Excélsior en la Historia: En México, el único castillo monárquico en América

Casa de virreyes, de un observatorio, del Colegio Militar, casa presidencial y ahora de un museo, el Castillo de Chapultepec cumple 228 años

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Los trabajos para su construcción comenzaron el 16 de agosto de 1785
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Primero ocupó el Archivo General del Reino de la Nueva España
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Después fue sede del Colegio Militar
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En la actualidad alberga el Museo Nacional de Historia
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CIUDAD DE MÉXICO, 12 de agosto.- El Castillo de Chapultepec, único construido en el continente americano donde ha habitado la monarquía, cumple 228 años desde que fueron puestos sus primeros cimientos.

Se trata de una construcción pocas veces escudriñada por quienes visitan el bosque, enclavada en la cima del cerro, a 2 mil 325 metros sobre el nivel del mar, y desde el cual se puede apreciar buena parte de la Ciudad de México.

Aunque no está perfectamente clara la intención de su construcción, se sabe que durante el periodo virreinal, como incluso en nuestros días, el Bosque de Chapultepec fue considerado un lugar para el remanso.

Quizá eso pueda explicar que haya sido un palacio que dio albergue a numerosos virreyes y visitantes distinguidos durante más de dos siglos.

Inicialmente fue construido en la base del cerro, sobre los cimientos de lo que fue la residencia de Moctezuma Xocoyotzin. Sin embargo, a raíz de la explosión de un polvorín a mediados del siglo XVIII, que causó notables destrozos en el edificio, se tomó la decisión de que el nuevo palacio se erigiera en la parte alta del cerro, justo en el lugar que ocupaba una antigua ermita dedicada al arcángel San Miguel.

Los trabajos para su construcción comenzaron el 16 de agosto de 1785, cuando gobernaba la Nueva España el virrey Bernardo de Gálvez.

Información disponible en el portal del Museo Nacional de Historia establece que a pesar de que la construcción marchaba con rapidez, en 1786 la Corona española ordenó suspender los trabajos y subastar la obra en 60 mil pesos, a pesar de que ya se habían invertido más de 300 mil pesos, a raíz del fallecimiento repentino de Bernardo de Gálvez el 8 de noviembre de ese año.

Pero no hubo quién se interesara en la obra y, en 1792, el virrey Juan Vicente de Güemes Pacheco y Padilla, segundo conde de Revillagigedo, lo destinó para ocupar el Archivo General del Reino de la Nueva España. Sin embargo, el proyecto tampoco fructificó.

Finalmente, el Ayuntamiento de la Ciudad de México lo adquirió en 1806, de acuerdo con los registros.

Sin embargo, durante la guerra de Independencia (1810 a 1821) el edificio estuvo abandonado y así continuó hasta 1833, cuando se decretó que albergara al Colegio Militar. Fue a partir de entonces que se le comenzó a conocer como “Castillo”.

Durante los días 12 y 13 de septiembre de 1847, el Castillo fue bombardeado por el ejército estadounidense, que le provocó destrozos severos. Dos años después el recinto fue devuelto al Colegio Militar.

En el devenir de la historia, a partir de 1864, cuando llegaron Maximiliano y Carlota a gobernar el país, decidieron establecer en el Alcázar del Castillo su residencia imperial, para lo cual hicieron adecuaciones arquitectónicas al sitio.

A la caída del imperio en 1867, el edificio quedó abandonado hasta 1872.

Posteriormente, un nuevo decreto ordenó que allí se estableciera el Observatorio Astronómico, Meteorológico y Magnético, que sólo funcionó hasta 1883 porque, una vez más, sería destinado más tarde como casa presidencial.

Y no fue sino hasta el mandato de Porfirio Díaz cuando el Castillo y el Alcázar alcanzarían su mayor esplendor. Posteriormente lo habitaron varios presidentes emanados de la Revolución Mexicana: Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y, por último, Abelardo Rodríguez.

El 3 de febrero de 1939, el general Lázaro Cárdenas expidió la Ley Orgánica que creó el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Dicha ley, en su artículo tercero, señaló como parte del patrimonio nacional al Castillo de Chapultepec, para que en él se instalara el Museo Nacional de Historia y albergara las colecciones del Departamento de Historia del antiguo Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía.

El Museo Nacional de Historia se inauguró en el Castillo el 27 de septiembre de 1944.

Aquí te dejamos con algunas de las más notables estampas históricas del inmueble.

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