Prevén litigio por fallas en el nuevo edificio del Senado

La Cámara analiza la posibilidad de llevar a juicio a la empresa Gami por defectos en la construcción de la sede legislativa; legisladores contratan a dos despachos de abogados

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11/03/2014 05:54 Leticia Robles de la Rosa

CIUDAD DE MÉXICO, 11 de marzo.- Después de 18 meses de un inconcluso proceso de entrega-recepción, por la prevalencia de al menos 400 irregularidades por parte de la empresa constructora Gami, el Senado decidió contratar dos despachos de abogados para emprender un pleito legal por la edificación de su nueva sede en Insurgentes y Reforma, informó su presidente, Raúl Cervantes Andrade.

En entrevista, el líder de los senadores precisó que en breve el Senado dará los detalles del pleito legal que prepara con Gami y mantendrá un sitio virtual público para informar a toda la población del proceso judicial, aunque anticipó que existe un trabajo constante para ver si es posible lograr un acuerdo antes de llegar a los juzgados.

Los conflictos entre los senadores y la empresa Gami se agudizaron desde 2012, cuando la empresa mantuvo el cobro constante de servicios al Senado, a pesar de que no se ponía remedio a las irregularidades que se registraron de manera constante.

Fue Emilio Gamboa, entonces presidente de la Junta de Coordinación Política, quien ordenó que se suspendiera el pago a la empresa constructora por 250 millones de pesos durante 2012, al detectar la prevalencia de las irregularidades, que van desde la inundación del patio principal, que obliga a los trabajadores de limpieza a barrer constantemente durante la época de lluvias para que no se inunde el edificio; el estallido de las puertas de vidrio de las oficinas de los senadores; la constante falla de los elevadores, que son pequeños y lentos, así como el acelerado deterioro del material del mobiliario, entre otros.

Los senadores y la empresa constructora no han podido ponerse de acuerdo, porque Gami exige que Banobras, fiduciario de la construcción del edificio, pero cuyo dinero debe solicitarlo al Senado, le liquide 600 millones de pesos, mientras que los senadores insisten en que el adeudo a la compañía es de 280 millones de pesos.

“Se va a ir dando el análisis jurídico; había como cuatrocientos y pico de incumplimientos, todos de índole de diferente naturaleza, y por eso se está haciendo un análisis serio; se escogieron dos despachos, uno con experiencia en el tema de contratación y obra pública, y otro en el litigio en materia mercantil y bancaria, ya que hay un fideicomiso y el fideicomiso, el Comité Técnico, es el que tomó todas las decisiones sobre esta sede”, explicó ayer Raúl Cervantes.

Gami ganó la licitación para la construcción del nuevo edificio del Senado en diciembre de 2007, con el compromiso de entregar la obra a más tardar en agosto de 2010; sin embargo, la empresa nunca cumplió con los tiempos ni con los costos de la construcción, que ya suma cuatro mil millones de pesos.

Ante la falta de cumplimiento, los senadores de la LXI Legislatura solicitaron a las autoridades aplicar la multa correspondiente a la empresa, lo cual ocurrió en 2011; fue en ese año que los senadores decidieron ocupar el edificio, a pesar de no estar terminado, lo cual concretaron en abril de 2011, y desde ese momento la constructora debía acelerar el proceso para la entrega recepción, lo cual no ha concluido.

Ahora, la empresa Gami argumenta que fue la precipitación de los senadores de ocupar el edificio sin que estuviera concluido, lo que impidió el cumplimiento del proceso de construcción y el funcionamiento correcto.

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