Devuelven 25 huertas arrebatadas a Templarios

Fueron devueltas a sus dueños originales 25 huertas aguacateras de Tancítaro, que les habían sido arrebatadas por el crimen organizado

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17/01/2014 05:23 JC Vargas y Miguel García Tinoco/ Enviado y corresponsal

TANCÍTARO, 17 de enero.— Integrantes del grupo de autodefensa devolvieron a campesinos 265 hectáreas de huertos aguacateros, tierras que les habían sido arrebatadas por Los Caballeros Templarios.

Sobrevivientes de 25 familias regresaron ayer a este poblado de la Tierra Caliente michoacana para recuperarlos.

En el rumbo cada hectárea está valuada en un millón de pesos.

Algunos, incluso, perdieron su tierra desde que La Familia Michoacana imponía su ley.

Extorsión, secuestro, levantamientos y despojos tenían aterrorizados a los pobladores de Tancítaro hasta hace unos meses. El pueblo pudo festejar con música de viento la permanencia de los autodefensas, los que hace un par de meses se enfrentaron con los Templarios y —entre sangre y muerte— recuperaron las propiedades.

Ahí, en la plaza principal, se fueron entregando simbólicamente cada una de las huertas: “El Aguacate”, “Joya del Capulín”, “El Madroño”, “Las Primicias”, “El Fresnito”, “La Cuchilla” y “Las Tuzitas” (sic), entre otras.

Tancítaro, uno de los 11 municipios con presencia de civiles armados, se encuentra a 20 kilómetros de Jalisco.

Ahí impusieron su ley La Familia Michoacana, Los Zetas y recientemente Los Caballeros Templarios. Ayer, la alegría llegó a hombres y mujeres que perdieron a muchos seres queridos a manos del crimen.

Dicen que lo material es secundario, pero bien vale la pena regresar a Tancítaro a recuperar terrenos que habían pertenecido incluso a los bisabuelos.

La reunión la encabezaron Estanislao Beltrán, Papá Pitufo, coordinador de los Grupos de Autodefensa en Michoacán, así como El Comandante Cinco y Jesús Bucio, líder de los comunitarios de la región y también víctima de los Templarios.

Dice don Chuy que “los Templarios perdieron 27 elementos en aquella emboscada en Pareo y terminaron huyendo.

Nosotros recuperamos hace dos meses las propiedades y las estamos cuidando con comunitarios armados. Tenemos barricadas y protegemos el lugar de día y noche”.

Explica el líder de la zona que “comenzamos a llamar a los sobrevivientes de las familias violentadas para que vinieran a recuperar sus terrenos.

Papá Pitufo indicó que de manera paulatina dejarán las armas, pero se mantendrán constituidos como Concejo del Grupo de Autodefensas “y en el momento que veamos que salga alguien y ande por ahí, vamos a unirnos y a echarles montón, y los vamos a entregar con la justicia; nosotros ahorita sabemos estamos cometiendo un error, pero es un error necesario. No lo estamos haciendo por gusto, lo estamos haciendo por necesidad.

“Queremos nuestra libertad, que quede claro ante el gobierno, y que observen la diferencia que existe en los municipios donde tenemos presencia, que se observe la tranquilidad de Tancítaro”.

Jesús Vázquez, síndico de Tancítaro, reconoció que lamentablemente el despojo de tierras a campesinos ha cobrado la vida de varias personas, “se recupera tal vez lo material, pero a sus seres queridos cuándo; es lamentable y penoso que nuestro pueblo tenga que tomar las armas para defenderse, pero no nos queda de otra”.

El funcionario municipal dijo que con el ingreso de autodefensas el 16 de noviembre no ha tenido ningún problema con ellos.

Muerte y despojo

Aquellos que regresan a Tancítaro son bienvenidos por sus vecinos. Algunos se animan a contar aquellas pesadillas: “A mí me secuestraron un hijo y me pidieron 16 millones de pesos por el rescate.

Tuve que vender mi huerto en 11 millones y entregárselos a los Templarios para que me lo regresaran vivo”, comenta el mismo Jesús Bucio.

Otro hombre recuerda que “un día llegaron los Templarios al huerto y mataron a mis 20 trabajadores. Me dijeron que ahora ellos eran dueños y tenía que largarme”. Mientras que un hombre de edad avanzada recuerda que primero le secuestraron a un chamaco de 10 años y más tarde fueron por él y su esposa. “Terminé entregándoles mis propiedades”.

Todos quieren recordar a sus difuntos y agradecer a los comunitarios que se hayan atrevido a tomar las armas para defender una causa perdida.

Reconocen que en apoyo al movimiento civil muchos dan hasta 80% de sus cosechas para el mantenimiento y un mejor armamento comunitario.

En Cuáramo

Estanislao Beltrán, El Comandante Cinco y Jesús Bucio hicieron un recorrido con los medios por la huerta Cuáramo, que vuelve a ser de la familia Ceballos.

Tiene una extensión de 50 hectáreas y se estima que en la temporada que estuvo en manos de los Templarios produjo un aproximado de mil toneladas de aguacate.

“Hace año y medio tuve que huir antes de que me desaparecieran, como lo hicieron con mi padre, mis hermanos y mis tíos. Primero nos quitaron las propiedades y citaron a mis dos hermanos según para regresarles la huerta. No volvieron.

Después llamaron a mi padre, y también desapareció. Y siguieron mis tíos. Luego me llamaron, pero me fui sin dejar rastro.”

A Antonio, la inseguridad también lo afectó. “Me levantaron y amarraron toda la noche… son personas muy malas.

Gracias a los autodefensas vamos a poder trabajar”.

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