La PF reporta alza de 15% en ciberfraudes
Siguen siendo los delitos más recurrentes en la red; la Policía Federal recibe al mes 670 denuncias por ilícitos on line
CIUDAD DE MÉXICO, 6 de mayo.- La comisión de fraudes, particularmente en las transacciones entre particulares, son los delitos que más se están cometiendo a través de dispositivos electrónicos, como computadoras, tabletas y celulares.
De acuerdo con cifras de la Policía Federal (PF), el área de la División Cibernética recibe en promedio 670 denuncias al mes, por conductas ilegales realizadas a través de un dispositivo.
Hasta el año pasado, 50 por ciento de esas quejas estaban relacionado con extorsiones, amenazas, tráfico de material relacionado con pornografía infantil, agresiones conocidas como ciberbullyng, suplantaciones de identidad u obtención de información personal, entre otros; la otra mitad eran fraudes.
Actualmente, en lo que va de 2013, las autoridades han detectado un incremento de 15 por ciento en la comisión de fraudes y engaños, relacionados con las transacciones comerciales entre particulares.
“En cuanto a incidencia, el delito más denunciado es precisamente el fraude porque le pega directamente al bolsillo de las personas. Hay sitios de venta entre particulares donde se ofrece, por ejemplo, una computadora que se sabe que tiene un precio muy alto y se vende en tres mil o cuatro mil pesos, ese es un fraude, no existe esa computadora.
“La persona manda el dinero y nunca llega el producto, entonces en delitos por fraude es muy alta la incidencia y la denuncia”, explicó Roberto Caballero Velasco, jefe de departamento en la Unidad de Delitos Electrónicos contra Personas Menores de Edad, de la Policía Federal.
Actualmente, el último intento por establecer de manera formal los delitos cibernéticos o electrónicos en el Código Penal Federal se realizó el 28 de marzo de 2012.
Ese día, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó las reformas al Código Penal Federal para sancionar los delitos cibernéticos, el dictamen pasó al Senado de la República, y se terminó la legislatura, la administración federal y la propuesta no prosperó.
“Con esta reforma se busca sancionar a quien revele, divulgue o utilice indebidamente en perjuicio de otro, información, conversaciones, mensajes de texto, imágenes o archivos de voz a través de sistemas o equipos informáticos, obtenidos a través de mecanismos distintos a la intervención de comunicación privada, mediante el empleo de aparatos, dispositivos electrónicos fijos o móviles mediante la suplantación de identidad”, se detalló en el dictamen.
Debido a esta situación los delitos cibernéticos se combaten mediante la intervención de grupos especiales de investigación, como la División de Delitos Cibernéticos de la Policía Federal, y grupos similares en algunas procuradurías y secretarías de Seguridad Pública estatales.
Cuando las investigaciones que realizan las autoridades se resuelven con la detención de sospechosos, éstos son consignados pero acusados de los delitos que cometieron, sin el adjetivo “cibernético”.
Un caso
Juan Carlos fue víctima de un engaño de este tipo en la pasada temporada vacacional de Semana Santa. Por medio de una página de internet supo de una oferta para rentar una casa de descanso en Morelos, le hicieron llegar imágenes y los costos, y para apartar el servicio tenía que depositar mil 800 pesos, y así lo hizo.
“No volvieron a contestar el teléfono”, comentó el afectado al explicar su caso, del que ya puso al tanto a la Policía Cibernética.
Desde el Departamento de Delitos Electrónicos de la División Científica de la Policía Federal, 300 elementos patrullan la red para detectar este y otros tipos de ilícitos, entre ellos hackeos, y hasta pornografía infantil.
“Aproximadamente somos 300 personas, el perfil es muy amplio, tenemos desde sicólogos, comunicación social, hay mucho técnico en computación, ingeniero en informática, pero no es un perfil específico”, explicó Caballero Velasco.
En la Unidad de Delitos Electrónicos, el personal especializado, recibe las denuncias de las víctimas de los ciberdelitos, ofrecen orientación y detectan los principales riesgos en la red global de información.
Su patrullaje incluye la vigilancia y protección a sitios oficiales de los gobiernos federal y locales, para evitar que sean víctimas de ataques organizados por hackers.
“Constantemente se monitorean sitios gubernamentales que estén activos, en línea, y cuando se llega a detectar una vulnerabilidad se le avisa al administrador del sitio.
“Se avisa para que antes de un ataque, o antes de que se aproveche esa vulnerabilidad, se parche el sistema o se arregle la configuración que tenga mal y sea menor el daño que pueda tener el sitio”, explicó el especialista.
Caballero Velasco detalló que grupos como Anonymous, en México, se dedican más a provocar denegaciones de servicio que ataques a páginas, conocidas como hackeos.
“Vamos a suponer que una persona te saluda y dice hola, ahora imagina que lo hacen un millón de personas, llega el momento que no las puedes atender a todas, eso es una denegación de servicio.
“Eso hace Anonymous, hacen millones de solicitudes a páginas oficiales para que se bloquen los servidores, mediante ese tipo de actos se hacen notar, no tanto bloquean un sitio”, detalló.
Nadie se salva
Actualmente la Policía Federal tiene una campaña para prevenir a los usuarios de internet, particularmente de los sitios poco seguros, debido a que su imagen está siendo utilizada para la comisión de un fraude.
Caballero Velasco explicó que según las investigaciones y el intercambio de datos con otras corporaciones se detectó que este grupo ya ha actuado en Alemania, España y Argentina.
“Cuando se ingresa a un sitio de estos que no son muy seguros, de pornografía de adultos o que ofertan películas pirata, se descarga un virus que bloquea la computadora, y pones el logotipo de alguna autoridad de estos países, en el caso de México están usando el de la Policía Federal.
“Piden que se deposite a un número de cuenta, desafortunadamente mucha gente está cayendo. La invitación a las personas que les suceda esto es que no depositen, la Policía Federal no solicita dinero por desbloquear este tipo de eventos, dijo el funcionario.
Piden vigilar a menores
Ante el avance tecnológico y educativo ahora es recomendable que un menor de edad, siempre bajo la supervisión de un adulto, pueda estar en redes sociales, recomendó Roberto Caballero Velasco, jefe de departamento en la Unidad de Delitos Electrónicos contra Personas Menores de Edad, de la Policía Federal.
“Si sé que mi hijo no acepta a cualquier persona, sé que me informa de todo lo que hace en internet, pues entonces ya desde los 14 o 15 años, ya podrá tener un perfil en Facebook.
“Pero si sé que mi hijo no me informa nada, que tiene más de 300 amigos en las redes voy a tratar de bloquearlo, y que no esté mucho tiempo en la computadora”, comentó.
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