Operan en Isla Mujeres traficantes de cubanos

Los pobladores identifican a dos beisbolistas que llegaron hace tiempo y estaban a la espera del pago de rescate

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19/04/2014 04:32 Redacción
El reportaje de la publicación estadunidense no ha revelado si Yasiel Puig pagó a sus captores o todavía lo están buscando, ya que existen las dos versiones. Foto: AP/Archivo

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de abril.- Peloteros que radican en Isla Mujeres, Quintana Roo, desde hace más de una década conocieron al hoy famoso beisbolista Yasiel Puig, un joven cubano quien en junio de 2013 debutó en Grandes Ligas tras haber sufrido un presunto secuestro en México en el trayecto hacia Estados Unidos.

En su paso, estuvo unos días en esa isla del Caribe mexicano.

De acuerdo con fuentes entrevistadas, que pidieron el anonimato, este jugador de los Dodgers y también el toletero Leslie Anderson, pasaron una temporada mientras esperaban el pago de un supuesto rescate.

“Aquí en Isla Mujeres sabíamos que Yasiel esperaba que pagaran por él para llevarlo a Estados Unidos, pero, al parecer, las negociaciones no resultaron y estuvo encerrado por lo menos un mes. Dicen que lo amenazaron. El que tuvo otro trato y jugó casi medio año fue Anderson, pero aquí dijo que se llamaba Vincent Lee. Pensamos que se iba a quedar con Los Tigres, pero al final sí se lo llevaron a Estados Unidos”, señaló un poblador.

En Estados Unidos recién se dieron a conocer detalles de la  historia por la que habría pasado Yasiel Puig, quien salió de Cuba hasta el quinto intento para llegar a las Grandes Ligas.

Los entrevistados, allegados a organizadores de las ligas de beisbol en Cancún e Isla Mujeres, comentaron que una mañana se supo que un comando había rescatado a Puig, que por esa razón una célula del crimen organizado ya lo buscaba en el estado.

“Y lo último que supimos fue por la tele cuando firmó un contrato en Estados Unidos.”

Respecto de la información que se ha desprendido del caso Puig sobre una red de tráfico de cubanos, cuya base sería Isla Mujeres, los locales aseguraron que se dice mucho al respecto, pero que nada se sabe con certeza.

A pesar del interés que la información publicada por ESPN magazine y Los Angeles magazine ha generado, ni las autoridades del estado ni las del Ayuntamiento se han pronunciado al respecto.

Las revelaciones en torno a la travesía de Yasiel Puig han puesto sobre la mesa la posibilidad de que Isla Mujeres se haya convertido en una discreta base de operación de grupos dedicados al tráfico de indocumentados.

Ello se ha respaldado con casos como el de Puig y otros como el de Yandris León, presunto integrante de la mafia cubano-americana asesinado en Cancún, quien era buscado por el FBI y la Policía Federal, pues se le relacionaba con una red de tráfico de cubanos que llegaban a Estados Unidos previa estancia en Quintana Roo, específicamente en Cancún e Isla Mujeres.

Yandris León habría sido el supuesto principal acosador de Puig con la intención de obtener dinero a cambio de su seguridad, incluso una vez que había llegado a EU.

El secuestro de una estrella

Yasiel Puig fue retenido por un grupo de contrabandistas vinculados con Los Zetas, y quienes amenazaron con amputarle un dedo si sus contactos en Estados Unidos no pagaban un rescate.

Tras escapar de Cuba, el beisbolista permaneció en un motel de Isla Mujeres por más de un mes vigilado por los hombres que lo habían liberado de la isla en una lancha y que prometieron trasladarlo a México. Una vez en el país exigieron un rescate de alrededor de 250 mil dólares.

La historia del escape de Puig corrió a cargo del periodista estadunidense Jesse Katz en un reportaje para ESPN magazine y Los Angeles magazine que será publicado en  mayo, aunque ya fueron publicados algunos detalles del trayecto de Puig desde Cuba a EU.

A través de entrevistas y documentos, Katz dio cuenta de las intrincadas conexiones y acuerdos que llevaron al cubano del equipo de la provincia de Cienfuegos a las Grandes Ligas.

Uno de los testigos de ese viaje que habló con Katz fue Yunior Despaigne, un boxeador cubano que sirvió de conexión entre Puig y Raúl Pacheco, un reparador de equipo para aire acondicionado que prometió sacar de la isla a los dos cubanos con la condición de recibir 20% de las futuras ganancias del prometedor deportista.

En este punto la historia se complica aún más. Despaigne cuenta a Katz que en 2011 él no estaba confiado en acercarse a Puig para proponerle la huida puesto que éste fue señalado como informante del Estado, de hecho una demanda interpuesta por Miguel Ángel Corbacho Daudinot acusó al beisbolista estrella de ser responsable, junto con guardias cubanos, de someterlo a una serie de torturas luego de que Puig y su madre lo delataron cuando intentó persuadirlo de desertar al régimen.

Sin embargo, Despaigne explicó a Katz que el beisbolista cedió porque, aunque se decía fiel al régimen castrista, también deseaba huir de Cuba: “Le dije: ‘yo sé que tú estás con la seguridad del Estado y has mandado a mucha gente a la cárcel’. Puig aceptó con la cabeza y dijo ‘Sí, ¿y qué?’ Si me delatas, yo te delato”, recordó el boxeador en una declaración bajo juramento que rescató el reportero estadunidense.

Más tarde, Despaigne le proporcionó a Yasiel Puig cerca de 30 mil dólares que el mismo Pacheco envió y después de cinco intentos se embarcaron hacia México, dirigidos por Yandris León, mejor conocido como Leo, quien ya tenía antecedentes previos de extorsión a familias de migrantes; Tomás Vélez Valdivia, apodado Tomasito y su hermano Ricardo El Joven, quien fue secuestrado por Los Zetas después de vulnerar los límites del grupo delictivo.

Para rescatar a Puig de los contrabandistas, quienes estaban ansiosos por recibir una buena parte de las ganancias que aún no percibía el beisbolista, Pacheco decidió buscar ayuda con varios financieros de Miami y contratar a un equipo que rescató del cautiverio a Puig y sus acompañantes, relata en su reportaje Katz.

Inmediatamente después de su liberación Puig viajó a la Ciudad de México en donde se reunió con un grupo de promotores que lo trasladaron hasta Estados Unidos y le hicieron firmar un contrato por siete años y 42 millones de dólares con los Dodgers de Los Ángeles.

El reportaje de Katz asegura que Puig pagó a Pacheco y sus colaboradores 1.3 millones de dólares, mientras que Despaigne refiere que uno de los cómplices del secuestro amenazó con matarlo, puesto que Puig no saldó su deuda con sus plagiarios quienes “no han dejado de exigir dinero”.

En tanto, “el cuerpo de Leo fue hallado con 13 orificios de bala a un costado de la carretera”, advierte el reportaje de Katz.

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