Exclusión: signo de la educación superior

En México sólo tres de cada diez jóvenes en edad de acudir a la universidad tienen la oportunidad de hacerlo; según la SEP, hay 2.93 millones inscritos en alguna de ellas

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Los estados con mayor cobertura de nivel superior en el país son el Distrito Federal, con 51.5 por ciento de jóvenes que en 2010 tenían entre 18 y 24 años que sí asistían a la educación superior; Sinaloa con 43.9 por ciento; Sonora, con 32.8 por ciento; Colima, con 31.5 por ciento y Yucatán, con 19.9.
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CIUDAD DE MÉXICO, 8 de octubre.- El acceso a la educación superior es una realidad muy lejana para la mayoría de las y los jóvenes en nuestro país; de acuerdo con las cifras oficiales, sólo tresde cada diez personas entre los 18 y los 24 años de edad se encuentran matriculados en alguna institución de educación superior, lo cual es una de las más claras muestras de la exclusión y la insuficiencia de oportunidades.

De acuerdo con datos del Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, en México había un total de un millón 948 mil 965 mujeres y hombres entre los 18 y los 24 años de edad; de ellos, un millón 401 mil 20 no tenían la oportunidad de asistir a ninguna institución de educación superior.

Debe destacarse que, en términos de porcentajes, las cifras mostradas equivalen al 71.9 por ciento del total de las y los jóvenes en edad de asistir al sistema educativo en el nivel superior.

A pesar de los avances y de haberse alcanzado prácticamente la paridad en la matriculación en este nivel educativo, para las mujeres el porcentaje de no asistencia a la educación de nivel profesional universitario es de 72.3 por ciento, mientras que para los hombres es de 71.9 por ciento.

En números absolutos esto implica que en 2010 había 715 mil 614 mujeres que no tenían la oportunidad de estudiar en el nivel señalado; mientras que la cifra de sus contrapartes masculinas ascendió a 685 mil 406.

Las cinco entidades con mayor porcentaje de jóvenes de 18 a 24 años sin oportunidad de asistir a la escuela, según los datos del Censo de 2010 son: Guanajuato y Chiapas, con un 79.2 por ciento, respectivamente; Quintana Roo, con 78.5 por ciento; y Michoacán y Guerrero, con 77.1 por ciento cada uno de ellos.

En contraste, las cinco entidades con mayor cobertura en este nivel educativo son las siguientes: Yucatán, con 70.1 por ciento de quienes en 2010 tenían entre 18 y 24 años que no asistían a la educación superior; Colima, con 68.5 por ciento; Sonora, con 67.2 por ciento; Sinaloa con el 66.1 por ciento; y el Distrito Federal, la entidad con mayor cobertura, con 58.5 por ciento de quienes estaban en el grupo de edad señalado y que no están matriculados a la educación superior.

¿En dónde estamos?

De acuerdo con las cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la matrícula en el nivel de educación superior para el ciclo educativo 2011-2012 ascendió a 2.93 millones de estudiantes, cifra que representa 29.4 por ciento del total de quienes en ese ciclo tenían entre 19 y 23 años; es decir, un porcentaje apenas similar al registrado por el Censo  de Población y Vivienda del año 2010, lo cual evidencia el enorme reto que aún falta por superarse en materia de acceso.

Dentro del nivel superior, la categoría de profesional asociado o la de técnico superior universitario concentra 3.9 por ciento del total de la matrícula; la licenciatura concentra 88.9 por ciento, mientras que el nivel del posgrado incorpora apenas al 7.2 por ciento, dato muy bajo si se compara con la media de los países que integran a la OCDE, en la cual hay países como Finlandia o Alemania, en donde el porcentaje es de más del doble, respecto de la cifra nacional.

Debe destacarse, además, que en el nivel superior la Secretaría de Educación Pública tiene contabilizadas cuatro  mil 894 universidades, así como dos mil 882 instituciones de educación superior.

Es importante señalar que del total de las universidades —excluyendo a las instituciones de educación superior—, dos mil 939 son públicas, mientras que mil 955 operan en la modalidad privada.

Estas cifras deben ser vistas a la luz del dato relativo a que en las escuelas e instituciones privadas de educación superior la matrícula escolar para el ciclo 2011-2012 llegó a un millón de alumnos, es decir, prácticamente un tercio del total de las y los jóvenes que reciben servicios educativos en este nivel.

Los retos

Uno de los principales retos que tiene nuestro país en materia de educación superior se encuentra en incrementar la absorción de quienes egresan del bachillerato en las distintas modalidades de educación universitaria; actualmente, de acuerdo con los datos del Plan Nacional de Desarrollo, 2013-2018, de cada 100 egresados del bachillerato, sólo 86 logran inscribirse al nivel superior.

Asimismo, la Asociación Nacional de Instituciones de Educación Superior (ANUIES) ha propuesto como meta alcanzar al menos 48 por ciento de cobertura en el nivel superior, objetivo que debería alcanzarse en el año 2020; este pretendido incremento implica retos enormes de inversión para ampliar tanto la infraestructura instalada, como la capacidad docente para atender con calidad a las y los estudiantes.

Sobre este tema debe decirse que en las últimas dos décadas el crecimiento de la oferta educativa profesional en nuestro país se ha dado fundamentalmente en el sector público, en el cual se concentra 70 por ciento del crecimiento, tanto en planteles como en cobertura efectiva.

De mantenerse esta tendencia, alcanzar la meta de 48 por ciento planteada por la  Asociación Nacional de Instituciones de Educación Superior implicaría, de acuerdo con un artículo firmado en 2012 por Rodolfo Tuirán, incorporar a las oferta pública de educación superior al menos a un millón de jóvenes, así como 500 mil a las instituciones privadas que ofrecen este nivel educativo.

Este crecimiento implicaría, de acuerdo con el actual subsecretario de Educación Media Superior, una inversión anual de aproximadamente siete mil millones de pesos, la cual debería mantenerse de manera sostenida o creciente en los próximos siete años.

Sin profesores suficientes

El reto de incrementar el acceso de las y los jóvenes a la educación superior debe asumirse, además de la perspectiva financiera, desde el reconocimiento de que se necesitará una mayor plantilla de personal docente que cuente con las capacidades y aptitudes necesarias para impartir y promover una educación de calidad.

Desde esta óptica, es importante señalar que, según los datos del Anuario Estadístico de la Educación Superior, elaborado por la ANUIES en 2011, actualmente hay en todo el país tres mil 70 profesores y profesoras de tiempo completo que cuentan con estudios de licenciatura, así como únicamente tres mil 742 con estudios de maestría.

Al respecto, debe mencionarse que en diez entidades se concentra 50 por ciento del total de la planta docente universitaria de tiempo completo, siendo los estados en donde más profesoras y profesores con la categoría señalada hay: el Estado de México, con 872; el Distrito Federal, con 576, Puebla, con 426; Guanajuato, con 312; Guerrero y Jalisco, con 268; Michoacán, con 266; Chihuahua, con 258; Tamaulipas, con 249, y el estado de Oaxaca, con 247.

Cabe precisar que hay universidades que albergan a un mucho mayor número de docentes en varios estados, pero éstos no están contratados de tiempo completo; de considerarlos, el Distrito Federal, sólo por citar un ejemplo, sería el primer lugar en la lista.

www.mexicosocial.org 

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