Crimen cuesta a mexicanos $4.4 billones; impacto de la violencia en la economía

Según el Instituto para la Economía y la Paz, representan 37 mil pesos per cápita anuales

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29/12/2013 06:33 Carlos Quiroz

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de diciembre.- Un estudio del Instituto para la Economía y la Paz (IEP), organismo internacional especialista en seguridad y economía, reporta que el impacto de la violencia en la economía del país equivale a cuatro billones 392 mil millones de pesos cada año. Es decir, 37 mil pesos anuales por cada mexicano.

Esta cifra es similar a los 4.4 billones de pesos aprobados para el Presupuesto de Egresos de la Federación 2014.

Según el Índice de Paz México 2013 (IPM), elaborado por el IEP, el impacto de la violencia en la economía está sujeto a más de 60 indicadores, entre los que destacan pobreza, gastos en seguridad privada, pólizas, corrupción, inversión en tecnología y caída en la actividad comercial debido a un mal entorno social, entre otros.

“En 2013 (a México) se le clasifica como el segundo país más violento de América Latina”, indica el estudio.

Cifran costo de violencia en 4.4 billones de pesos

El gasto para frenar al crimen es similar a duplicar lo destinado a salud y educación.

El impacto económico de la contención de la violencia equivale a más de 37 mil pesos por cada ciudadano mexicano o bien duplicar los montos gubernamentales proporcionados para salud y educación.

El costo de la violencia en el país equivale a cuatro billones 392 mil millones de pesos cada año, es decir, 27.7 por ciento  del Producto Interno Bruto (PIB) del país, revela el Índice de Paz México 2013 (IPM), elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP).

La cifra es similar a los 4.4 billones de pesos aprobados por el Congreso de la Unión para el Presupuesto de Egresos de la Federación 2014.

Si el gasto de contención de la violencia se mantuviera en los niveles de 2003, México erogaría 682 mil 300 millones de pesos  por año, lo cual bastaría para pagar la  modernización de la infraestructura de transporte público del país o pagar una sexta parte de la deuda pública.

Según el IPM, el costo de la violencia en el país está sujeto a más de 60 indicadores, entre los que destacan pobreza, gastos en seguridad privada, pólizas, corrupción, inversión en tecnología, caída en la actividad económica debido a un mal entorno social, ineficacia gubernamental y del Sistema Judicial, pobre estado de Derecho, entre otros.

El costo directo de la violencia es de aproximadamente 600 mil millones de pesos mientras el indirecto es de 1.9 billones de pesos, como consecuencia de la pérdida en productividad, destrucción y sufrimiento debido a la violencia, según el informe.

Aún así, señala que la paz en México ha mejorado 7.4 por ciento en los últimos dos años y se destaca que el país tiene el mayor potencial de cualquier país del mundo a superar sus actuales niveles de violencia y construir una sociedad más pacífica.

“Si se comparan las medidas positivas de paz en México con sus niveles reales de violencia, el país posee un potencial más alto para mejorar la paz que cualquier otro país del mundo.”

Cuatro medidas de la gobernabilidad, que incluyen el control de la corrupción, el estado de Derecho, la estabilidad política, la voz y la rendición de cuentas, se han deteriorado en los últimos 12 años, en tanto que en el mismo periodo mejoraron otras medidas, como la calidad regulatoria y la eficiencia gubernamental”, destaca el documento.

“Desde 2008, México ha descendido 45 posiciones en el Índice de Paz Global y en 2013 se le clasifica como el segundo país más violento de América Latina.

Esto se debe por completo al deterioro en sus niveles internos de paz, ya que los indicadores externos de paz mejoraron durante el mismo periodo”, demuestra el informe; debido a ello, los estados más pacíficos han experimentado un crecimiento anual del PIB de más del doble de los estados menos pacíficos.

Campeche, Querétaro, Hidalgo, Yucatán, Baja California Sur, Veracruz, Chiapas y Oaxaca encabezan la lista de las entidades más pacíficas, mientras que las menos son Chihuahua, Sinaloa, Guerrero y Morelos en el último lugar de los 32 estados.

“El estado más pacífico es Campeche, cuyo nivel de paz es comparable, aproximadamente, con el de los estados de Mississippi, Nuevo México y Delaware. en Estados Unidos.

La región del este es la más pacífica, en tanto que la del norte es la más violenta”.

El IPM se basa en el trabajo realizado para el Índice de Paz Global, la principal medida de paz mundial generada por el IEP todos los años desde 2007. El IPM es el tercero de una serie de índices de paz nacionales, después del índice  de Paz de Estados Unidos y el índice de Paz de Reino Unido.

Definiendo la paz como “la ausencia de violencia o miedo a la violencia”, señala el documento.

También se revela que la ineficacia del sistema de justicia registró un deterioro significativo, en algunos estados, ya que hasta 95 por ciento de los homicidios quedan impunes.

“El indicador de eficiencia del sistema judicial, que mide la proporción anual de condenas por homicidio, ha seguido deteriorándose pese a la reducción gradual de los niveles de delincuencia organizada y delitos con violencia”.

Uno de los mayores retos que enfrenta México es la corrupción, con nueve de cada diez personas que perciben que la policía y otros funcionarios del gobierno son corruptos.

En los últimos diez años, México experimentó un marcado aumento en la violencia directa como resultado de la guerra contra el narcotráfico. Un factor clave fue el aumento de 37 por ciento en la tasa de homicidios desde 2007.

Disparejo

No todos los tipos de violencia aumentaron al mismo ritmo.   Por ejemplo, desde 2003 la tasa de delincuencia organizada  aumentó 73 por ciento y la tasa de homicidios, 17 por ciento, en tanto que los  delitos con violencia sólo se incrementaron 7 por ciento.

En contra de la tendencia nacional, algunos estados  mexicanos mejoraron su grado de paz durante la última  década. Oaxaca mejoró su calificación 22 por ciento y Chiapas, 14 por ciento. Estos estados son relativamente pacíficos en comparación con otras regiones de América Latina y América del Norte.

El número de armas de fuego que están siendo introducidas de contrabando a México se ha triplicado en la última década. En consecuencia crímenes con armas se han incrementado en 117 por ciento.

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