Arranca el debate energético; el PRI llega unido a la discusión

El PAN va en una sola voz en su propuesta que busca romper el monopolio de Pemex mientras el PRD está dividido

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CIUDAD DE MÉXICO, 30 de julio.- El arranque de la jornada de debates en torno a la reforma energética encuentra al PRI unido, sin los candados tradicionales en su Declaración de Principios, y a diferencia del 2008 ahora tiene libertad para decidir la participación de los privados en la generación de la riqueza petrolera.

El PAN va en una sola voz en su propuesta que busca romper el monopolio de Pemex; sin embargo, con una dinámica de unidad frágil entre los calderonistas que dominan los escaños en el Senado, donde se iniciará la reforma, y los maderistas, que dominan la Cámara de Diputados y tienen el poder del partido.

Los perredistas en tanto, sin la presencia de Andrés Manuel López Obrador en sus filas, enfrenta la oposición de Marcelo Ebrard y de los integrantes de Izquierda Democrática Nacional (IDN), corriente liderada por René Bejarano y la senadora Dolores Padierna.

54 votos tiene asegurados el PRI en el Senado, los de su bancada parlamentaria.

Pero más allá de los perredistas, que son la principal fuerza de izquierda del país, existe ahora el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), liderado por Andrés Manuel López Obrador, quien en 2008 encabezó las protesta contra la primera reforma petrolera; y tiene sincronía con los partidos del Trabajo, que es el único con spots al aire en contra de la reforma energética, así como con el Partido Movimiento Ciudadano, que también está en contra de estos cambios.

Los votos mayoritarios

De acuerdo con la composición del Congreso de la Unión, al PRI y su aliado parlamentario el Partido Verde, así como otro de sus aliados electorales, Partido Nueva Alianza, junto con el PAN, que está en favor de la apertura total de Petróleos Mexicanos al sector privado, les basta para aprobar por dos terceras partes una posible reforma Constitucional y las adecuaciones en las leyes secundarias.

En el Senado, que será la Cámara de origen de la discusión de esta reforma, los priistas tienen 54 votos; los panistas 38; el Partido Verde, siete y uno Nueva Alianza, lo cual genera un total de cien votos, cuando las dos terceras partes la constituyen 95 legisladores; es decir, hasta les sobran cinco.

En la Cámara de Diputados, los priistas tienen 213 integrantes; los panistas 114; el Partido Verde suma 28 y Nueva Alianza 10, lo cual implica un total de 365 votos, cuando las dos terceras partes implican 334 votos; es decir, en este caso también tienen sufragios de sobra.

El PRI unido con Peña Nieto

A diferencia de lo que ocurrió en 2008, cuando se realizó la primera reforma petrolera, luego de décadas de no tocar al sector, el PRI vivía una situación diferente.

En su Declaración de Principios, como partido nacional, el PRI dejaba de manera expresa que sus integrantes no estaban de acuerdo con ningún tipo de privatización de Pemex, ni abierta ni velada, lo cual generó que el partido tuviera dos visiones.

Por un lado estaban los senadores de la LX Legislatura, entonces encabezados por políticos como Francisco Labastida Ochoa y Manlio Fabio Beltrones, que hablaban de la necesidad de permitir una mayor participación de los privados en la actividad petrolera nacional; pero por el otro estaban algunos, como Francisco Rojas, que incluso impugnó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación el modelo de contratos que se creó para permitir mayor flexibilidad a Pemex.

Pero en marzo pasado, a instancias del presidente Enrique Peña Nieto, el PRI logró los consensos en su interior para cambiar su Declaración de Principios. Ahora, a diferencia del 2008, cuatro mil 148 priistas aprobaron ir por una reforma petrolera que permitirá mayor inversión privada, pero sin perder la propiedad de los hidrocarburos.

En esta ocasión, los priistas están unidos en torno al proyecto del presidente Enrique Peña Nieto y su voto será unánime por la propuesta del mandatario federal o por la que se construya con las otras fuerzas políticas.

 Un solo PAN

Sin que haya quedado cancelada la ruta para que los senadores calderonistas le hagan ajustes al texto, como parte de la negociación política, en esta ocasión, los cercanos al ex presidente Felipe Calderón, comandados por Ernesto Cordero en el Senado, irán de la mano con el proyecto impulsado por su líder nacional, Gustavo Madero, y que fue trabajado por un grupo de especialistas encabezado por el diputado Rubén Camarillo.

Los panistas no han superado la diferencia que tienen en torno a otros temas, como el contenido de la reforma política, pero sobre todo están confrontados por el interés que tienen los calderonistas por hacerse de la presidencia nacional del partido, o de los maderistas, que quieren refrendarse en la dirigencia nacional.

En esta ocasión los dos principales grupos opositores en el PAN decidieron hacer a un lado sus diferencias para impulsar lo que llaman la reforma necesaria para el país, sobre todo porque en el grupo técnico que trabajó la propuesta están integrantes de ambos grupos.

El PRD dividido

En el PRD, en tanto, existen dos principales rostros. Uno, representado por Los Chuchos o integrantes de Nueva Izquierda, quienes están en favor del diálogo y la negociación y van de la mano con la propuesta de Cuauhtémoc Cárdenas, quien se niega a un cambio constitucional para reimpulsar la industria energética nacional.

El otro rostro del PRD está representado por René Bejarano, Dolores Padierna y Alejandro Sánchez, secretario general del partido y quien la semana pasada anunció que se preparan en el partido para realizar marchas y mítines para frenar lo que llaman el intento de privatizar Pemex; este grupo tiene una alianza política con el ex jefe de Gobierno del DF Marcelo Ebrard, quien tiene interés por presidir el partido y la lucha contra la reforma puede generarle dividendos entre los militantes.

Escenarios

Entre los grupos parlamentarios ya se hacen cuentas de los posibles votos para la reforma energética.

En el Senado, que será la Cámara de origen de la discusión de esta reforma, los priistas tienen 54 votos; los panistas 38; el Partido Verde siete, y uno Nueva Alianza, lo cual genera un total de 100 votos, cuando las dos terceras partes la constituyen 95 legisladores; es decir, hasta les sobran cinco.

En la Cámara de Diputados, los priistas tienen 213 integrantes; los panistas 114; el Partido Verde suma 28 y Nueva Alianza 10, lo cual implica un total de 365 votos, cuando las dos terceras partes implican 334 votos; es decir, en este caso también tienen sufragios de sobra.

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