Beben y fuman más los del IMSS que el promedio
Un estudio revela que los empleados del Seguro Social, incluyendo médicos y enfermeras, tienen un alto consumo de bebidas alcohólicas, así como de tabaco
CIUDAD DE MÉXICO, 21 de julio.- Los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fuman más y tienen un consumo más alto de alcohol en comparación con los adultos mexicanos, son más sedentarios, y aunque son menos obesos que el promedio del país, en sobrepeso rebasan la media que tiene la población mexicana.
Un estudio elaborado por la Coordinación de Salud en el Trabajo del instituto reveló que los empleados, incluyendo médicos, enfermeras, personal administrativo, técnicos y de intendencia tienen un alto consumo de bebidas alcohólicas, así como una adicción al tabaco, que supera cinco cigarros al día.
9.9 por ciento de las mujeres son fumadoras, cifra que sube 13.1% entre las trabajadoras del IMSS.
Al comparar las estadísticas obtenidas por la investigación del Seguro Social con las cifras nacionales se demuestra entre los empleados del IMSS las prevalencias en la adicción al tabaco, en el consumo alto de alcohol, en sobrepeso y sedentarismo están por encima de los promedios nacionales que registran las cifras oficiales.
La Encuesta Nacional de Salud 2012 indica que 9.9% de las mujeres son fumadoras, cifra que sube a 13.1% entre las trabajadoras del IMSS, especialmente en el personal administrativo, con una prevalencia de 25.8%, lo cual equivale a casi tres veces el porcentaje nacional.
36.5 por ciento de los hombres en México fuma, y 40.3% de los empleados del IMSS tiene este mal hábito.
Sin embargo, entre los hombres que trabajan en el instituto, la adicción al tabaco es ligeramente menor al promedio nacional. La prevalencia en el país indica que 31% de los hombres son fumadores, y entre los empleados del Seguro Social baja a 26.1%; aunque entre el personal administrativo, técnico y de intendencia el consumo de cigarros es más alto que la escala nacional, con una prevalencia de 36.5 por ciento.
En el consumo alto de alcohol, los empleados varones del instituto superan la escala nacional (36.5 por ciento), pues la prevalencia sube a 40.3 por ciento, y que entre los médicos hombres del IMSS es de 34.4 por ciento.
Sin embargo, es notorio que los doctores muestran un consumo menos riesgoso que los trabajadores de intendencia o administrativos, entre quienes la ingesta alta de bebidas alcohólicas llega a 45.8 por ciento entre los hombres, al confesar que en el último año han bebido tres o más copas en un lapso menor a tres horas o en más de tres ocasiones.
Y aunque las mujeres trabajadoras no superan el promedio nacional en el consumo alto de bebidas embriagantes, refirieron que “beben más alcohol de lo que planearon inicialmente”, sobre todo las empleadas administrativas y doctoras en comparación con las enfermeras.
Incluso, la ingesta de alcohol de riesgo, determinada así por beber rápido, es superior entre las mujeres del área administrativa del IMSS, con una prevalencia de 21 por ciento, con relación a 20.8 por ciento de consumo alto de alcohol entre las mujeres mexicanas.
El estudio del Seguro Social se realizó de marzo a diciembre de 2009 en las 35 delegaciones del IMSS, en una muestra de trabajadores de todas las categorías laborales, a quienes se les invitó a participar mediante consentimiento verbal y de manera anónima.
“El objetivo del estudio es conocer la prevalencia de factores de riesgo del estilo de vida inadecuado en los hábitos de alimentación, la falta de práctica de ejercicio físico y el uso de drogas legales y su relación con la presencia de enfermedades crónicas, como el sobrepeso y obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes”, explica la investigación de la Coordinación de Salud en el Trabajo del IMSS.
Los datos del estilo de vida de los empleados del IMSS son preocupantes, porque el sedentarismo afecta a más de 85 por ciento de los encuestados y la prevalencia más alta se observó en las mujeres, pues nueve de cada diez no realiza alguna actividad física.
Comparado con el resto de los mexicanos, los empleados del IMSS hacen mucho menos ejercicio, mientras a escala nacional 27 por ciento de los adultos son sedentarios, 85 por ciento de los doctores, enfermeras, secretarias, intendentes y técnicos del Seguro Social no practican alguna actividad física.
Ese sedentarismo se eleva en las mujeres del instituto, tanto en doctoras y enfermeras como en empleadas administrativas, pues más de 90 por ciento no realizan algún ejercicio físico para estar en forma.
Los trabajadores del IMSS tienen una tendencia similar al promedio nacional en hábitos alimenticios, pues 30.5 por ciento de los varones del instituto comen alimentos de rápida preparación, como sopas instantáneas, 42.8 acostumbra comida chatarra en su ingesta diaria y 51.4 por ciento come pan dulce.
En el caso de las mujeres trabajadoras del IMSS, 22.8 por ciento opta por la comida rápida, 40.6 por ciento incluye productos chatarra en su dieta diaria y 56.5 por ciento come pan dulce.
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