Advierten de violencia entre narcos; capturas no afectan a cárteles, aseguran expertos

Los Canelos y el cártel del Poniente que operan en el norte del país son un foco de riesgo

COMPARTIR 
19/04/2014 06:21  David Vicenteño

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de abril.- Las capturas y muertes de los capos de la droga no afectan las operaciones de los cárteles, pero existe el riesgo del aumento de la violencia entre las bandas criminales, advirtieron expertos en la materia.

Para Víctor Manuel Sánchez Valdés, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), la captura de Joaquín El Chapo Guzmán traerá violencia entre los subgrupos que trabajan para la estructura del cártel del Pacífico.

“Es previsible que los enfrentamientos entre Los Canelos y el cártel del Poniente —que operan en Durango y Coahuila— aumenten de forma considerable”, expuso como ejemplo el investigador, autor del análisis Las redes criminales y las políticas de seguridad, publicado en el Wilson Center Mexico Institute.

Martín Barrón Cruz, experto del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), consideró que “el gran pendiente” sigue siendo el desmantelamiento de la estructura financiera de los cárteles.

El investigador explicó que, por ejemplo, en el caso de Los Caballeros Templarios, las recientes muertes de sus líderes sólo le dan todo el control a Servando Gómez Martínez La Tuta para que éste encabece la organización criminal.

 

Cárteles viven,  aun sin cabezas

Pese a las capturas o muerte de líderes de grupos del crimen organizado dedicados al narcotráfico realizados por el gobierno federal en la actual administración, la actividad de éstos no se ha visto afectada, afirmó el criminólogo Martín Barrón Cruz.

“En lugar de combatir eficazmente al grupo y desestructurarlo, lo que provocaste fue una escisión en las organizaciones, por los casos como La Familia Michoacana con Los Caballeros Templarios, el cártel del Golfo con Los Zetas.

“Este es parte del problema: no necesariamente porque detengas o prives de la vida a uno de sus personajes en sí, el cártel acaba, no. Ahí está (Ismael) El Mayo Zambada, está Juan José Esparragoza, están los propios hijos de Joaquín Guzmán, también tenemos que ver que el cártel de los hermanos Arellano Félix, de Juárez y el de Sinaloa en realidad son familia, familia cercana o familia extensa”, explicó Barrón Moreno.

El investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Ina-
cipe) indicó que el gran pendiente sigue siendo el desmantelamiento de la estructura financiera de esos grupos.

El gobierno federal cuenta actualmente con la estructura de una Unidad de Inteligencia Financiera, tanto en la Procuraduría General de la República (PGR) como en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), además de que puede solicitar que se aplique la figura de Extinción de Dominio a los bienes asegurados al crimen organizado, además de un marco legal adecuado para su aplicación.

Barrón Cruz indicó que este trabajo pendiente le permitirá conocer a la sociedad la estructura de socios financieros del crimen organizado para el lavado de dinero, producto de su actividad.

“Ese es el gran reto, cómo desestructurar la parte financiera de las organizaciones delictivas, y ahí es en donde está el mayor reto para las autoridades, recordemos que ya hay una Ley Antilavado de Dinero, todo lo que costó de trabajo el poder sacarla y ahora sólo falta ponerla en práctica.

“A final de cuentas lo que vamos a encontrar es que puede haber múltiples formas de lavado de dinero y que aparezcan negocios, nos llevaríamos quizá sorpresas”, comentó el criminólogo del Inacipe.

La Tuta seguirá operando

Barrón Cruz explicó que la muerte de Nazario Moreno González El Chayo y de Enrique El Kike Plancarte, ocurridas el 9 y 31 de marzo del presente año, respectivamente, dan todo el control de Los Caballeros Templarios a Servando Gómez Martínez, alias La Tuta.

Comentó que las circunstancias en las que fueron muertos El Chayo y El Kike muestran que pudo haber un rompimiento con La Tuta, o una decisión de retirarse, al no contar con un equipo de pistoleros que les brindaran protección.

“En realidad el que queda al mando en la cuestión operativa va a ser Servando y los otros se replegaron en su actuación a otras actividades; habrá que ver este fenómeno dentro de la misma organización y si no, es que tanto Nazario como Plancarte probablemente ya habrían dejado al grupo, eso se tendrá que analizar.

“Lo que podemos suponer es que estos dos personajes que han sido abatidos en los últimas semanas, habría que ver que están solos y eso llama poderosamente la atención. No hay un cerco, no hay un grupo detrás de protección, ¿por qué razón? Si eres líder de un grupo te encuentras solo, podría ser una estrategia para no llamar la atención, pero también puede ser que se estaban alejando”, explicó Barrón Cruz.

El autor de los libros Guardia Nacional y Policía Preventiva: dos problemas de seguridad en México (2004), y Policía y seguridad en México (2005), comentó que, en contraste, las autoridades no logran ubicar a La Tuta, quien hasta se da la oportunidad de dar entrevistas para justificar sus acciones.

“Servando Gómez se ha dado el lujo de dar entrevistas por doquier a cadenas estadunidenses, los periodistas saben cómo llegar a él y la autoridad no, esa es una pregunta que queda ahí”, comentó.

Autodefensas infiltradas

Barrón Cruz comentó que otro fenómeno que se debe atender es el de los grupos de autodefensa que surgieron en diversas entidades, pero que particularmente en Michoacán pusieron en evidencia la falta de control del Estado.

Indicó que lo grave del fenómeno es que la población crea que puede aplicar justicia por propia mano y que estos grupos sean infiltrados o financiados por el crimen organizado.

“Desde la teoría criminológica decimos que la prevención comunitaria corre un gran riesgo: que la población haga justicia por su propia mano, cuando los gobernantes le ceden parte de brindarse su propia seguridad a la comunidad el riesgo es que éstos hagan justicia, eso nunca se tocó en los grupos de autodefensa.

“En Michoacán se empiezan a generar los grupos de autodefensa para combatir supuestamente a la delincuencia organizada, primero a La Familia Michoacana y después a Los Caballeros Templarios, pero todo lo que ha salido es que también fueron infiltrados por ambos grupos o por otros, entonces en lugar de cumplir la función de proteger a la comunidad empiezan a generar problemas”, dijo el investigador.

Caro Quintero,
un enigma

Sobre la liberación de Rafael Caro Quintero, quien fue puesto en libertad por un juez federal el 9 de agosto del año pasado, luego de permanecer 28 años en prisión, acusado de delitos contra la salud, portación de armas y por la muerte del agente antidrogas de Estados Unidos, Enrique Camarena Salazar, Barrón Cruz indicó que falta tiempo para saber si retomará su actividad o se retirará.

“Pierdes cierto liderazgo, el liderazgo hay que ejercerlo, y lo ejerces día a día. Recordemos las lecciones de la mafia ítalo-americana, mientras no hables te van a seguir manteniendo, mientras no delates o digas, y no sólo eso, no te van a agredir, no te van a privar de la vida.

“Se van dando ciertas alianzas y no necesariamente es que vaya a regresar a tomar el mando, o lo que tenía, puede ser que se le dé un lugar o puede ser que él mismo diga ‘ya no me interesa’, han pasado 28 años que dejaste de estar en activo”, comentó el investigador.

Barrón Cruz indicó que actualmente la única estrategia efectiva del gobierno federal ha sido la de reducir la sensación de violencia y no presentar a detenidos, para no afectar el debido proceso.

“Está privando la idea de que todo lo que están haciendo es con inteligencia, por lo menos lo que se ha visto en el último año es alejarse del discurso de la administración pasada, de no confrontación, decir vamos ganando, las acciones han sido más cuidadas y no vemos tantos enfrentamientos en las calles de diversas ciudades del país.

“En el nuevo sistema penal debes cuidar cómo presentas a la persona. Esto forma parte de un cambio en la estrategia, porque eso se puede revertir a la autoridad, porque se puede alegar que hubo violaciones al debido proceso, por eso se está cuidando esta parte de las presentaciones”, dijo el investigador del Inacipe.

Afirmó que tampoco se han atendido las condiciones de carencia social que han llevado a los jóvenes a ver en el narcotráfico una opción de subsistir, por lo que el problema del crimen organizado seguirá en las próximas generaciones.

“El surgimiento de personajes como El Chapo u otros líderes del crimen organizado, no depende de una cuestión de personalidad, hay un medio social bastante deteriorado, en un momento determinado que permite el surgimiento de estos grupos.

“Bajo esta lógica, la expectación del sentido de vida se ha perdido, ahora los chicos dicen que ‘prefieren vivir cinco años a cuerpo de rey y no como mi padre’, estamos viviendo un momento de inmediatez material, por lo que los jóvenes se han acercado a la delincuencia organizada”, explicó Barrón Cruz.

 

Los que faltan

Los capos de los cárteles de la droga más buscados por las autoridades:

  • Ismael El Mayo Zambada. Está a cargo de cártel del Pacífico.
  • Dámaso López Núñez, El Licenciado. Es considerado el sucesor de Joaquín El Chapo Guzmán .
  • Rafael Caro Quintero. A pesar de que un juez lo liberó, actualmente es considerado prófugo de la justicia.
  • Juan José Esparragoza El Azul. Es uno de los más importantes aliados de El Mayo Zambada, en el cártel del Pacífico.
  • Héctor Beltrán Leyva, El H. A la muerte de su hermano Arturo, asumió el liderazgo de la organización criminal.
  • Servando Gómez Martínez, La Tuta. Es el único de los cuatro líderes de Los Caballeros Templarios que está libre.
  • Omar Treviño Morales, está al frente de Los Zetas

 

Urgen a elaborar diagnóstico criminal

Urge un diagnóstico integral y profundo de la inseguridad en el país para conocer las causas de la violencia y ver la manera de enfrentarla, consideró Juan Miguel Alcántara Soria, extitular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

“Hasta que no se tenga un diagnóstico profundo de las causas de la inseguridad, de la violencia y la corrupción en Michoacán y en el país, vamos a seguir dando golpes de ciego.”

En entrevista con Ricardo Alemán y Gerardo Galarza para Grupo imagen Multimedia, señaló que a partir de reconocer lo que se hizo mal en el pasado, el  presidente Enrique Peña Nieto tiene la oportunidad de construir una estrategia con un diagnóstico “mucho más complejo y más completo de los tres niveles de gobierno en materia de seguridad,  que vaya a las causas del problema.”

Reconoció que el esfuerzo debe ser nacional, a través de la coordinación en los tres órganos de gobierno y exigir la corresponsabilidad a cada una de las partes.

“No hay una estrategia nacional, están queriendo ensayar y probar qué les funciona en Michoacán; ahora ya hicieron algo similar con otra presentación en el Estado de México, pero a la larga, los esfuerzos deben ser sistemáticos para todo el territorio nacional.

“Yo lo que veo es que con afán de diferenciarse del gobierno anterior están tratando de disminuir la gravedad de los problemas y tratando de diferenciarse a como dé lugar de la estrategia pasada, cuando en el fondo van haber puntos de coincidencia.”

Alcántara Soria destacó que durante el gobierno de Felipe Calderón para tratar de contener a la delincuencia organizada en Michoacán se arrancó una estrategia con la participación de las fuerzas federales.

 

Análisis alerta de violencia por captura del Chapo

La captura de Joaquín El Chapo Guzmán traerá violencia entre los subgrupos que trabajan para la estructura del cártel del Pacífico, según un análisis de Víctor Manuel Sánchez Valdés, estudiante de doctorado en Políticas Públicas del Centro de Investigación y Docencia Económicas A.C. (CIDE).

El experto en temas de seguridad pública y crimen organizado publicó el análisis Las Redes criminales y las políticas de seguridad, en el Wilson Center Mexico Institute, en donde advierte de las confrontaciones que puede haber tras la detención del capo.

“Es probable que la reciente captura del líder del cártel del Pacífico, Joaquín El Chapo Guzmán, genere cambios en la estructura de esta red y que en el proceso surjan brotes de violencia al interior de la misma.

“A las autoridades les interesa saber: ¿Qué organizaciones se pueden ver involucradas en estos brotes de violencia? y ¿A qué regiones geográficas puede afectar la violencia?”, cuestiona el investigador.

De acuerdo con su análisis de redes, el cártel del Pacífico tenía para su colaboración, a principios de 2012, a un total de 57 grupos criminales con los que mantenían una alianza o una relación de negocios.

Esta red le permitió establecer a Guzmán una estructura internacional, con operadores identificados en Bolivia, Japón, India, Rusia, Nigeria Filipinas, España, Bélgica, Holanda, Mozambique y Ghana.

“Esta red representa la fotografía de un momento específico que es el primer trimestre de 2012, esto quiere decir que la actual estructura de dicha red puede ser diferente a la presentada en el artículo”, explicó.

El Chapo Guzmán fue capturado por elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México, durante un operativo realizado el pasado 22 de febrero en Mazatlán, Sinaloa.

Luego de su captura, el capo permanece detenido en el Centro Federal de Readaptación Social, número 1, El Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México.

“Es más probable que los brotes de violencia surjan entre aquellas organizaciones que hoy mantienen una relación hostil entre sí, por ejemplo es previsible que los enfrentamientos entre Los Canelos y el cártel del Poniente aumenten de forma considerable.

“Como estas organizaciones operan en Durango y Coahuila, el gobierno mexicano puede adelantarse a los hechos y enviar elementos de seguridad a dicha zona para prevenir los posibles brotes de violencia”, advirtió Sánchez Valdés.

El investigador del CIDE explicó que entre los grupos colaboradores con el cártel del Pacífico, que se encuentran identificados, están Gente Nueva, Los Mexicles o Los Artistas Asesinos “que cumplen con un rol sicarial”.

Otros grupos vinculados con El Chapo son la organización de Los Cifuentes Villa, encargados de los mecanismos de lavado de dinero de la red; o las de El Loco Barrera o Los Charros, que cumplen con una función de conectores entre los productores de la droga y el cártel del Pacífico.

Sánchez Valdés establece la hipótesis de que actualmente los grupos del crimen organizado han dejando de operar a través de estructuras jerárquicas horizontales, para hacerlo por medio de redes.

“Cada vez es más complicado encontrar a grupos criminales que tengan una estructura vertical, que sólo operen en una región o que se dediquen en exclusiva a una actividad criminal.

“Lo que encontramos son estructuras muy complejas, hoy los grupos criminales comparten riesgos, se dividen las tareas y generan esquemas dinámicos de alianzas que se pueden reconfigurar en cualquier momento”, explicó el autor del texto Las Redes criminales y las políticas de seguridad.

En contraste, dijo, los gobiernos han modificado en muy poco las estrategias para combatir a estos grupos, dedicándose a operaciones locales y muy raras veces transnacionales.

“También se asume que la captura de los grandes capos habrá de traducirse en la desaparición de las organizaciones criminales que éstos encabezaban, cuando la evidencia empírica y la propia arquitectura de las organizaciones criminales nos indica que es más redituable buscar la desarticulación de las redes criminales a partir del arresto simultáneo de varios de sus miembros”, expuso el investigador.

 

Relacionadas

Comentarios