gusta a los niños.

“El Día del Niño del año pasado muchos papás se enfadaron porque pensaron que soy inflexible por no haber permitido para ese festejo que comieran pizza”, recordó la directora al agregar que la señalaron de autoritaria y poco flexible con sus alumnos.

Sin embargo, la maestra Lilian se mantuvo firme, y aun contra el reclamo de los papás no permitió que llevaran ese producto, porque, dijo, en la escuela siguen los lineamientos y es indispensable educar a los niños en hábitos alimenticios sanos.

Pero “sí tuvimos un choque con los papás, porque piensan que en ese día el niño puede comer lo que él quiera en cantidades desbordantes y yo tengo que ser congruente con los lineamientos y mantener los hábitos”, relató.

Aunque ese incidente no pasó a mayores, la directora recuerda que sí fueron momentos difíciles, porque más allá de tratar de educar a los niños en nutrición, también es necesario batallar con los papás, debido a que es un problema cultural muy arraigado en la sociedad.

— Lilian Hernández

 

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