Apuesta histórica; Peña propone cambiar la Constitución en materia energética

“Pemex no se vende”: EPN. La iniciativa mantiene el dominio del Estado sobre hidrocarburos

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13/08/2013 06:36 Georgina Olson

CIUDAD DE MÉXICO, 13 de agosto.- Por primera vez en 53 años un Presidente de la República propone al Congreso de la Unión modificar la Constitución para que se pueda invertir capital privado en el sector energético.

La iniciativa legal para la llamada Reforma Energética busca modificar los artículos 27 y 28 constitucionales para retomar “palabra por palabra” el decreto de Lázaro Cárdenas de 1940 sobre la materia.

Para el artículo 27 la reforma pretende la eliminación de su párrafo sexto, para que se permita la participación de la iniciativa privada en el procesamiento de gas natural y la refinación del petróleo, así como el transporte, almacenamiento, distribución y comercialización de dichos productos y sus derivados.

Se propone suprimir del artículo 28 a la petroquímica básica como área estratégica que no constituye monopolio y que se estará a lo dispuesto por el párrafo sexto del artículo 27.

La reforma busca facultar al Estado para celebrar contratos de utilidad compartida, que permitan mantener el control absoluto sobre el petróleo, explicó el presidente Peña Nieto al presentar su propuesta.

“Pemex y CFE de ninguna manera se venden ni se privatizan”, sostuvo el mandatario en la ceremonia.

Gustavo Madero, líder del PAN, consideró que la iniciativa presidencial “no le entra al toro por los cuernos y todo lo manda a las leyes secundarias”. Jesús Zambrano, del PRD, dijo que esa reforma tiene “todo el sello de privatizar”.

Los 10 puntos sobre la reforma energética de Enrique Peña Nieto

Peña descarta privatización

Confirma la propiedad de la nación sobre los recursos energéticos y que éstos serán más baratos.

Pemex requiere inversión privada para ser capaz de recuperar sus niveles de producción, que han caído a 2.5 millones de barriles diarios, dijo el presidente Enrique Peña Nieto al presentar la propuesta de reforma energética en Los Pinos, e insistió en que no se trata de una privatización de la paraestatal.

Su primer elemento sería retomar el artículo 27 constitucional del ex presidente Lázaro Cárdenas: “Esto permitirá al gobierno celebrar contratos de utilidad compartida con el sector privado cuando así convenga al interés nacional y, con ello, generar energía más barata para todas las familias mexicanas” explicó.

Y destacó: “Pemex y CFE de ninguna manera, y aquí lo digo y afirmo categóricamente: no se venden, ni se privatizan”.

El segundo elemento consiste en un nuevo régimen fiscal para Pemex, que le permita destinar una parte de sus ganancias a la compra de tecnología.

“En esencia, con este nuevo régimen fiscal, el Estado mexicano actuará como dueño de la riqueza petrolera, con visión de largo plazo y no como un recaudador con necesidades de corto plazo”.

Otro elemento central será la reorganización de Pemex en dos divisiones: una de Exploración y Producción y una división de Transformación Industrial.

En el acto, el jefe del Ejecutivo expresó que el cuarto elemento de la reforma consistirá en lograr que haya una rendición de cuentas real al interior de la paraestatal y que los mexicanos tengan acceso a la información sobre el estado y administración del patrimonio energético nacional.

Y el quinto en definir un cierto nivel de participación de empresas en las compras y proyectos de infraestructura de Pemex.

Al encuentro, al que asistió todo el gabinete, incluyendo al secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, de Hacienda, Luis Videgaray, de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, entre otros, el jefe del Ejecutivo destacó que la participación de capital privado en Pemex puede permitir explorar aguas profundas y otros yacimientos.

“Contamos con vastos recursos que se encuentran en yacimientos no convencionales, en aguas profundas, de donde se puede extraer petróleo y gas,” explicó.

Con más capital y tecnología de punta se tendrá acceso a aquellos lugares a los que en la actualidad no se puede llegar, dijo y destacó que por eso se requiere una “reforma a fondo”.

E insistió en que, a 75 años de la expropiación petrolera “el país exige la misma decisión y determinación de aquel entonces.

“Por falta de capital y tecnología, México se ha quedado rezagado y mientras países como Canadá y EU ya son potencias energéticas, en México la rigidez del sistema constitucional perdió dinamismo y más grave aun, competitividad”, dijo.

Insistió en que si se permite la participación de capital privado en las operaciones de Pemex, se impulsará a los demás sectores de la economía y habrá un ritmo más acelerado en el crecimiento.

Beneficio

“Con esta reforma constitucional las familias mexicanas podrán sentir en sus bolsillos los beneficios de que nuestra economía vuelva a crecer a mayores niveles como no ha ocurrido en las últimas décadas; si aprovechamos esta gran oportunidad se habrán de crear cientos de miles de nuevos empleos. Si llevamos a cabo esta reforma bajarán el precio de la luz y del gas, nuestro campo también se beneficiará con una mayor producción de fertilizantes”, explicó.

Destacó que la reforma en materia eléctrica propone reformar el artículo 27, para permitir la participación de particulares en la generación de electricidad.

Actualmente un tercio de la energía eléctrica del país es producida por la iniciativa privada, pero sólo puede ser utilizada por las grandes empresas que tienen capacidad de autogenerarla.

Con la reforma propuesta habrá una mayor oferta de electricidad y a menor costo, para beneficio de todos los usuarios, incluyendo los hogares y las micro, pequeñas y medianas empresas, que son las que generan tres de cada cuatro empleos.

Después de firmar la iniciativa de reforma energética, el mandatario se mostró confiado en que el análisis que se haga de la reforma en el Senado, se dará “a partir de un diálogo abierto, democrático, amplio y exhaustivo, pero, sobre todo, a partir de un debate constructivo” e insistió en que el Pacto por México ha generado condiciones positivas de diálogo y “acuerdo político que esperaban los mexicanos”.

Elementos fundamentales

En materia de petróleo y demás hidrocarburos, la reforma energética incluye cinco elementos fundamentales:

Retoma, palabra por palabra, el texto del Artículo 27 constitucional del presidente Lázaro Cárdenas. Esto permitirá al gobierno de la República celebrar contratos de utilidad compartida con el sector privado, cuando así convenga al interés nacional; y con ello, generar energía más barata para todas las familias mexicanas.

Con un nuevo Régimen Fiscal para Petróleos Mexicanos, el Estado mexicano actuará como dueño de la riqueza petrolera, con visión de largo plazo y no como un recaudador con necesidades de corto plazo.

La reestructura de Pemex. Los retos globales exigen la reorganización de sus subsidiarias en dos divisiones: Exploración y Producción; y Transformación Industrial.

Mejorar las condiciones de transparencia y rendición de cuentas en Pemex, respecto de las obras, las adquisiciones y los contratos de utilidad compartida con particulares. Asimismo, los mexicanos contarán con un adecuado acceso a la información sobre el estado y administración del patrimonio energético nacional.

Establecer reglas de contenido nacional en las compras y proyectos de infraestructura de Pemex. El objetivo es utilizar el gran poder de compra del sector energético como palanca de desarrollo industrial.

¿Qué sigue?

Ayer, el presidente Enrique Peña Nieto presentó por la mañana la reforma en materia energética.

Después de las 17:15 horas de este lunes, el Senado de la República recibió la iniciativa formal de reforma energética del gobierno federal.

Luego de la presentación que encabezó el presidente Enrique Peña Nieto, la Oficialía de Partes de la Cámara alta tiene en sus manos la iniciativa que propone reformar la industria energética del país.

El documento será turnado a la Comisión Permanente, para que a su vez lo mande a tres comisiones: Puntos Constitucionales, Energía y Estudios Legislativos, según la exposición de motivos del texto.

El próximo miércoles en la sesión, el Congreso de la Unión dará entrada de manera formal a la iniciativa.

Senadores priistas confían en  que antes de que termine el año se termine el dictamen.

Especialistas consideraron que la discusión estará llena de polémica, pero confían en que se apruebe la norma.

 

Mensaje completo

Mexicanos, muy buenas noches:

Me dirijo a ustedes con la emoción, pero sobre todo con la firme convicción de que el Gobierno de la República hoy a tomado una decisión trascendental para acelerar el desarrollo de nuestro país.

Este día envié al Senado de la República la Iniciativa de Reforma Energética; esta reforma representa una de las más grandes oportunidades para México de los últimos años. Si aprovechamos esta gran oportunidad se crearán cientos de miles de nuevos empleos y con mejores salarios. Si llevamos a cabo esta reforma bajará el precio de la luz y del gas; igualmente bajará el precio de los fertilizantes y en consecuencia nuestro campo producirá más, habrá más alimentos y a mejores precios.

Hace 75 años, precisamente en este salón del Palacio Nacional, el Presidente Lázaro Cárdenas llevó a cabo la expropiación petrolera. Con el respeto que este lugar me merece, les informo que la reforma que hoy he enviado al Senado retoma palabra por palabra el texto del Artículo 27 constitucional del Presidente Cárdenas. El espíritu de esta reforma recupera el pasado para conquistar el futuro.

Con la reforma que propongo, el petróleo y los demás hidrocarburos seguirán siendo de los mexicanos. Los mexicanos seguiremos siendo los únicos dueños de la renta petrolera. Con esta Reforma, Pemex se mantiene como una empresa 100% propiedad de la nación: Pemex no se vende ni se privatiza, Pemex se fortalece y moderniza.

En su momento, el Presidente Lázaro Cárdenas afirmó que el Artículo 27 no implicaba que la Nación abandonara la posibilidad de admitir la colaboración de la iniciativa privada. Congruente con esa visión, la reforma que he presentado permitirá al Estado mexicano contratar a particulares cuando así convenga el interés nacional y con ello generar energía más barata para todas las familias mexicanas.

El Pacto por México ha generado el clima positivo de diálogo, entendimiento y acuerdo político que esperaban los mexicanos; por ello confío que el debate de esta iniciativa de reforma al interior del Congreso de la Unión se centrará en como si transformar a México, en como si modernizar a nuestro sector energético, en como si cambiar lo que hoy nos ha impedido avanzar como país.

Es tiempo de aprovechar al máximo los recursos energéticos del país, ese es el propósito de la Reforma Energética, beneficiar a los hogares, crear empleos y fortalecer la soberanía nacional.

Este es un gran momento para México, es tiempo de ir hacía adelante, de aprovechar la gran oportunidad que tenemos y de iniciar juntos una nueva y mejor etapa de nuestra historia.

Muchas gracias.

 

Consulte también:

Reforma energética, 73 años después; regreso a Cárdenas

jgl

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