Vecino que tuvo contacto con material radiactivo es hospitalizado

Por temor, Francisco Sánchez no dijo los primeros días que cargó el núcleo que contiene el material radiactivo, el cual trató de esconder para utilizarlo como cuña

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10/12/2013 16:42 María de los Ángeles Velasco/Corresponsal

ESTADO DE MÉXICO, 10 de diciembre.-Francisco Sánchez, de 41 años, al igual que 150 campesinos de la colonia Juárez en Hueypoxtla, fue al ejido a trabajar y nunca se imaginó que tendría contacto con el cobalto 60 que fue robado en Tizayuca, Hidalgo y abandonado en su ejido.

Por temor, no dijo los primeros días que cargó el núcleo que contiene el material radiactivo, el cual trató de esconder para utilizarlo como cuña y ahora tiene problemas de salud, por lo que fue  llevado a un hospital de especialidades en el Distrito Federal.

Ollita, su esposa, recuerda que el pasado martes Francisco de oficio albañil salió a trabajar y cuando regresó lo vio diferente cansado y él sólo le dijo que se sentía mal y que tenía náuseas.

Al siguiente día, todo el pueblo sabía que en el lugar se había encontrado el contenedor robado con cobalto 60, por lo que fue llevada al hospital para su revisión la Familia Moya, quienes fueron arrestados.

Ante el hecho, Francisco no dijo nada por temor, pese a que presenta dos manchas como quemaduras en el hombro y pierna.

Fueron los ruegos de su mamá los que hicieron que fuera a ver a un médico local, quien le dijo que no tenía problemas graves y que el malestar se había presentado porque había cargado algo.

Él cuando llegó me dijo que se sentía mal, nunca me dijo que había levantado ese fierro (…) Nada más nos asustamos porque al otro día amaneció bien mal y vimos en la televisión y dijo que había levantado un fierro y yo no sabía que contenía entonces fue a ver al presidente que fuera al doctor”, recordó

Olllta recuerda que Francisco todos los días busca en que emplearse, pues trabaja como albañil y es el único sustento de su familia conformada por un bebé de cinco meses y un niño de cinco años, pero después de tener contacto con el cobalto, cambió.

Él cuando no tiene trabajo anda haciendo esto, anda haciendo lo otro, se durmió, dice que se sentía mal, ya después dijo que no, que siempre iba a ir al doctor porque si se sentía mal”, explicó.

“Como estaban diciendo que es muy peligroso, después ya me tranquilicé porque el doctor le dijo que no era nada lo que tenía", apuntó

Fue entonces que empezó el infierno para la familia Sánchez, pues nunca se imaginaron qué era lo que había encontrado en el ejido y que había tratado de esconder para utilizarlo como cuña.

Ahora tienen miedo por la vida de Francisco, pues ayer lo revisaron médicos especialistas que llegaron al pueblo este lunes y se lo llevaron a un hospital de especialidades.

Además ahora Ollita, como los siete integrantes de la familia Moya que arrastraron el contenedor para venderlo como cascajo, no pueden salir tranquilamente a la calle, pues la gente del pueblo los culpa de lo que pasó.

Pues yo de por si casi no salgo, sólo para llevar al niño al kínder, pero dijeron que no habría clases. Hace un ratito que fue al kínder. Estaban hablando pero no les hago caso, estaba hablando de mi esposo que dice que si pasa algo como que lo culpan a él", agregó.

Sandra Moya, hija del señor que arrastró el contenedor a su vivienda en la calle 5 de Febrero, señaló que casi no salen a la calle, pues los vecinos los agreden a responsabilizarlos de que el material radioactivo se encuentre en su pueblo.

Ahora sólo esperan que se lleven el núcleo con el cobalto 60 para la tranquilidad vuelva al municipio de Hueypoxtla.

jgl

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