El cardenal Rivera corona a Cristo Rey
En la ceremonia, el prelado aseveró que sin justicia no existe la paz, pero que la venganza no es la respuesta, pues sólo fomenta más violencia
CIUDAD DE MÉXICO, 24 de noviembre.- A 100 años de la primera consagración del pueblo de México a Cristo Rey, el cardenal Norberto Rivera Carrera señaló que la venganza sólo causa mayor violencia y que sin justicia no existe la paz, por lo que más allá de recitar oraciones hay que trabajar sin mentiras y sin hipocresía.
“Cuánto nos conmueve y nos indigna ver la muerte, la prostitución y el maltrato de los pequeños inocentes, y fácilmente somos tentados a proclamar la venganza individual o social pidiendo la pena de muerte, sabiendo que la venganza engendra más violencia en lugar de decidirnos a ser heraldos de la vida humana y de la vida en todas sus expresiones”, aseveró durante un breve mensaje que emitió durante la coronación del monumento a Cristo Rey, el cual fue colocado en el lado izquierdo del Cerro del Tepeyac.
Previo a la coronación de la escultura esculpida en bronce por el maestro Pancho Cárdenas y que mide seis metros de altura presentando a Cristo coronado como rey, Rivera Carrera dijo ante los feligreses que asistieron a dicha ceremonia en el atrio de la Basílica de Guadalupe que al trabajar para que Cristo reine entre los mexicanos hay que evitar las falsedades.
“Lo que sea luchar contra la mentira, la hipocresía y la cultura de la muerte es trabajar por el reinado de Jesús en nuestra sociedad y trabajar por que Cristo reine entre nosotros no es ponerle una corona, no es recitar una oración, es trabajar por estas virtudes que el mismo Cristo proclamó”, enfatizó.
Posteriormente bendijo la escultura a la que se podrá llegar por el “camino de las bienaventuranzas”, lugar pensado para la meditación, la oración y el recogimiento de quien lo visite.
El arzobispo primado de México advirtió que si los ciudadanos siguen fomentando la violencia “no nos asustemos de cosechar tempestades”, y por ello pidió implantar el amor entre las familias para alejar de sus fronteras toda clase de injusticia, violencia y odio, porque sólo así habrá paz.
La celebración para coronar a Cristo Rey estuvo mezclada de festejo, respeto y oración, en la que estuvieron presentes congregaciones, como franciscanos, dominicos y carmelitas, así como el coro La Villa de las Niñas, quienes formaron la valla para la procesión de la corona hacia el monumento que está atrás de la antigua Basílica de Guadalupe.
En medio de júbilo, de cantos y de oraciones, los feligreses conmemoraron la coronación del nuevo Cristo Rey a un siglo de que el Arzobispado Mexicano pidiera al papa Pío X llevar a cabo esa consagración, además de cerrar el Año de la Fe como fue designado este 2013 por el Vaticano.
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