Corderistas avalan reforma energética de Madero

Respaldan la propuesta energética del pan “porque somos institucionales”; senadores afines a Calderón insisten en que se abre Pemex, pero no se privatiza

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CIUDAD DE MÉXICO, 26 de julio.- Los senadores calderonistas acordaron respaldar la propuesta de reforma energética promovida por el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero Muñoz, porque es nacionalista y busca el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Francisco Domínguez, uno de los senadores más cercanos a Ernesto Cordero, reveló que “como miembro de la Comisión de Energía también te puedo asegurar que ninguno de los cuatro (senadores integrantes de ese grupo de trabajo) y ninguno del grupo afín a Ernesto Cordero vamos a presentar una reforma colateral a la del Comité Ejecutivo Nacional (CEN); de ninguna forma”.

Pemex debe ser una empresa para muchísimos años, que no se desgaste ante esquemas que ya están rebasados y que se mantenga como un pilar del desarrollo de México.” Francisco Domínguez, senador por el PAN

De esta manera, al menos en el tema energético, calderonistas y maderistas irán juntos, porque “ante todo somos institucionales”, dijo Francisco Domínguez.

Sonia Mendoza, también senadoras calderonista, hizo público ayer su respaldo a la iniciativa que construyeron diversos panistas, entre ellos el diputado federal Rubén Camarillo.

“Petróleos Mexicanos debe ser una empresa para muchísimos años, que no se desgaste ante esquemas que ya están rebasados y que se mantenga como un pilar del desarrollo de México”, aseguró la legisladora.

Ayer también fue confirmado que los senadores calderonistas comenzaron a firmar la iniciativa que se presenta el próximo miércoles ante la Permanente.

El miércoles pasado “Ernesto Cordero nos dijo que la reforma estaba muy bien; la vamos a suscribir, la reforma del PAN, porque ante todo somos institucionales.

“En la Comisión de Energía, en cuanto arriben las iniciativas a la Comisión Permanente, empezaremos a estudiarlas renglón por renglón, la de mi partido, la del Ejecutivo Federal y si llegara a presentar el PRD la suya.

20 DE JUNIO DE 2013 El diferendo entre maderistas y calderonistas es añejo, pero a mediados de mayo creció, con la destitución de Cordero como coordinador en el Senado, que se hizo divorcio, con el contraataque de éste al proponer una reforma a los estatutos de la bancada.

“Los panistas vamos por una reforma que no le beneficie al PRI, al PAN, sino a la economía, a los mexicanos, que verdaderamente los energéticos sean más baratos. Ningún senador de los cuatro que integramos la Comisión de Energía vamos por privatizar Pemex”, explicó Domínguez.

Sonia Mendoza dijo, por separado, que la propuesta del PAN es nacionalista, porque “nunca se venderá ni la más mínima parte de Petróleos Mexicanos; muy al contrario, se le fortalece y se logra que trabaje al 100 por ciento de sus posibilidades, inyectando recursos que no tiene ni tendrá el gobierno, pero manteniendo la soberanía total sobre la empresa y los recursos que explota y administra.

“El formato que el PAN expone no es nuevo, desde hace muchos años hemos expresado la necesidad de modernizar a fondo a Pemex, hemos analizado sus fortalezas y debilidades y creemos que con esta reforma tendremos un esquema energético viable”, añadió.

De acuerdo con Rubén Camarillo, uno de los autores de la reforma energética de Acción Nacional, y quien en 2008 condujo la negociación de la reciente reforma petrolera por parte del panismo, en su calidad de secretario de la Comisión de Energía del Senado, la iniciativa es audaz porque permite que todas las áreas de Pemex sean factibles de recibir capital privado en asociación, pero de ninguna manera se plantea esquema alguno de privatización.

El coordinador de los diputados, Luis Alberto Villarreal, expuso que la propuesta de reforma energética presentada por el PAN ha generado un debate propositivo que ha cohesionado a su partido. “Sólo hay una y está sobre la mesa”, expuso en un comunicado.

...pero mantienen sus diferendos

Dentro del PAN hay dos visiones sobre los temas de más trascendencia.

El respaldo de los calderonistas a la iniciativa del CEN del PAN en materia energética no anula las diferencias de visión de los dos principales grupos dentro del panismo, expresadas en las reformas más discutidas que se han procesado en el Senado, e incluso en proyectos.

Calderonistas y maderistas tienen, por ejemplo, dos visiones sobre el punto a ser considerado columna vertebral del nuevo sistema político-electoral del país.

Mientras la dirigencia nacional del PAN, encabezada por Gustavo Madero, impulsó la reforma constitucional para de-

saparecer el IFE y los institutos electorales de los estados para crear el Instituto Nacional de Elecciones, presentada por el diputado federal Jorge Villalobos el pasado 15 de mayo, para los calderonistas, que lidera Ernesto Cordero en el Senado, el tema ni siquiera forma parte de los puntos de su propuesta de reforma política, formalizada el miércoles pasado junto con los senadores del PRD.

Además, los calderonistas omitieron toda referencia a la reducción en el tamaño del Congreso, a partir de un ajuste en el número de legisladores plurinominales, a pesar de que es una propuesta histórica del PAN, al grado que hay siete iniciativas en comisiones del Senado y de Diputados al respecto, una de ellas presentada por la entonces diputada Josefina Vázquez Mota.

En la reforma energética, la valoración de los senadores calderonistas es que tiene puntos importantes que deben impulsarse, entre ellos el que se haya decidido emprender una reforma constitucional; sin embargo, eso no excluye que en la construcción de la reforma, en el debate de los grupos de trabajo pluripartidistas, se den diferencias en torno a detalles de redacción.

Pero esta dinámica de diferencias de criterio entre calderonistas y maderistas no es nueva. Comenzó en octubre del año pasado, una vez que los diputados federales —90% del PAN son maderistas— aprobaron la reforma laboral, con algunos cambios impulsados por priistas y perredistas, pero que lograron el consenso de las tres principales fuerzas políticas.

Los senadores panistas, 90% de ellos calderonistas, impulsaron cambios para regresar a la reformas los puntos que había propuesto originalmente el entonces presidente Felipe Calderón y que los priistas había quitado, referentes a la transparencia sindical y a la rendición de cuentas por parte de los dirigentes sindicales.

Fue necesaria la unión en el CEN del PAN para homologar criterios y en esa ocasión, los diputados cerraron filas con los senadores calderonistas.

Otro momento de quiebre en los consensos panistas fue la reforma en materia de telecomunicaciones.

Los diputados maderistas apoyaron sin cambios la iniciativa emanada del Pacto por México y, por lo tanto, trabajada por la dirigencia nacional; pero los calderonistas decidieron hacerle cambios, pese a que el mismo Madero les pidió tres veces que la dejaran en sus términos.

Al final de ese debate, la tribuna del Senado fue escenario de la pugna entre maderistas y calderonistas por los cambios impuestos por estos últimos.

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