La Reina del Pacífico, ingresa a penal en Tepic, Nayarit
Previamente se había señalado que Sandra Ávila Beltrán ingresaría al penal de Puente Grande en Jalisco, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita
CIUDAD DE MÉXICO, 21 de agosto.- Sandra Ávila Beltrán, mejor conocida como La Reina del Pacífico, ingresó a las 14:35 horas al Centro Federal de Readaptación Social número 4 de Tepic, Nayarit, donde quedó a disposición del juez de la causa.
La Procuraduría General de la República (PGR) informó en un comunicado que este martes cumplimentó una orden de reaprehensión emitida por el juez 7 de Distrito de Procesos Penales Federales en el estado de Jalisco en contra de Ávila Beltrán por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita dentro de la causa penal 46/2011-III.
Precisó que el proceso penal referido había sido suspendido en virtud de que Ávila Beltrán fue extraditada a Estados Unidos el 9 de agosto de 2012 para ser procesada por el delito de asociación delictuosa con la intención de distribuir cocaína.
En primera instancia, se preveía que Ávila Beltrán fuera trasladada a Jalisco, pero el juez de la causa solicitó que fuera llevada a Tepic, Nayarit, donde quedó a disposición de la autoridad correspondiente.
La mañana de ayer La Reina del Pacífico llegó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México procedente de El Paso, Texas, junto con un grupo de repatriados, donde fue recibida y custodiada por elementos de la Policía Federal Ministerial.
Luego de haber sido notificada de la orden de reaprehensión y seguido el protocolo de revisión médica, Sandra Ávila fue trasladada vía aérea al Penal Federal de El Rincón, en el estado de Nayarit.
La llamada Reina del Pacífico fue notificada de la orden de aprehensión en su contra a bordo de la aeronave en la que viajó en compañía de otros migrantes repatriados en el marco del Programa de Repatriación, firmado entre México y Estados Unidos, ahí fue puesta bajo custodia de elementos de la Policía Federal Ministerial de la PGR.
Llegada hermética
A pesar de que desde un día antes ya se sabía de la llegada de Sandra Ávila Beltrán, a la Ciudad de México, pues este diario lo dio a conocer, el hermetismo entre funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM), que depende de la Secretaría de Gobernación (Segob), fue más que evidente, que hasta el último momento aseguraban desconocer si esto sucedería.
En la terminal 2 del aeropuerto capitalino no hubo trastornos o alteraciones en la zona de arribos nacionales e internacionales, tampoco se reforzó la vigilancia por parte de elementos federales o de seguridad del propio aeropuerto, a pesar de que el vuelo chárter llegó minutos antes de las 11:00 horas a la puerta 52 de dicha terminal, ya que Ávila Beltrán, ni siquiera pisó la sala, fue bajada de la aeronave en el área de pistas y conducida en una camioneta de la Policía Federal Ministerial.
Vestía pantalón de mezclilla y una blusa blanca cubierta por un chaleco de color verde fosforescente que le fue colocado.
Bajó las escaleras esposada y custodiada, sobresalía un mechón blanco en su cabellera desaliñada. Una vez en tierra de inmediato fue conducida al vehículo oficial que la esperaba y que se dirigió rápidamente al hangar de la PGR, dentro de la misma terminal aérea.
Cabe destacar que La Reina del Pacífico viajó en compañía de un grupo de migrantes mexicanos en el marco del Programa de Repatriación al Interior de México, en el que colaboran el INM y la Agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), en el que el gobierno estadunidense pone el transporte aéreo hasta la Ciudad de México, y por su parte el INM lleva a cabo el traslado de los connacionales a sus lugares de origen.
El abogado de Ávila Beltrán, Jorge Alfonso Espino, confirmó que enfrenta el cargo de lavado de dinero en el estado de Jalisco.
La deportación de La Reina del Pacífico es resultado de la sólida relación de trabajo entre el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos y México, dijo ayer Adrian Macias, director de la oficina de deportación del ICE en El Paso, Texas.
“Esta sociedad va mano a mano con el compromiso del ICE de un control inteligente y efectivo de la inmigración que se dirige a extranjeros criminales que presentan el mayor riesgo para la seguridad de nuestras comunidades, como aquellos acusados de delitos de drogas” , indicó Macias en un comunicado del ICE.
Ávila Beltrán fue repatriada a través de la iniciativa Vuelo Repatriación Interior (IRI, por sus siglas en inglés) junto a otros 129 detenidos.
El IRI es un acuerdo conjunto entre los gobiernos de Estados Unidos y México para proporcionar la repatriación humana, segura y ordenada de nacionales mexicanos.
De los lujos a la polémica
De ojos negros y melena larga, Sandra Ávila, mejor conocida como La Reina del Pacífico, es una mujer que vivió rodeada de lujos y estuvo relacionada con los más grandes capos mexicanos, pero que siempre negó la fama de influyente narcotraficante que le atribuyeron.
La imagen de Ávila luciendo una coqueta y a la vez retadora sonrisa tras su detención en 2007 y el apodo que le colgaron por un narcocorrido en su honor la convirtieron en toda una figura del mundo del narcotráfico en México.
En EU llegó a un acuerdo con la fiscalía para ser sentenciada por un único delito: asesorar al colombiano Juan Diego Espinosa, su ex pareja y enlace entre el cartel de Sinaloa y el del Norte del Valle, en Colombia. El juez consideró que ya había cumplido su pena en México y ordenó su deportación, la cual se concretó ayer, aunque todavía deberá enfrentar un nuevo cargo por lavado de dinero.
Desde que nació, en 1960 en Baja California, su vida estuvo marcada por la cercanía con capos poderosos y asesinatos de gente cercana, como sus dos esposos, ambos ex policiales.
En entrevistas concedidas en prisión Ávila aseguró que su única culpa es haber “nacido rica” y tener de manera “circunstancial” cercanía con narcotraficantes como Rafael Caro Quintero, un padrino de las drogas de los años 80.
“El gobierno me relaciona con los capos, como si yo fuera uno de ellos. Pero yo los conocí cuando eran personas comunes y corrientes. Pertenecíamos a una misma sociedad”, dijo Ávila.
Tan cerca estuvo Ávila de los mayores narcotraficantes que su madre, María Luisa Beltrán Félix, es prima de Miguel Ángel Félix Gallardo, de acuerdo con la PGR.
En el libro de Julio Scherer, La Reina del Pacífico: es la hora de contar, Ávila asegura que su vínculo con Félix Gallardo, fundador junto a Caro Quintero del extinto cártel de Guadalajara, no es sanguíneo, pero acepta que ambas familias se conocen desde mucho tiempo atrás.
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