Desaparecen dos lenguas indígenas en Chihuahua; en riesgo, dos etnias

Ya no hay descendientes de la etnia La Pima y la Huarojío; hay peligro por otras dos debido al desplazamiento que sufren por el crecimiento económico y turístico

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20/02/2014 10:22 Carlos Coria Rivas/Corresponsal

CHIHUAHUA, 20 de febrero.- Además de la inminente desaparición de dos lenguas indígenas de Chihuahua, la Pima y la Huarojío, existe el riesgo que se pierdan territorios y derechos básicos de las otras dos etnias, la Pima y la Tarahumara, por el creciente desarrollo turístico y económico en dicha región.

Principalmente las comunidades tarahumaras, como Bakajípare, han denunciado desde años atrás, que los hoteles instalados en la Barranca del Cobre, han contaminado con aguas negras sus manantiales y ríos, ocasionando enfermedades dermatológicas en ellos.

En cuanto a las lenguas en peligro de desaparecer, explicaron que ya no hay descendientes de estas etnias que hablen su lengua natural, pero también hay peligro en las otras dos, por el desplazamiento que sufren ante el crecimiento económico y turístico que invade sus territorios ancestrales.

Por ejemplo, habitantes rarámuris de la comunidad de Bosques de San Elías, en Repechike, reclaman que no hubo consulta, ni consentimiento, previo, libre e informado para la construcción del aeropuerto de Creel y el gaseoducto el Encino-Topolobampo.

La comunidad se encuentra ubicada a 40 minutos de Creel, en el municipio de Bocoyna, donde habitan 66 familias y más de 285 personas.

El aeropuerto de Creel bloqueó su paso a escuelas, albergues y otras comunidades, además que las obras destruyeron el principal manantial del cual se abastecían de agua.

Las obras del aeropuerto nos taparon el camino real y las veredas que hemos usado desde siempre para llegar de las rancherías a Creel, San Ignacio y Bocoyna, pues todos los caminos fueron clausurados por una malla ciclónica, impidiendo el paso de niños y adolescentes que se trasladan a pie al albergue de San Ignacio y a la escuela en Creel, el transporte familiar de material o mercancía y el traslado de enfermos. La clausura de los caminos nos obliga ahora a caminar hasta cuatro horas más de lo que habitualmente hacíamos”, explicó Luis, uno de sus habitantes tarahumara.

Con la Construcción del Aeropuerto, no hemos visto a la fecha, beneficio alguno para nosotros pues ni siquiera para los trabajos nos contrataron, porque traen trabajadores de afuera. Lo mismo está sucediendo con la Construcción del Gaseoducto que ya están planeando pasarlo por nuestras tierras y en ningún momento nos ha sido consultado.

Desde este jueves y hasta el viernes, algunas de estas comunidades se manifestarán contra estas situaciones, aprovechando que en el poblado de Creel, municipio tarahumara de Bocoyna, se desarrolla un congreso internacional por la celebración del Día Mundial de la Lengua Materna.

Fg

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